miércoles, 30 de abril de 2008

La jaula

Señor, la jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado
y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento a mis delirios
¡Qué hacer con el miedo!
Alejandra Pizarnik


EN el campo de mis sueños rojos
Fantasmas azules han invadido mi cuerpo
Y su aliento azul me roba las venas
Que ayer a la tierra me ataban
En un muro blanco como sepultura
Nos tumbamos para contemplar estrellas
Sus manos pisaron mis manos
Sus ojos mi cuerpo lamieron
En el campo de los sueños rojos
Llovieron plumas
Como un manto me cubrieron
En la sepultura de barro
Sus cóncavos picos se volvieron nobles
Fantasmas azules con formas de pájaro
Liberados de la jaula del cielo
Sin alas
Visitaron ayer mi azul mente
Hasta que mi sombra
Quedó derramada por el suelo

© Nuria Ruiz de Viñaspre

7 comentarios:

Bel dijo...

¡Qué casualidad! Precisamente ayer por la noche volví a Pizarnick después de mucho tiempo. Pero tanta desesperanza no era lo que ayer buscaba. Entonces tomé a Simone Weil y la abrí al azar, como quien lee la biblia. Y me dio la respuesta. No sé si tu poema es una respuesta a Pizarnick o a alguna otra cosa que buscabas, pero es muy bello.

Soledad Sánchez M. dijo...

Nos traes a Pizarnik, y le haces un guiño.

Aunque como le ocurre a Bel, leo a Pizarnik (igual que a Plath) en momentos muy puntuales, sirve tu entrada para recordarla... sin duda, una magnífica poeta.

Un beso.

Soledad.

Rui Caetano dijo...

Feliz 1º de Maio, nosso dia...

tournesols dijo...

Sabes Nurita... este ha sido mi poema favorito de Pizarnik desde siempre. Con el que más he gritado, más me he perdido y más me he reencontrado. Hice algunas fotos basándome en él; por el momento, te dejo esta:
http://i30.tinypic.com/243ia9u.jpg

Bisous*

Esteban el Vagante dijo...

que tus manos aves vuelen-aterricen sobre el cielo de mi cuerpo.... me agradan tus poemas, pero hay un verso q se me ha "enjaulado": SIN ALAS/ VISITARON MI AZUL MENTE/ HASTA Q MI SOMBRA/ QUEDÓ DERRAMADA POR EL SUELO.

Viktor Gómez dijo...

Escribir un poema desde Pizarnik es una osadía. Alejandra no es cualquier decir, sino la poesía misma, encardinada, revuelta, inapelable, hermosa, retornable en el recitar suficiente.

Tu poema, en tensión con tanta belleza, deudor de su altísima invocación, se azulea, desliga y redime con el vuelo tan desenjaulado, tan en su sueño inalcanzable que releyendo releyéndote yo mismo me vuelo, me poemo, me pierdo sabiamente no sabiendo...

gracias por el texto, a veces necesitamos que un poema nos salve de ser solo tenencia y deseo. A veces queremos ser música de un pájaro por encima de los rascacielos, más allá de lo previsible, lo diurno, la rutina, el peso de los recuerdos, las llantas del llanto.

Un brazo abrazoso a tí

Tu Viktor

Nuria dijo...

Isabel y Soledad
Pizarnik siempre nos llena de casualidades. Y responde nuestras preguntas. Claro que haces muy bien leyendo a Weil si buscas respuestas revestidas de algo de esperanza.

Laura
He visto tu fotografía y me asombra y me gusta que sea exacta a la imagen que creé en mi mente cuando escribí este poema. Qué bien que veamos lo mismo cuando leemos a Pizarnik. Es estupendo. Guardo la foto, para que acompañe.

Esteban
Me gusta que te hayan gustado esos versos, son de mis preferidos. Gracias por tu visita.

Víktor
Víktor no sabes cómo agradezco tus palabras, siempre presentes en mí. En junio iremos a valencia algunos días, a ver si es posible conocernos. A mí me encantaría ponerle un rostro y unas manos a estas letras tan importantes. Es todo un halago tu comentario, como casi siempre.