nadar. nadarser agua. nadarse en nada. en la absoluta nada. nadar
a braza. a golpe de brazo o nadar matando. a puñetazos contra el agua y
su nada en superficie. nadar para no pensarme pensando. nadar en blanco
pero nadar a oscuras. nadar sin muda. muda y sorda. con ojos lanzados a la
espalda. nadar a sorbos. nadar sin piernas. sin oponer fuerzas ni
enfrentarlas. nadar con voluntad última. impulsivamente. como si
fuera tu último nado. tu último vuelo. nadar como fetos
deambulando a ciegas. con ese deseo innato de permanencia en vientre. escuchar lo
hondo. escucharme. sonido que ensordece. nadar para que se llene el
cuerpo de agua. nadar sin orificios. pero con el oído bien abierto para
hundirte al fondo de tanta agua y tanto peso. nadar con mariposas a la
espalda o mejor aún, cigarras en la tráquea. nadarse el agua para tragar
esa textura de alas intragable. nadar con dromedarios en un desierto de agua. nadar contando pasitos como el niño que
cuenta baldosas en las calles de su infancia. o cantando sonatas
andantinas. sin resistencias. transfigurarme en una arruga con pliegues que me pliegan hasta la desaparición del pliegue. nadarme a solas. nadar mi intransitada
calle. nadar la nada hasta que se me hinche el vientre como un vientre de ballena. mi fondo de la nada.
lamer el fondo como haría el pez basura. con la boca más ancha
que el río que lo lleva. hacerlo siempre a contracorriente como el salmón
enamorado río arriba para morir sin agua en la cresta de ese río. nadar
matando las paredes mojadas de este mundo. hacer grafittis de este nado
esposo de la nada. nadar sin ti. si mí. y sin ese mundo a las afueras.
nadar al padre y su pasado. nadar ausencias en presentes perpetuos. nadar el sexo largo a
largo y metro a metro nadar ofelias arieles y nadar orlandos entre piernas. nadarlo todo a golpe de talón
de aquiles. los días grises en añil. aliñarme niña pájaro con alas a la espalda. nadarme en jaula azul llena de caderas desajenas.
nadar matemáticamente sin metas ni mates. o sí. nadar contando collares
blancos para besar tu cuello de camello. nadarme lento como caminaban los griegos para pensar lento. no. nadar para despensarme y dispensarme. nadar poemáticamente. nadarme el piensa-miento. y todas sus
mentiras en peceras. nadar en lejía pura para purar mi cuerpo. nadar dentro de piscinas pero también
nadarlas fuera. nadarlo todo para nadar la nada. nadar mientras me
escribo. para nada realmente. nadar mientras te escucho. nadar en nado
inútil. como el animal mojado agazapado en aguas negras. nadar mi
ciervo triste de oído atravesado. mi cuerpo es un venado sin relojes dentro de su bosque.
nadar la crisis. nadar por todos los parados de este siglo. por las
muertes y todos sus alféizares. nadar las vidas detenidas. tragarlo todo
como ese pez basura con boca de serpiente. o boca de ballena con
jonases en estómagos. nadar con amputado cuerpo en este vaso
sanguíneo que es la sociedad. llegar al muro con la mano para tocarte muerte y
volver re-volviendo el agua del futuro. nadar cioranes en cantatas. nadar estúpidamente. con náusea
por lo inútil. nadar como se escribe. sin ánimo ni voz ni utilididad
alguna. nadar por nadar. mandarme nadar. nadar para no pegarme un tiro en la boca, como
diría orihuela. orificio que huela. hundir la burbuja de mi cuerpo
dentro de bañeras colectivas. nadar como una orca que ahorca mi larga
aorta. como ballenas muertas durmiendo boca arriba. nadar la música
que no existe. hundir pianos violines y caballos para nadar lo
inexistente. lo que está por-venir. la muerte. porque siempre está la muerte por venir. nadar tu cuerpo en mi
memoria para volver a las aguas de otros días.
martes, 21 de mayo de 2013
viernes, 3 de mayo de 2013
la voz humana
en la fragilidad que había en un vagón de metro
sonó el relinchar de un caballo
era la prehistórica libertad sin espuela y sin brida
como el grito de un barco que avanza sin timón ni remos
sin extremidades
contigo la voz humana es salvaje y es equina
secuestra lo ecuestre
*inédito pensatorium
jueves, 18 de abril de 2013
la fascinación del buitre binns
Gyps Fulvus
El rebaño sigue avanzando. El pastor
le descuelga el cencerro a la vaca moribunda
que apenas oye cómo se aleja el tintineo
Los buitres leonados se la comen
Una oveja descarriada, menos
inteligente, quizá, que sus congéneres
miraba un paisaje sin ver el precipicio a sus pies
Los buitres leonados se la comen
Quién iba a pensar que un caballo salvaje
que gozó galopando por las anchas praderas del valle
resbalaría al cruzar un río
Los buitres leonados se lo comen
Un cazador sale al monte y dispara
El ciervo malherido se pierde entre los árboles
Está lleno de fragmentos de bala, se desangra
Los buitres leonados se lo comen
Un zorro ladrón ha muerto
envenenado por un cebo de conejo
que dejaron en la puerta de su guarida
Los buitres leonados se lo comen
Un alpinista poco previsor
se pierde en la niebla, se rompe una pierna
Nadie sabe dónde está; ni saben que subió al monte
Los buitres leonados se lo comen
Un buitre leonado aletea
débilmente en el suelo. Ha comido
la carne de un zorro envenenado
los fragmentos de plomo de un ciervo malcazado
Los buitres leonados se lo comen
viernes, 5 de abril de 2013
tabula rasa en función lenguaje
El poemario Tabula Rasa (La Garúa Libros, 2013) se sostiene en el cruce entre la música y la palabra. Las poetas Nuria Ruiz de Viñaspre y Ana Martín Puigpelat, junto con Jesús Urceloy, presentarán su trabajo en Función Lenguaje.
Viernes 5 de abril. 20:30 hs
Función Lenguaje (c/Doctor Fourquet, 18 -Lavapiés-)
Entrada libre y gratuita
Viernes 5 de abril. 20:30 hs
Función Lenguaje (c/Doctor Fourquet, 18 -Lavapiés-)
Entrada libre y gratuita
domingo, 31 de marzo de 2013
Elegias de Duino
Pues nosotros, al sentir, nos volatilizamos, ay,
nos disipamos en aliento, hacia fuera: de ascua en ascua
damos más débil olor.
Y a los que son hermosos,
¿quién los retiene?
En su rostro, incesantemente hay apariencia
y se escapa.
Como rocío de la hierba mañanera,
se levanta lo nuestro de nosotros,
como el calor de un plato caliente.
Oh sonrisa, ¿adónde vas?
Mirad ahí arriba:
nueva, tibia ola del corazón que se escapa...;
¡ay de mí!: eso somos sin embargo.
¿Sabe a nosotros el espacio
del mundo en que nos disolvemos?
R.M. Rilke,
nos disipamos en aliento, hacia fuera: de ascua en ascua
damos más débil olor.
Y a los que son hermosos,
¿quién los retiene?
En su rostro, incesantemente hay apariencia
y se escapa.
Como rocío de la hierba mañanera,
se levanta lo nuestro de nosotros,
como el calor de un plato caliente.
Oh sonrisa, ¿adónde vas?
Mirad ahí arriba:
nueva, tibia ola del corazón que se escapa...;
¡ay de mí!: eso somos sin embargo.
¿Sabe a nosotros el espacio
del mundo en que nos disolvemos?
R.M. Rilke,
sábado, 30 de marzo de 2013
los verbos incapaces
me encanta este baile de verbos
Ellos conmigo me dices callan
pero ayer no contarán hasta diez,
sino con mil doscientas respiraciones apagando
que van y mato a pocos en verbos
dislocados; la paz dijiste y eran
miedos que se disfrazas de gerundios,
montan los adverbios un círculo vicioso en
las esquinas de la razón pillaste al vuelo
deshojada que no calmó tus piernas
y pensé, su movimiento altera en otras,
visto de lejos tu aspecto multiplico por otros
lo lejano. Yo tenemos pluma,
tú no tiene nada de ti, porque no saben.
¿Vemos? El tiempo sólo existe conjugado
por incapaces cabezas de presente.
Hay un error:
el tiempo no sucedo, somos
quienes amarillean, perdemos pie, caeremos
muertos, extintos de penas no bebidas.
El tiempo era, son, el transcurso de nuestras dimisiones,
consecuencia.
Nada nos pasa, no hay horas asesinas:
mataron la inacción, tus dedos mata inmóviles,
se congelo.
Por eso la música, que siempre me pasó,
rejuvenece.
isabel urueña (poeta y compositora)
Ellos conmigo me dices callan
pero ayer no contarán hasta diez,
sino con mil doscientas respiraciones apagando
que van y mato a pocos en verbos
dislocados; la paz dijiste y eran
miedos que se disfrazas de gerundios,
montan los adverbios un círculo vicioso en
las esquinas de la razón pillaste al vuelo
deshojada que no calmó tus piernas
y pensé, su movimiento altera en otras,
visto de lejos tu aspecto multiplico por otros
lo lejano. Yo tenemos pluma,
tú no tiene nada de ti, porque no saben.
¿Vemos? El tiempo sólo existe conjugado
por incapaces cabezas de presente.
Hay un error:
el tiempo no sucedo, somos
quienes amarillean, perdemos pie, caeremos
muertos, extintos de penas no bebidas.
El tiempo era, son, el transcurso de nuestras dimisiones,
consecuencia.
Nada nos pasa, no hay horas asesinas:
mataron la inacción, tus dedos mata inmóviles,
se congelo.
Por eso la música, que siempre me pasó,
rejuvenece.
isabel urueña (poeta y compositora)
miércoles, 27 de marzo de 2013
un robado
algo
no sé el qué
algo como quien dice casi nada
muy leve
tibio
algo que no me apalabre con la palabra
ni con la huida
ni con el tiempo
apenas algo que acontezca
a la deriva
sin dolor
abriendo un surco en cada cuerpo
transido de opacidad
albaceresrodrigo
no sé el qué
algo como quien dice casi nada
muy leve
tibio
algo que no me apalabre con la palabra
ni con la huida
ni con el tiempo
apenas algo que acontezca
a la deriva
sin dolor
abriendo un surco en cada cuerpo
transido de opacidad
albaceresrodrigo
miércoles, 27 de febrero de 2013
tabula rasa en el instituto cervantes de lyon

Suscribirse a:
Entradas (Atom)

