jueves, 28 de enero de 2010

del simbolismo al realismo

ésta es la fotografía de Benjamín Larrea y estas letras de más abajo, la imagen que yo entendí ver y escribí. Puro simbolismo al que recurro cansada ya de movimientos realistas, eso sí con un final siempre trágico

la lacra

una mancha de sangre rota
un tendido cuerpo en la llanura blanca
una mácula roja
un soldado que huye tras un alud en guerra

y allí, a lo lejos, en la ofensiva del horizonte
un llamador de vida
-pulsador del pulso que llega-
el desbordamiento de una galaxia
que vive como un planeta extraviado
en esta física de partículas

¿quién eres?
otra lacra
otra guerra que irrumpe
otra mancha de sangre rota


ahora miro esta otra fotografía y es exactamente eso lo que veo, la piedra negra con la que escribiré a todos los vencidos. Puro realismo que me ancla a la tierra y que me aleja de todo simbolismo.
La dureza y la tragedia, la realidad al fin y al cabo, siempre acaba conquistándonos, por mucho que la neguemos. Por eso, por eso incluso el desenlace más simbólico elegido por nosotros resulta siempre tan trágico

del simbolismo al realismo, del realismo al simbolismo, del simbolismo al realismo, pero nada nada nada

domingo, 24 de enero de 2010

tradición oral

me gusta amarte hincada de rodillas
aquí, tan desde abajo, tan cerca de la tierra
relamo el palpitar de tu cuidado
y centro mi delicia en el transcurso
no es de extrañar que el mundo sea redondo
¿Qué forma iba a adoptar, sino la de mi boca?

Raquel Lanseros
Croniria, Hiperión, 2009






Nur wer die Sehnsucht kennt...
Dieselbe

Nur wer die Sehnsucht kennt,
Weiß, was ich leide!
Allein und abgetrennt
Von aller Freude,
Seh' ich an's Firmament
Nach jener Seite.
Ach! der mich liebt und kennt,
Ist in der Weite.
Es schwindelt mir, es brennt.
Mein Eingeweide.
Nur wer die Sehnsucht kennt,
Weiß, was ich leide!

jueves, 21 de enero de 2010

más fauna: el pez en león

... más animales se suman al pez. Esta vez es un león.

Presentación del libro El pez místico de Nuria Ruiz de Viñaspre, en León. Palacete del Centro Leonés de Arte. Avda. de la Independencia 18.
Intervienen: La periodista Eloísa Otero, los poetas Ángel Guinda (en nombre de la editorial Olifante) y Óscar Martín Centeno, la actriz Marta Ruiz de Viñaspre y la autora.

Breve lectura posterior en un acto de música y video.

Organiza Ignacio Fernández, secretario provincial del Ateneo Cultural de León

estáis invitados a esta fauna

más y más

Diario de León

La Crónica

domingo, 17 de enero de 2010

haití y boltanski y la mano de dios

haití
200.000 muertos
la tierra manda -gritó S.
mientras tragábamos lágrimas

me pregunto cómo no se hunde más aún la tierra con todo ese peso que generan esos cuerpos muertos tan quietos desperdigados sobre ella, me pregunto cómo con ese peso puede la tierra seguir girando, ¡cuánta responsabilidad!

y pienso en boltanski, del que justo hoy, escucho la noticia de su exposición Personnes en el Grand Palais

¡cuánta responsabilidad! ¡cuánto paralelismo!

decenas y decenas de kilos de ropa conforman la instalación
ropas sin dueño con dueño antiguo pero sin carne
leo sobre Boltanski, obsesionado con la muerte, aquí deshumaniza el espacio y crea un universo frío en el Grand Palais. Incluso he leído que graba el sonido de los latidos de los visitantes.

la instalación:
Un colosal brazo de hierro que arranca trapos de una imponente montaña de ropa usada y los eleva varios metros para dejarlos caer al vacío, es la metáfora de la muerte colectiva, anodina y azarosa que propone el artista "post-conceptual" Christian Boltanski en el Grand Palais. efe

la muerte, un referente
haití, un referente

deshumaniza el espacio, lo invade con una nube sonora con ecos industriales y convierte al individuo en un simple elemento a merced de un destino que no puede controlar

boltanski "Hago un paralelismo entre las ropas usadas y los cuerpos humanos", explica este parisino de 65 años, que acostumbra a recurrir a las listas, enumeraciones y colecciones de objetos comunes para plasmar sus inquietudes.

haití
200.001 muertos
la muerte colectiva



boltanski. Cuanta más edad tenemos, mayor es la impresión de caminar sobre un campo de minas. Los amigos saltan por los aires a nuestro alrededor y mañana, quizá, sea nuestro turno. He construido una montaña de ropa de diez metros, coronada por una grúa con un garfio de cinco dedos. Esa mano de hierro atrapa las ropas, las lleva hasta la cumbre de la nave y después las suelta. Es la idea de la mano de Dios que se asemeja al azar, un juicio final sin lección moral

haití
200.002 muertos
sus latidos en el recuerdo
archivos insonoros ya del corazón



haití
200.003 muertos
y vamos sumando
malditas matémáticas
hoy me asusta la infinitud de los números

martes, 12 de enero de 2010

más andersson

El bosque está enfermo. Las aguas están enfermas. El aire
está enfermo. La hierba está enferma. Los peces ya
no tienen ojos. Los pájaros se hunden en el mar, pesados
de plomo. Las gentes están enfermas. No hay
solución. Hemos olvidado como podría
haber sido. Hemos olvidado cómo es. Cuando todos
están enfermos no hay ningún enfermo. El bosque
no está enfermo. Las aguas el aire la hierba los peces
los pájaros nosotros los hombres ya no estamos enfermos

El reino del silencio

lunes, 11 de enero de 2010

claes andersson

El capitalismo nos moleculiza
Crea desconfianza entre nosotros
Oculta nuestra comunidad de intereses
Cosifica nuestra vida
Destruye nuestra solidaridad
Nos oculta nuestros genuinos valores válidos
Nos impone necesidades artificiales
Abarrota nuestra vida de armatostes
Acentúa las abismales diferencias de ingresos y fortunas

Acumula conocimientos para una tecnocracia sobornada
Nos impide encontrar alternativas positivas
El capitalismo trabaja con eficacia
En el mundo en nuestra sociedad en nuestro corazón
No estamos en armonía con nosotros mismos
No somos felices
El sentido de culpabilidad se pega a todo lo que tocamos
No somos solidarios
Nadie nos ama
Nos odiamos nosotros mismos
Odiamos a todos los demás

miércoles, 6 de enero de 2010

o let me weep

O, let me weep, for ever weep,
my eyes no more shall welcome sleep;
i'll hide me from the sight of day
and sigh, and sigh my soul away.
he's gone, he's gone; his loss deplore
and i shall never see him more.

Oh, oh dejame llorar
Oh, dejame llorar para siempre!
mis ojos ya nunca darán la bienvenida al sueño
Me esconderé de la luz del día y suspiraré
hasta que se escape el alma.
Él se ha ido, siento su pérdida
Y nunca lo volveré a ver.
Oh déjame llorar! Por siempre llorar!

adoro a Purcell, es precioso este aria de The Fairy Queen

martes, 5 de enero de 2010

...como a electra el luto

...he cambiado mi vestido
esta noche veo la vida en blanco y negro
como la ve mi gato
pero no esta noche sino todas las noches
en blanco y negro
sólo así distinguiré mejor los contornos
igual que los distingue mi gato
dicromáticamente
sólo así descifraré lo gris

espero que el negro
me siente como a Electra el luto

demasiado tarde para ser pesimistas

es demasiado tarde para ser pesimistas
vivimos en un sistema de bestialismo
donde la miseria es una aguja
que se clava –eficaz- en la órbita de nuestros ojos

mientras tanto, los lobos que no somos
seducen a la mitad del hombre que somos

es demasiado tarde para ser pesimistas
las ciudades arden en altura
mientras incendiamos con explosivas manos
la horizontalidad de los prados
-nuestras futuras tumbas-

somos árbol anclado a tierra
somos sangre, grano, azufre y también barro

es demasiado tarde para ser pesimistas
los barcos están naufragando
y nos cercan como el tiburón
cerca el charco de sangre

de órbita cementerio

lunes, 4 de enero de 2010

La gallinita ciega

Llueve en Madrid. Llueve sobre mojado. Toda la noche. Y cuando llueve toda una noche la tierra se desentierra. Llueve sin descanso. S. se fue de madrugada y hoy, de anochecida esos seres grises asesinos volverán de nuevo a secuestrarla. No sé por qué pero esta lluvia me recuerda aquel juego de la infancia de la galllina ciega. La gota fría que me recorre como si yo fuera un tobogán infantil -embarrado de tanto cruzarlo- me recuerda también a ese animal sin futuro, a ese ave de corral desnucado, víctima ciega de la ruleta rusa.

Reciclo fotos para inventar palabras. Desgasto las yemas de mis dedos para no manchar los trajes de aquellos tapados sin ojos. Compro extensiones de cabello para ahorcarme en letras que nos griten sus nombres. Para des-ahogarme con ese otro infantil y cruel juego del ahorcado. Llenar de apóstrofes las aceras apócrifas de todas las gallinitas ciegas asesinadas. Comprar lo que no soy, aquello que quisiera ser pero sin tiempo para serlo, para des-ahorcarme con aquellas iniciales borradas y olvidadas que hoy parece que no forman ni sus nombres en este damero sin damas ni caballos que es la vida.

Pero tú no mires. Escóndete el rostro –el enrojecido-. Esconde bajo una venda tu mirada y tu miedo. Escóndete en esa otra acera donde antaño jugabas a la gallinita ciega. Pequeña gallina ciega, animalillo sin tiempo lleno de días rojos, que el garrote de la vida última nunca estrangule tu cuello con su necia corbata roja.

Gallinita, gallinita
¿Qué se te ha perdido en el pajar?
Una aguja y un dedal
Da tres vueltas y la encontrarás


definición
Se trata de reconocer a una persona del círculo por el tacto.

materiales
Pañuelo o venda para tapar los ojos.

desarrollo
Todos los participantes se colocan en círculo cogidos de las manos menos la "gallinita ciega" que se encuentra en el centro y con los ojos tapados. Después de dar tres vueltas sobre sí misma se dirigirá hacia cualquiera del circulo y palpará su cara para reconocerlo. Si lo consigue, intercambiaran su papel

notas
El grupo puede desplazarse para impedir que la gallinita lo atrape pero no vale soltarse de las manos.
Hay que evitar que permanezcan mucho tiempo con los ojos vendados


Un juego tan infantil donde el material que se usa es un pañuelo o venda para tapar los ojos, cuánta siniestralidad encierra. Crecemos con juegos depredadores que asustarían a cualquier héroe. ¿Por qué nos sorprende la crueldad que hoy encontramos en otros?

Y ahora me viene a la memoria La gallina ciega d e Max Aub un libro que presenta una detallada descripción del franquismo tardío.

domingo, 3 de enero de 2010

ah, ch'infelice sempre

la noche que vi la película Sympathy for Lady Vengeance tuve intensos sueños. Sueños de sangre sin tener sangre. Sueños de venganza sin querer vengarme. Sueños sin sueño. Sueños de colores pero en blanco y negro. Sueños vacíos llenos de gente queriendo vengarse con sangre y sin sueño. Eróticos sueños sin rostros amantes. Sueños de amor. Sueños de guerra. Fértiles sueños pero esterilizados. Sueños patógenos. Sueños intrumentales con instrumental estéril pero llenos de gérmenes. Hoy profundizo en ello y me limpio y me topo con algunas de las piezas de música de la película, y me vienen de golpe aquellos espacios oníricos con los me crucé en aquellos oscuros pasillos del sueño y ahora me dejo llevar por la banda sonora de esos mismos sueños. Esta primera es de la Cantanta Cessate, omai Cessate de Vivaldi, exactamente el aria ah, ch'infelice sempre, Vivaldi. Adoro a Scholl.



Ésta es una canción de Montserrat Figuera donde junta su voz magistral a la también magistral voz de su hija, Arianna Savall, otorgándole toda la ternura que la madurez de la voz primera reclama. Es una especie de Lullabay o canción de cuna. Mareta Mareta no'm faces plorar, no se sabe bien si es catalana o alicantina, aunque he leído que también con origen en diferentes países del Mediterráneo así como Inglaterra, Alemania y Rusia.



Mareta, mareta, no ‘m faces plorar,/compra’m la nineta ahui que’s el meu sant./Que tinga la nina hermosos els ulls,/la cara molt fina i els cabells molt rull./Marieta, Marieta jo es cantaré/una cançoneta que t’adormiré./Dorm-te, neneta, dorm si tens son./Dorm-te, neneta, dorm si tens son.

Y ésta, el Concerto Op. 3, No. 2, in G minor RV 578, Adagio e spiccato del maravilloso Vivaldi



Por último, esta pieza es del propio Yeong-wook Jo aunque creo que es una adaptación de otra pieza de Vivaldi



Vuelvo a tener hambre de esta película, a pesar de que sé que volveré a soñar. Pero que es un sueño sin sueños. Volveré a ella, seguro. Con detención. Con conocimiento. Con conciencia. Con venganza. Con estrambóticos sueños. Con dolor y con sangre también.

*mi nueva lista de música, de Yeong-wook Jo

La metanoia de Rappoport

Oliver Rappoport. Ya hablé de él aquí y aquí también, cuando fui por vez primera a escucharle al Auditorio del Reina Sófía. El neopercusionista de este siglo. Hoy vuelvo a Oliver porque me reservó personalmente una invitación -lo cual, no hay duda, ha aportado felicidad al momento-, para el estreno de esta mañana en el Auditorio Nacional. Se estrenaba Metanoia , palabra griega que significa algo así como un "cambiar de modo de ser", de raíces, literalmente, una profunda conversión en su sentido más religioso, a veces hasta un arrepentimiento repentino, un cambio de dirección, algo ortodoxo. Palabra con claras raíces religiosas, yo veo en ella pura metamorfosis, aunque en cualquier caso creo a pies juntillas en la belleza de esa palabra y de su significado concibiéndolo como ese movimiento interior del músico a la hora de componer esta magnífica pieza. Magnífica también la dirección de Kwamé Ryan, director canadiense de la Orquesta Nacional Bordeaux Aquitaine.

Y si lo pensáis, todo no es más que eso, un viaje. Trascendemos de una etapa a otra, un sólo paso nos separa del siguiente y éste del aquel más próximo. Somos corcheas en el pentagrama del mundo, peatones-notas que se persiguen una a otra, figuras en movimiento pero figuras musicales. Somos las notas que componen todo esto, los instantes de la vida. Somos encrucijada para nosotros mismos y a veces ¡cómo no! la clave del sol para otros. Somos lenguaje, soporte y espacio. Fórmulas del compás donde conviven silencio y alteración. Entonces pienso que sí, que somo música y por eso viajamos, nos descorchamos. Nos des-corchea-mos. Viajar nos convierte. Nos reconvierte. Somos metal en movimiento. Calcio metamorfeseado. Cambio. Pura metanoia. Todo eso fui yo esta mañana, gracias a la metanoia de Rappoport. Metamorfoseado fue mi cuerpo y mis oídos haciendo de todo un todo cuando escuché ese movimiento interior de Rappoport hecho notas, hecho texturas. Le vaticino si sigue así notas futuras como aquellas notas polacas pendereckianas o lutoslawskieskas o aquellas otras más soviéticas shostakovichescas, (no sé ni cómo adjetivar estos nombres) en fin, que me encanta la propuesta de su música.

En definitiva y para mí, la música de Rappoport es orgásmica, orgiástica, oligoeleméntica, de otromundo, es orgánica. Original. Obscura, octágona, ocurrente, te ofusca. La música de Rappoport es olorosa. Onomatopéyica. Oválica y espiral. Es todo esto y más, es todo menos optimista y consigue atravesar toda tu osamenta. Es puro oxígeno para los pulmones. Es ozono tras la lluvia.

Os dejo un Penderecki y un Lutowslaski ah y un Rappoport


























*según me dijo Oliver, el final de la obra no es del todo el final, está terminada con una cierta y magistral anticipación. Así que promete extender en segundos esa particularísima y para mí novedosa Metanoia. Por mí como si la exiende hasta el final de nuestros días... para nuestro goce.

Luego sonó alguna danza sinfónica del West Side Story de Bernstein. Fantástico. No me pude quedar tras el descanso para disfrutar Rachmaninov pero me vine bien contenta.

Un dato curioso: Tras una peregrinación de metro -pues en uno o dos despistes desvié mi rumbo por esos subterráneos- llegué al auditorio, tras recoger ya con mucha prisa la invitación, casi me llevo por delante a Antonio Gala. Llevaba un sobre como el mío así que supongo que también debió asistir, o quizá no. En fin, que ya dentro, y tras ver casi un lleno total, en la butaca, justo a mi lado, como caído del cielo de ese auditorio, se sentaba el hermano de Oliver. Tres amigos de él -o conocidos- a mi derecha han dicho, es el hermano de Oliver. Yo no he podido menos que mirarle y puntualizar, es cierto, sois bien parecidos. En el descanso, cuando marchaba, le dije que le transmitiera a Oliver mi felicitación por su Metanonia. Me ha parecido tan mágico ver alguien tan parecido a él justo al lado.... Miraba las manos del trío de mi derecha que hablaba de partituras e imaginaba qué instrumento podrían tocar. La chica que iba con el hermano-doble de Rappoport las tenía tan finas como para dominar un piano.

*creo que uno de los chicos que se sentó a mi lado es Iñaki Estrada. Internet es el futuro.

sábado, 2 de enero de 2010

aterrizaje del pez y despegue de L*

El miércoles por la mañana Sonia Fides, es decir, Madmoiselle joue avec son revolver me dio la noticia de que en la pagina 17 de la Revista Qué Leer nº 150 salía una reseña de El pez místico. Esa mañana tenía gustosamente a L* aún en casa, así que casi recién amanecida y aprovechando sus inquietos sueños que hicieron nuevos mapas en una cama inmensa, inicié mi rápida huida para comprar una dosis de paracetamol para esa querida L* y hacerme con la reseña en ese viaje entre nieblas. Tenía razón. En un rincón guarecido y luminoso, en las primeras páginas de una revista que a mis ojos siempre ha sido un hallazgo de nuevos nombres y nuevos libros, allí, allí yacía el cuerpo de mi pez místico, su morfología antigua.
Su aterrizaje en mis manos coincidía con el despegue de L* al sur, el punto más alejado de mis manos, así que preferí centrarme en lo primero para olvidar lo segundo.

Ya no había tiempo, así que pasamos esa última mañana en la Casa del Libro de Gran Vía, lloviendo a mares. Abandonadas a unas escenas callejeras sin paraguas alguno sobre nuestras ideas, pero magistralmente retratadas por la mano de L*. Yo compré dos libros de Amelie Nothomb, Diario de Golondrina (recién devorado) y Biografía del hambre, y L* otro de la misma autora con unas ilustraciones preciosas.

Hoy soy yo la recién aterrizada, tras un día y medio inolvidable en Valencia con S. volvemos a estas paredes que tanto guardan y a tantos. Comienzo con esa Biografía del hambre, que es, en cierto sentido, lo que me ha entrado a mí a pesar de estas exageradas fechas.



*fotos de Laura Rosal