sábado, 14 de febrero de 2009

Los reflejos de silencio de Oliver Rappoport

Guauuu, lo tengo. Lo tengo. Esta mañana antes de salir de viaje quería hablar de ARCO, S. y yo estuvimos ayer de 15 h a 19 h. Arte contemporáneo por todas las esquinas de mi cuerpo. Pero mi mano esta mañana, aún no sé por qué, se me fue de nuevo a Rappoport, pensando ilusas de ellas, que el estreno absoluto de Oliver Rappoport ya no lo era y por lo tanto lo compartía con el mundo. Y efectivamente. Lo tengo. Lo tengo. Y lo que aún es más maravilloso, es la misma grabación a la que S. y yo asistimos en directo. Director Luis Aguirre, un lunes 9 de febrero a las 19.30 h en el Auditorio 400 del Reina Sofía. Es alucinante. Ahí, en la esquina derecha del escenario, justo ahí, probablemente cinco butacas delante del cámara estábamos S. y yo. Nos mirábamos casi con lágrimas en los ojos al ser testigos de esta maravillosa propuesta. Mis ojos ahora reconocen a los músicos. Reconocen el baile de las manos del director. Reconocen la música. Las voces. La oscusridad. El silencio. El Reflejo del Silencio. Los gritos. La intensidad en la que se sumió la sala entera. Ay es maravilloso. Espero que lo disfrutéis como yo lo hago. Se os hará corto, es cierto, pero es tan intenso... Entre esos aplausos finales cuatro manos chocaban sus palmas. Las de S. y las mías. Y luego, él, Rappoport, un apellido ya tan familiar para mis oídos, un apellido que promete. Saliendo al escenario. Con su madurez pero a la vez su eterna juventud, su atuendo. Es increíble que un ser así de joven sea capaz de crear lo que allí vimos. Este Rappoport llegará lejos si no lo ha hecho aún.

El propio Oliver Rappoport nos introduce así en esos silencios:

“Es un tríptico en construcción. Se presenta el Primer Movimiento, el cual esta dedicado al Sonor Ensemble de Madrid y al nuevo Conjunto Instrumental e Interdisciplinar de Barcelona, SONARTEnsemble. Siguiendo en la línea de mis últimas obras, en Reflejos del Silencio se puede observar un gran contraste de materiales que paulatinamente se van encadenando, transformando o simplemente desaparecen una vez cumplida su función. Por otro el silencio es utilizado como un parámetro fundamental al igual que la disposición instrumental y la puesta en escena, siendo esto característico de mi discurso compositivo”.

S., espero que disfrutes este video cuando vuelvas del trabajo y yo ya haya marchado. Aquí te dejo mi pequeño obsequio en un día como hoy, en el que no creemos por aquello de ser un día casi obligado. Aquí te dejo mi regalo, un regalo que no es del Corte Inglés y que sé con toda seguridad que disfrutarás como yo. Un regalo compartido. Sin envolver. Directo a los oídos. El rastro que dejó el regalo de aquel lunes que te dejaste arrastrar.

5 comentarios:

Camille Stein dijo...

una intensa rebelión del silencio


me ha gustado Oliver Rappoport

... y Johann Johannsson...


saludos

Bel dijo...

Imagino que debió de ser casi como asistir a una liturgia: esas explosiones de silencio y de sonidos incluido el de la voz humana. Es a la vez fragmentario y armonioso. Una verdadera maravilla y una maravilla de regalo.
Felicidades, Nuria, a ti y a S.

Nuria dijo...

Camile
Yo aún sigo en ese bucle de Johannsson, no creas. Me dio fuerte.

Bel
Gracias por tus felicitaciones. Sí, efectivamente, fue como una liturgia.

Miguel Angel Gara dijo...

Muy interesante. Una mezcla de un atasco, una tormenta y un otoño.

Alberto dijo...

He encontrado este blog buscando información sobre Oliver Rappoport. Estuve el sábado 19 de diciembre pasado en el Auditorio Nacional de madrid escuchando su obra Metanoia.

ACOJONANTE. No tengo palabras para describirlo. Si teneis ocasión de verla, no dudeis ni un segundo. Interpretaron obras de Bernstein Y Rachmaninov despues, y no pude ni concentrarme, estaba totalmente absorbido aun por Metanoia

Ha sido el mejor regalo de cumpleaños (casualidad, juste es ese mismo dia) que he tenido nunca.