lunes, 19 de mayo de 2008

La mujer bifurcada

Ayer cambié la melodía del Rascacielos. Entonces mis oídos le recordaron. Priesner. Todo ello me golpeó de nuevo la memoria y recordé el cine de Kieslowski. La doble vida de Verónica la vi hace siglos, es del maravilloso y polémico director Kieslowski. En ella descubrí al compositor Zbigniew Preisner. Compuso también la música de la Trilogía de Kieslowski de Azul, Rojo y Blanco. Antes de esto, tuve el placer de descubrir su Decálogo. Por tanto, considero a Verónica como la mujer bifurcada y por tanto dualmente perdida entre dos obras maestras, un decálogo y una trilogía...
Se rodó en Varsovia, París y en Polonia. Se trata de dos muchachas, una llamada Veronika que vive en Polonia, y Veronique que vive en París, las dos Verónicas son la misma persona. La historia de dos mujeres idénticas, una polaca y la otra francesa, huérfanas, dedicadas a la música y con una misma enfermedad... Todo un universo tremendamente ambiguo.



La película explora las relaciones entre sexualidad, música y femineidad. Para Veronika y Veronique la música y el sexo son dos pasiones paralelas, igualmente intensas y perfecta y necesariamente complementarias. Pero todo ello encierra un gran interrogante ¿es real o es fantasía? La atmósfera etérea e irreal que se respira, las extrañas e inexplicables relaciones entre las dos mujeres bien parecen indicar que la obra es una magnífica fantasía.
La música eleva y enriquece la obra con los maravillosos registros de Preisner, clarinetes, flautas, sopranos... Las protagonistas así van hundiéndose en el silencio de sus sentimientos más íntimos, sus temores y sus inseguridades. Película fantasiosa y ambigua, desconcertante y reflexiva, filosófica y emocionante, que invita a pensar y a gozar de la belleza que nos rodea. Sólo he necesitado ver unos minutos de esta obra maestra para recordar con toda mi memoria la esencia de la película.

HAY QUE VERLA Y LUEGO CONSERVARLA. Irene Jacob magistral.

Para todos aquellos que tienen alas

Con este homenaje a Irene Jacob.

11 comentarios:

Grupo El Observatorio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Domadora de Elefantes dijo...

Hace tiempo vi la trilogía "Rojo" "Azul" y "Blanco" y me gustó, aunque cada una de las películas en diferente medida. En ese momento quise ver también "La doble vida de Verónica", pero no lo hice; pasó el tiempo y otras películas fueron sobreponiéndose, unos deseos sustituyeron a otros y al final se me olvidó.
La mágica escena de la marioneta que has colgado en esta entrada y la hipnótica música de Preisner hacen que vuelva a tener ganas de verla.

Bel dijo...

Aun sin alas, me he dado una escapadita para llegar al rascacielos. Gracias por este recuerdo, porque por más que me esfuerzo y aunque creo haber visto la película, no recordaba sus imágenes.De la trilogía, Rojo es mi preferida.
Abrazos.

tournesols dijo...

Demasiadas casualidades juntas:
tu música y esta película; Kieslowski, nuestras fotografías y nuestras letras.
Una historia muy larga de contar.

Deberíamos ver cine juntas, conteniendo el aliento en cada fotograma, sí.

Besos y *

Hugo Izarra dijo...

Yo siempre amaré a Irene Jacob.

alfaro dijo...

He visto la trilogía pero no la recuerdo muy bien, sí recuerdo que la primera me gustó muchísimo, me gustaron más los diálogos,las situaciones..., habrá que volver a verlas otra vez.
Un beso

Sintagma in Blue dijo...

Esta melodía transporta a jardines ocultos.

Nuria dijo...

Gracia
A mí Azul es la que más me gustó de la Trilogía. La escena de la marioneta es mágica ¿verdad?. Bueno cualquier historia con marionetas mí particularmente me parece que está repleta de magia blanca.
Ya sabes, a mí cuando me da me da. Y me ha dado tanto que llevo tres días con toda la música de Priesner de Verónica acompañando mis cortitos viajes al trabajo. La peli la tengo la siguiente en la lista. Recupera el deseo y hazte con ella. Tienes que verla. Sé que te gustará.

Isabel
Qué bien que no desapezcas del todo. Gracias por tus visitas.

Laura
Ya lo creo, me viene a la cabeza la foto que homenajeaba a la Pizarnik, una imagen idénticamente creada por mí cuando escribí el poema del campo de los sueños rojos. Y ahora la Laan. Escucharé tus preferidas.

Hugo
Y siempre amaré a Irene Jacob.

Alfaro
Sí, unos diálogos llenos de un silencio duro… Kiewlowski es así.

Pura
Eso es precisamente lo que hace conmigo.

Olvido dijo...

Azul y dolor de dentro.
La banda sonora de Priesner remueve todo lo doble que llevamos en el interior.
Un saludo

Estel_Julià dijo...

Nuria,

No he visto la película, pero por lo que comentas, seguro que es de visión recomendada, tu crónica también y los videos que traes muy interesantes.

La música del rascacielos un acierto.

Te felicito en este año de andadura,


Un abrazo,


Estel J.

Nuria dijo...

Olvido
Siempre hay más de uno en uno mismo.

Estel
Te la recomiendo vivamente. Gracias por tus felicitaciones, y sí, de momento, la música para mí siempre es un acierto.