martes, 21 de abril de 2009

Nuestros queridos verticales

El otro día en la librería La Clandestina, estuvimos echando una mirada a nuestros queridos verticales, aquellos que nos vigilan sobre la altura de un estante esperando ser re-cogidos. S. llamó mi atención y mi atención llamó de golpe a las puertas de mis sentidos. Eduardo Galeano.

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

2 comentarios:

emigrante dijo...

atravesada en vertical, para más inri.

te sigo, n., claro que te sigo.

Viktor Gómez dijo...

grandes Galeano y tú, compa.

(Estos lazos no ahogan
este ahogo es un lazo)

De mis mejores relecturas
Eduardo Galeano y sus venas abiertas
y sus espejos inacallables.


Un abrazo

Víktor