jueves, 19 de enero de 2012
la degradación de la especie
es devastadora la maldad. y además de devastadora, es irreprimible. la especie humana tiende a ella, a la maldad, a la devastación de su especie.
ayer fui a ver agosto de gerardo vera. y las mismas casi cuatro horas que duró ese tórrido mes, duró mi angusta, igual de irreprimible e irracional. risas irracionales y llantos igual de irracionales. todo ese maremoto en un enjuto cuerpo. catalogada como comedia de humor negro, para mí tragicomedia shakespeariana (más de trágica que de cómica).
el mundo en una casa. en un cuadrilátero tapiado donde se concentraba el horror y la angustia inyectado en vena con calor letal. una muda casa sin viento. una tensión hueca en ese aire detenido. una abisal casa de muñecas. una tumba abierta encarnizada de muñecas rotas. un devastador juego psicológico que arrasa. huracán de emociones los muros de esa jaula de violencias. el pasado y el futuro reñido a muerte con el presente. el ser humano al límite. la gran historia de siempre. una familia desvencijada reunida por la inesperada y misteriosa muerte del patrón de la casa. una familia re-unida que además de no unirse ni re-unirse, mata. una familia que se sirve en una mesa y se comen los unos a los otros sus miedos (como aquella nieta protagonista que no comía carne de animal por no comer su miedo a morir....) molinillos todos que muelen y muelen los sentimientos ajenos. triturador de corazones, bañeras de sangre y posos de café quemado. una madre devorando a sus hijas -disparando a la más débil-, como aquel saturno goyesco devorando a su hijo. unas hijas devorando a su madre -disparando la más fuerte-. el hombre es un lobo para el hombre y además es el más carnívoro de todos los animales. una familia como la de cualquier casa. como aquella otra familia en la película celebration, personajes que se identifican rabiosamente con las historias de hoy en día. demoledora exterminación del hombre. después la soledad. el hombre solo.
menos mal que no conocemos nuestro futuro. si supiéramos lo que nos ocurrirá mañana, no podríamos levantarnos nunca de la cama....
el trabajo actoral un diez. baró y machi intensos animales escénicos, de esos que a una le muerden por dentro.
Agosto” es una obra del estadounidense Tracy Letts, (Premio Pulitzer de Teatro)
viernes, 13 de enero de 2012
dos palabras: principio y fin
lunes, 9 de enero de 2012
en órbita....
últimamente mi mundo está circundado por la música. escucho música con un hambre voraz de animal quieto y leo literatura donde la música es el ente en sí mismo. no he sido muy consciente de esta conclusión hasta hoy, día en que reviso textos en el blog y descubro sorprendida que algunas de las últimas entradas estuvieron dedicadas a músicas de shostakovich, schöenberg, la flagstad en una maravillosa canción de brahms... descubrimientos de voces soprano y un largo etcétera coincidente a su vez con algunas de mis últimas adquisiciones. en cuanto a la literatura, curioso hallazgo también, el último libro leído –quise decir, devorado- fue butes de pascal quignard, donde la música igualmente es mujer protagonista entrepaginada... otro canto heroico de sirenas, y nada discordante con el próximo libro que tengo en mente aunque no en mano, tranströmer, otro melómano-musicólogo en ciernes… con su cielo a medio hacer o su deshielo a mediodía...
hago aquí un paréntesis para subir una información más “práctica”, este jueves leeré poemas del último libro, órbita cementerio, junto a jesús soria caro, dentro del ciclo 'este jueves, poesía'. encuentros poéticos en la facultad de filosofía y letras en zaragoza) organiza: ignacio escuín
[un poema de mi último libro, órbita cementerio, luces de gálibo, 2011]
los discursos se me han fugado de la cabeza al sexo
imposible dictarte ahora ni fuga ni sexo ni discurso
desayuno precipicios bajo esta corona de moscas
y vacía de sonidos con calor descoyuntado
me dejo drenar en esta marea tuya de hulla
imposible dictarte ahora ni fuga ni sexo ni discurso
desayuno precipicios bajo esta corona de moscas
y vacía de sonidos con calor descoyuntado
me dejo drenar en esta marea tuya de hulla
inútil sin retórica ni útiles de labranza
solo soy carbón quemado en la espesura
y teñida de turba
existo en el caballo que se estiró sin viento
en la colina
solo soy carbón quemado en la espesura
y teñida de turba
existo en el caballo que se estiró sin viento
en la colina
Jesús Soria Caro: Poeta y viajero, profesor de secundaria, actualmente elabora una tesis doctoral sobre la “Herencia de la modernidad en la poesía contemporánea”. Obra literaria: The end ( Primer premio Poesía Delegación Gobierno), Aqua, Zaragoza, 2008) antologado en Noreste, (Zaragoza, Eclipsados, 2004). Y en Ocultación transitoria, (Zaragoza, Rolde, 2006).Ha publicado también poemas en las revistas Eclipse y Turia, recientemente ha aparecido en la revista El perro blanco.
*estáis emplazados a esta cita, siempre que andéis cerca de zaragoza
sábado, 24 de diciembre de 2011
una orgía musical
adoro a shostakovich. lo adoro desde que lo descubrí en mi adolescencia. adoro su potencia, su fuerza, su lado lírico y político, porque su música siempre trascendió a la política. su polémica incluso. su deshielo. su dodecafonismo. adoro sus sinfonías, todas, sus dos óperas, su sátira y demás perversiones. su atonalidad pero también su politonalidad. el cromatismo de sus canciones populares judías, su sinfonía 14 la más vocal y la más hermosa, todo un canto a la muerte. el in crescendo de su sinfonía 8. su timidez y su exacerbada cortesía en una rusia que lo criticaba. este músico era un ser obsesivo. sincronizaba los relojes en su apartamento o se enviaba cartas a sí mismo para probar cómo estaba funcionando el servicio postal. neurótico de neurótica mano era a la vez el ser más sensitivo y más receptivo del mundo. ayer estuve en el real disfrutando con una amiga la ópera maldita marcada por la fatalidad de shostakovich, lady Macbeth of mtsensk. de adolescente grabé esta ópera en tres casette. la conocía perfectamente. este oído sigiloso que arrastro desde entonces ayer tuvo el lujo de ver la sórdida y truculenta puesta en escena de esta lady Macbeth katerinizada, la segunda de shostakovich (la primera fue la nariz, igualemente majestuosa).
en cuanto alzó el nido de su garganta la potentísima soprano eva-maria weestbroek, premiada por el esfuerzo de su largo y duro papel como Katerina Ismailova, la desgraciada protagonista, me dije a mí misma: tiene una voz tan shostakovicha…. y me di cuenta de estaba ante el más puro shostakovich. contradictoria como la mano que la creó, la escenografía está cargada de momentos excelsísimos (muy shostakovich, insisto), cuatro horas en tensión, sin descanso, tregua o aria. el techo del real pareciera que ante esa música nada celestial se cayera por el peso de la caída a su vez del mismísimo cielo.
escenas grotescas definidas en una mujer despojada de su ropa humillada y violada desafortunadamente, masas populares de cuerpos desnudos mezcladores de suciedad y barro que parecieran las pinturas negras de goya, el deseo sexual de los protagonistas, el olvido y el posterior daño, un prolongado –pero corto- coito donde la iluminación y la voluminosa música orquestal acompañaban dicho apareamiento prohibido, policías toscos, soberbias trompetas y trombones encaramados en plateas… todo dirigido hacia el escenario. una puesta en escena tal y como fue concebida, rayando lo soez, lo impúdico, la escoria lo vulgar…. ambientes escabrosos acompañados por una orquesta y un coro que fueron… cómo decirlo… me pregunto si existe hoy una palabra para definir la emoción sentida.
en definitiva, una mujer que aspira eternamente a una vida distinta, que vive en continua búsqueda del amor y cuando le pone rostro es capaz de cualquier felonía -como matar y esconder el cuerpo- por ser besada por su amante. una mujer que comete cuantos asesinatos de aquellos que son óbices a su amor y aun así se la presenta como una vícitma. música lírica mezclada con la más grotesca. como katerina, la lírica enamorada junto a la grotesca asesina.
la acción se desarrolla en un cuadriátero casi metálico y frío y círculo cerrado que nos ofrece la prisión en la que vive el propio cuerpo de katerina.
para mí shostakovich es uno de los mejores músicos del siglo XX, sé que muchos disentirían y le consideran aún hoy polémico y en tela de juicio. lady macbeth de Mtsensk una obra maestra que me dejó clavada en el asiento los minutos que duraron los aplausos. me cuesta aún despertar de la noche de ayer.
shostakovich dijo: dediqué “Lady Macbeth” a mi prometida, mi futura esposa […] porque la ópera trata del amor. También trata de cómo podía haber sido el amor si el mundo no estuviera lleno de cosas viles. Es la vileza lo que arruina el amor, y las leyes, y las propiedades, y los apuros financieros, y la policía estatal. Si las condiciones fueran diferentes, el amor también habría sido diferente.
weestbroek cargó en su garganta el todo el peso de las casi cuatro horas de ópera. un esfuerzo descargado en el grito final, anterior al suicidio y su expresión munchana da nombre a eso, a ese otro grito de munch.
escuchar hasta el final *fotos del teatro real
en cuanto alzó el nido de su garganta la potentísima soprano eva-maria weestbroek, premiada por el esfuerzo de su largo y duro papel como Katerina Ismailova, la desgraciada protagonista, me dije a mí misma: tiene una voz tan shostakovicha…. y me di cuenta de estaba ante el más puro shostakovich. contradictoria como la mano que la creó, la escenografía está cargada de momentos excelsísimos (muy shostakovich, insisto), cuatro horas en tensión, sin descanso, tregua o aria. el techo del real pareciera que ante esa música nada celestial se cayera por el peso de la caída a su vez del mismísimo cielo.
escenas grotescas definidas en una mujer despojada de su ropa humillada y violada desafortunadamente, masas populares de cuerpos desnudos mezcladores de suciedad y barro que parecieran las pinturas negras de goya, el deseo sexual de los protagonistas, el olvido y el posterior daño, un prolongado –pero corto- coito donde la iluminación y la voluminosa música orquestal acompañaban dicho apareamiento prohibido, policías toscos, soberbias trompetas y trombones encaramados en plateas… todo dirigido hacia el escenario. una puesta en escena tal y como fue concebida, rayando lo soez, lo impúdico, la escoria lo vulgar…. ambientes escabrosos acompañados por una orquesta y un coro que fueron… cómo decirlo… me pregunto si existe hoy una palabra para definir la emoción sentida.
en definitiva, una mujer que aspira eternamente a una vida distinta, que vive en continua búsqueda del amor y cuando le pone rostro es capaz de cualquier felonía -como matar y esconder el cuerpo- por ser besada por su amante. una mujer que comete cuantos asesinatos de aquellos que son óbices a su amor y aun así se la presenta como una vícitma. música lírica mezclada con la más grotesca. como katerina, la lírica enamorada junto a la grotesca asesina.
la acción se desarrolla en un cuadriátero casi metálico y frío y círculo cerrado que nos ofrece la prisión en la que vive el propio cuerpo de katerina.
para mí shostakovich es uno de los mejores músicos del siglo XX, sé que muchos disentirían y le consideran aún hoy polémico y en tela de juicio. lady macbeth de Mtsensk una obra maestra que me dejó clavada en el asiento los minutos que duraron los aplausos. me cuesta aún despertar de la noche de ayer.
shostakovich dijo: dediqué “Lady Macbeth” a mi prometida, mi futura esposa […] porque la ópera trata del amor. También trata de cómo podía haber sido el amor si el mundo no estuviera lleno de cosas viles. Es la vileza lo que arruina el amor, y las leyes, y las propiedades, y los apuros financieros, y la policía estatal. Si las condiciones fueran diferentes, el amor también habría sido diferente.
weestbroek cargó en su garganta el todo el peso de las casi cuatro horas de ópera. un esfuerzo descargado en el grito final, anterior al suicidio y su expresión munchana da nombre a eso, a ese otro grito de munch.
escuchar hasta el final *fotos del teatro real
domingo, 11 de diciembre de 2011
música y silencio. tranströmer
en alguna sonata te esconderé cuidadosamente
(Anna Ajmátova)
hablando con una amiga igual de melómana que yo, incluso más, hablando con ella sobre thomas tranströmer, me dijo que su corta pero intensa obra estaba íntimamente ligada a la música, no solo en movimiento y ritmo sino más profundamente. un cordón umbilical para el poeta. un vehículo. yo desconocía este rasgo traströmiano y pensé: qué irónico. un poeta mudo. un poeta mudo habitado por lúcidas notas musicales cuya desembocadura sería su silenciosa obra. irónico, pensé. afasia. un derrame cerebral que lo dejó sin habla hace años. un nobel de literatura en una fría estocolmo. misticismo de la tierra. concretismo de una hemiplejía. la música de nuevo. el prodigioso oído de un poeta mudo. no aislado ni insociable -aunque la afasia se sitúe en estos lados- solo oralmente mudo. luego, la música íntimamente ligada al oído de un tranströmer mudo. unas manos locuaces que hablan lo que su boca le dicta. una góndola fúnebre donde la poesía y la música es abrazo que cierra en unidad a la persona. creo que la persona es la forma física con la cual afrontamos la vida y la vida es maravillosamente irónica, y la forma física para afrontarla ilimitadamente inesperadas y sus vehículos de comunicación, a veces inasibles, son tan dialogantes.
estos versos látigo de tranströmer encierran el secreto de esa apertura ilimitada al mundo. "El cielo claro se ha apoyado sobre el muro/ es como una oración al vacío/ y el vacío nos vuelve su cara y susurra/ "No estoy vacío. Estoy abierto".
II
Una ventana del palacio se abre con el viento y el súbito soplo provoca muecas.
Sobre el agua aparece la góndola del basurero impulsada por dos bandidos con remo.
Liszt ha escrito unos acordes tan pesados
que deberían ser enviados a analizar
en el Instituto de Mineralogía de Padua.
¡Meteoritos!
Demasiado pesados para la quietud, pueden sólo hundirse más y más, futuro abajo, hasta
los años de las camisas pardas.
La góndola, pesadamente cargada con las
hacinadas piedras del futuro.
III
Rendijas, hacia 1990.
25 de marzo. Inquietud por Lituania.
Soñé que visitaba un gran hospital.
No tenía funcionarios. Todos eran pacientes.
En el mismo sueño, una niña recién nacida
hablaba con completas oraciones.
IV
Junto al yerno, que es hombre de su tiempo,
Liszt es un apolillado grandseigneur.
Es un disfraz.
El abismo, que ensaya y descarta máscaras
diferentes, ha elegido justo ésta para él,
el abismo, que quiere subir hasta los hombres sin mostrar
su rostro.
V
El Abate Liszt está habituado a cargar él
mismo su maleta por soles y por nieves
y cuando muera un día, nadie irá a
esperarlo a la estación.
La tibia brisa de un coñac excelente lo
conduce a la tarea.
Siempre tiene tarea.
¡Dos mil cartas al año!
El escolar que escribe cien veces el palote,
antes de que le permitan volver a casa.
La góndola cargada pesadamente de vida;
es sencilla y negra.
VI
De regreso en 1990.
Soñé que conducía doscientos quilómetros en vano.
Entonces, todo se agigantó. Gorriones enormes como gallinas
cantaban de modo ensordecedor.
Soñé que dibujaba teclas de piano
en la mesa de cocina. Tocaba sordamente en ellas.
Los vecinos acudían a escuchar
VII
El clavicordio que calló durante todo
Persifal (aunque estaba escuchando) puede
al fin decir algo.
Suspiros... sospiri...
Mientras Liszt toca, esta noche, mantiene
apretado el pedal marino
para que la fuerza verde del mar suba a
través del piso y se una a todas las piedras
del edificio.
¡Buenas tardes, bello abismo!
La góndola cargada pesadamente de vida;
es sencilla y negra.
VIII
Soñé que llegaba tarde el primer día de clases.
Todos en el salón llevaban máscaras blancas
sobre el rostro.
Imposible decir quién era el maestro.
hablando con una amiga igual de melómana que yo, incluso más, hablando con ella sobre thomas tranströmer, me dijo que su corta pero intensa obra estaba íntimamente ligada a la música, no solo en movimiento y ritmo sino más profundamente. un cordón umbilical para el poeta. un vehículo. yo desconocía este rasgo traströmiano y pensé: qué irónico. un poeta mudo. un poeta mudo habitado por lúcidas notas musicales cuya desembocadura sería su silenciosa obra. irónico, pensé. afasia. un derrame cerebral que lo dejó sin habla hace años. un nobel de literatura en una fría estocolmo. misticismo de la tierra. concretismo de una hemiplejía. la música de nuevo. el prodigioso oído de un poeta mudo. no aislado ni insociable -aunque la afasia se sitúe en estos lados- solo oralmente mudo. luego, la música íntimamente ligada al oído de un tranströmer mudo. unas manos locuaces que hablan lo que su boca le dicta. una góndola fúnebre donde la poesía y la música es abrazo que cierra en unidad a la persona. creo que la persona es la forma física con la cual afrontamos la vida y la vida es maravillosamente irónica, y la forma física para afrontarla ilimitadamente inesperadas y sus vehículos de comunicación, a veces inasibles, son tan dialogantes.
estos versos látigo de tranströmer encierran el secreto de esa apertura ilimitada al mundo. "El cielo claro se ha apoyado sobre el muro/ es como una oración al vacío/ y el vacío nos vuelve su cara y susurra/ "No estoy vacío. Estoy abierto".
GÓNDOLA FÚNEBRE
Nº 2
I
Dos hombres, suegro y yerno, Liszt y
Wagner, viven junto al Canal Grande
con la inquieta esposa del rey Midas,
ése que transforma en Wagner todo lo que
toca.
El frío verde del mar atraviesa los pisos del
palacio.
Wagner destaca, el conocido perfil de títere
parece más cansado;
el rostro, una bandera blanca.
La góndola cargada pesadamente con sus vidas; dos pasajes de ida y vuelta y otro
sólo de ida.
Dos hombres, suegro y yerno, Liszt y
Wagner, viven junto al Canal Grande
con la inquieta esposa del rey Midas,
ése que transforma en Wagner todo lo que
toca.
El frío verde del mar atraviesa los pisos del
palacio.
Wagner destaca, el conocido perfil de títere
parece más cansado;
el rostro, una bandera blanca.
La góndola cargada pesadamente con sus vidas; dos pasajes de ida y vuelta y otro
sólo de ida.
II
Una ventana del palacio se abre con el viento y el súbito soplo provoca muecas.
Sobre el agua aparece la góndola del basurero impulsada por dos bandidos con remo.
Liszt ha escrito unos acordes tan pesados
que deberían ser enviados a analizar
en el Instituto de Mineralogía de Padua.
¡Meteoritos!
Demasiado pesados para la quietud, pueden sólo hundirse más y más, futuro abajo, hasta
los años de las camisas pardas.
La góndola, pesadamente cargada con las
hacinadas piedras del futuro.
III
Rendijas, hacia 1990.
25 de marzo. Inquietud por Lituania.
Soñé que visitaba un gran hospital.
No tenía funcionarios. Todos eran pacientes.
En el mismo sueño, una niña recién nacida
hablaba con completas oraciones.
IV
Junto al yerno, que es hombre de su tiempo,
Liszt es un apolillado grandseigneur.
Es un disfraz.
El abismo, que ensaya y descarta máscaras
diferentes, ha elegido justo ésta para él,
el abismo, que quiere subir hasta los hombres sin mostrar
su rostro.
V
El Abate Liszt está habituado a cargar él
mismo su maleta por soles y por nieves
y cuando muera un día, nadie irá a
esperarlo a la estación.
La tibia brisa de un coñac excelente lo
conduce a la tarea.
Siempre tiene tarea.
¡Dos mil cartas al año!
El escolar que escribe cien veces el palote,
antes de que le permitan volver a casa.
La góndola cargada pesadamente de vida;
es sencilla y negra.
VI
De regreso en 1990.
Soñé que conducía doscientos quilómetros en vano.
Entonces, todo se agigantó. Gorriones enormes como gallinas
cantaban de modo ensordecedor.
Soñé que dibujaba teclas de piano
en la mesa de cocina. Tocaba sordamente en ellas.
Los vecinos acudían a escuchar
VII
El clavicordio que calló durante todo
Persifal (aunque estaba escuchando) puede
al fin decir algo.
Suspiros... sospiri...
Mientras Liszt toca, esta noche, mantiene
apretado el pedal marino
para que la fuerza verde del mar suba a
través del piso y se una a todas las piedras
del edificio.
¡Buenas tardes, bello abismo!
La góndola cargada pesadamente de vida;
es sencilla y negra.
VIII
Soñé que llegaba tarde el primer día de clases.
Todos en el salón llevaban máscaras blancas
sobre el rostro.
Imposible decir quién era el maestro.
*versión
castellana de Roberto Mascaró
*a finaless de 1882 Liszt visitó a su hija Cosima y a su marido Richard Wagner en Venecia. Wagner murió unos meses más tarde. Durante este período, Liszt compuso dos piezas para piano que se publicaron bajo el título "Góndola fúnebre".
*a finaless de 1882 Liszt visitó a su hija Cosima y a su marido Richard Wagner en Venecia. Wagner murió unos meses más tarde. Durante este período, Liszt compuso dos piezas para piano que se publicaron bajo el título "Góndola fúnebre".
martes, 6 de diciembre de 2011
el salto de y hacia la literatura
abocada a la música, que es literatura, y al arte de la fotografía, que es literatura. alejada por tanto de la literatura que hay en la literatura, no intrísecamente pero sí presencialmente alejada de la literatura... si una se pudiera alejar en algún momento de la literatura, cuando siente que todo, hasta un largo paseo por el jardín de las delicias, es literatura
últimos descubrimientos
últimos descubrimientos
| Greta Garbo. Observados. Voyeurismo y vigilancia (Fundación Canal) |
![]() |
| Otras miradas. Fótografas en México (Casa de América). Rosa Harvan - Forgotten village |
![]() |
| Charlotte Player. Espacio Valverde |
![]() |
| Joan Colom, El Raval (Sala de exposiciones San Benito, Valldolid) |
domingo, 20 de noviembre de 2011
OC
bueno aquí está el nuevo libro. órbita cementerio orbitando en mis manos. lleva días conmigo, pero aún no ha pisado la calle. bueno, sí, la pisó ayer, día de lluvia. leí algunos poemas mezclados con peces místicos.
pág. 46
algo todavía ocurrirá pero dónde y qué
alguien saldrá a tu encuentro
pero cuándo (y quién)
alguien saldrá a tu encuentro
pero cuándo (y quién)
W. Szymborska
imposible dictarte ahora ni fuga ni sexo ni discurso
desayuno precipicios bajo esta corona de moscas
y vacía de sonidos con calor descoyuntado
me dejo drenar en esta marea tuya de hulla
inútil sin retórica ni útiles de labranza
solo soy carbón quemado en la espesuray teñida de turba
existo en el caballo que se estiró sin viento
en la colina
órbita cementerio [luces de gálibo 2011]
sábado, 19 de noviembre de 2011
recital en libertad 8
hoy 19 de noviembre a las 21 estáis todos invitados a una lectura conjunta organizada por olifante ediciones en libertad 8. leeremos rosana acquaroni, beatriz gimeno y una servidora... os esperamos
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