miércoles, 16 de mayo de 2007

Un poco de Rilke

Aquí el tiempo no cuenta; un año no importa y diez años no son nada; ser artista significa no calcular ni medir; madurar como el árbol que no apremia su savia y se yergue confiado en medio de las tormentas de primavera, sin miedo a que después pueda no llegar el verano. Pero el verano siempre acude. Sin embargo, acude sólo para los pacientes, para aquellos que tienen ante sí toda la eternidad, tan libres de cuidado, serenos y distendidos. Lo aprendo a diario, lo aprendo en el dolor. Estoy muy agradecido al dolor. ¡Todo es paciencia!

Si nos fuera posible ver más allá de lo que alcanza nuestro conocimiento y un poco por encima de la avanzadilla de nuestros presentimientos, quizás llegaríamos a soportar nuestras tristezas con mayor confianza que nuestras alegrías. Pues son momentos en los que algo nuevo se ha introducido en nosotros, algo desconocido. Nuestros sentimientos enmudecen con tímido encogimiento, todo en nosotros se retrae, nace un silencio y lo nuevo, lo que nadie conoce, se yergue en el centro y calla.

(...) Por eso es tan importante estar solo y atento cuando se está triste.

“No es tan sólo la inercia, la responsable de que las relaciones humanas se repitan una y otra vez indescriptiblemente monótonas y sin renovar. La timidez se antepone a cualquier clase de experiencia no previsible que uno cree que no será capaz de afrontar, pero sólo alguien que está listo para todo, que no descarta nada, ni siquiera lo más enigmático, vivirá las relaciones con otra persona como algo vivo”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!!
Sólo quería saber de dónde sacaste esa frase de Rilke, me refiero a si es de un libro de qué libro es... es la que escuche en una pelicula hace tiempo y siempre me ha gustado mucho y por más que busco no encuentro nada.
Muchas gracias

Nuria Ruiz de Viñaspre dijo...

Besando a Jessica Stein de Charles Herman-Wurmfeld
SIPNOSIS por filmafinity.

Jessica, una sensible y neurótica periodista de Nueva York, no se encuentra en su mejor momento sentimentalmente hablando. Su hermano tiene novia, su mejor amiga está embarazada, no ha tenido una cita en el último año y además no puede dormir. Después de una desastrosa serie de citas, se topa con un sugerente anuncio que sólo tiene una pega: está en la sección de "mujer busca mujer". Contesta por ver qué pasa. Así queda con Helen Cooper, una chica progre y miedosa de la ciudad, para tomar unas copas, y para su sorpresa, se llevan bien. Su emocionante noche de cotilleo, charla y discusiones termina por confundir e intrigar aún más a la pobre Jessica. (FILMAFFINITY)
espero que te sirva
un abrazo, a mí tb me llegó esa frase