miércoles, 5 de enero de 2011

el stabat mater del siglo xxi

no salgo del mater dolorosa. imposible salir de ese triángulo escaleno cruz-madre-hijo. atrapada en alguno de los desiguales vértices de este lamento fúnebre por excelencia, me apoyo en el dramatismo de todos sus lados. el paradigma de toda lamentación. la expresividad intrínseca por excelencia. así que salto a una cajita de cd que limpio del polvo para leer: sinfonía 3 o de las Lamentaciones de Henryk Gorecki. Música para Auschwitz. de una madre a su hijo muerto. para mí esta sinfonía junto a otra que duerme casi al lado, el stabat mater de arvo pärt. ambos son sin duda el stabat mater de hoy en día. otra oración a los caídos. el de éste último conserva la oración original.

gorecki escribió esta sinfonía para orquesta y soprano como homenaje a un texto en tres movimientos: el primero es un lamento atribuido a la virgen maría, el segundo es un mensaje grabado por una madre en el muro de una cárcel de la gestapo durante la segunda guerra mundial y el tercero una canción sobre una madre que busca a su hijo asesinado. en definitiva que esta sinfonía llamada también de las lamentaciones está dedicada a la maternidad y sobre todo al dolor que produce la separación de los seres queridos muertos en la guerra.



Synku miły i wybrany.
Rozdziel z matką swoje rany;
A wszakom cię, synku miły,
w swem sercu nosiła.
A takież tobie wiernie służyła.
Przemów z matce, bych się ucieszyła,
Bo już idziesz ode mnie, moja nadzieja miła.

Mi querido hijo, mi predilecto,
comparte las heridas con tu madre.
Ya que he sido yo, querido hijo,
quien te ha llevado en el corazón,
y quien tan fielmente te ha servido.
Háblale a tu madre para hacerla feliz,
pues ya me abandonas, dulce esperanza mía.

el stabat mater de arvo pärt fue una de sus obras más dramáticas donde conserva el misticismo antiguo de este rezo. su particular visión es una de las más austeras por lo que con sólo tres voces sin coro alguno consigue que ese dramatismo emane de la manera más directa, sin ornamento alguno....



*una amiga mía colecciona versiones diferentes de el principito en cualquier idioma que caiga en sus manos. me pregunto si estoy en ese punto coleccionista y me haré con todos los stabat mater que se crucen (de cruz) en mi camino. y sin embargo, temo escribir bajo esta pertinaz banda sonora

2 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola, Nuria.
El stabat mater es el lamento por el desprendimiento más doloroso, por el sacrificio más sublime.
también creo que comporta una especie de negación, de "antinaturalidad" simbólicamente hablando desde los inicios del "mito" en sí aunque cristiano sea. Pero es ditinto a otra iconología muy bien representada en imágenes de culto católico, la Soledad de la Madre al pie de la cruz, que implica desde luego su "stabat".
La permanencia, que creo es el canto intínseco a todo "stabat mater", implica soledad.
A veces pienso que se hila con el mito de penélope, sino que en este caso no hay vuelta de ulises a Ítaca. Es el desprendimiento total sólo posible desde la relación "madre-hijo" que la caracterización del genero femenino comporta.
El crsitianismo, me resulta curioso esto, ahonda en un concepto antropológico que los mitos griegos habían pasado por alto o simplemente no podían, la cultura clásica aún, contemplar con perspectiva, pues se hallaban más cercanos ala revolución neolítica. Es como si el hecho del cristianismo retomara con su culto mariano un de los ejes con respecto a los que gira el hecho femenino. De alguna forma se inicia una reivindicación de la figura femenina desde otro ángulo ya. Culturalmente se percibe ahí ya la evolución de esa trastienda que es todo el sentir humano, algo tan telúrico y anclado a la tierra que hasta los clásicos habían olvidado, nuevos ellos con respecto a un pasado.
Cuando el ser humano se decide a explorar sobre los dolores femeninos..no sé..siento que conforme lo va haciendo a lo largo de la historia, más consciente va siendo de lo que en esencia es. Es como si con ellos llegara más sabiduría en estas neuronas comunes.
Un lujo poder hablar en tu blog, perdóname la extensión.
Buenos días, Nuria.

nuria dijo...

maravillosa tu visión homérica...
gracias por tu extensión