sábado, 14 de noviembre de 2009

Gil Roman, recogiendo el testigo

Bien podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo será imposible. Don Quijote de la Mancha (II, 17). Me encanta esta cita y se ajusta como un cinturón a la historia que cuenta con destreza y también emoción la directora del documental El esfuerzo y el ánimo, Arantxa Aguirre.

El 23 de noviembre de 2007, es decir dentro de unos días, murió Maurice Béjart. Desde entonces, casi una treintena de bailarines se tambalean en el espacio al son de la música. La muerte de Béjart en aquel mes de 2007 dejó huérfanos inmediatos en un punto del planeta. Sus vástagos, los educados en danza, los enseñados, en definitiva las prolongaciones del propio Béjart... sus brazos, sus piernas, sus ingeniosas ideas, su afán de avanzar, siempre... su latido. Aún hoy para estos pájaros-humanos Béjart está presente en ellos. Siempre hay una imagen que les acompaña detrás del escenario. La mirada de Béjart. El gran padre de todos ellos. El colocador de alas. El protector pero también el implacable, profesionalmente hablando. Una mirada que ha sabido retratar emotivamente Arantxa Aguirre en su documental, ofreciendo no sólo su perspectiva humana que a todos interesa, sino también profesional. He leído que Arantxa ya estuvo en la Compañía Nacional de Danza de Cuba, lo cual explica el tratamiento tan cuidadoso del trabajo. Se nota el amor que destila no sólo por la danza sino por Béjart, a pesar de que digan que no es necesario que a uno le guste la danza para disfrutar de este documental, yo pienso que ése ha sido precisamente el punto de partida de esta idea. Y eso hay que tenerlo en cuenta.

Insisto en la cita elegida por su directora. He oído de buena mano que es una frase que desde siempre le ha acompañado en los momentos más importantes y eso la humaniza.
No mires atrás, nunca. Pase lo que pase, avanza",
. Entonces pienso, incluso, que tras escuchar frases como ésta, puede que El esfuerzo y el ánimo lleve mucho de autobiográfico, porque esa máxima, esa conjunción de esfuerzo y ánimo, probablemente hayan acompañado a la directora, como persona, en los momentos difíciles.
Algunas críticas, buenas. El País y El mundo

Ya de antes siempre me ha gustado la danza de Béjart, la más contemporánea también, a él siempre le adoré, pero tras ver el documental profeso de golpe todo ese amor que tengo a Béjart al que recoge el testigo, Gil Roman, un ser tímido, introvertido, críptico y profundo que está consiguiendo dejar a la altura a sus recién adoptados, aquella treintena antigua que quedó huérfana hace años... Ya me ocurrió con Ulises cuando leí de joven la Odisea, que mi adoración por él de golpe se desvió en Aquiles cuando leí La Ilíada. Y no porque yo sea de carácter desleal, sino porque pienso que ahí radica la maestría, en este caso de Homero, para convertir al héroe en humano y viceversa. Para humanizar al dios y viceversa.

En el caso de Gil Roman, le profeso de golpe toda esa admiración que ya tenía a Béjart justo por eso, porque hemos humanizado más aún si cabe a Béjart y entendemos la parte heroica de Roman, y también porque reconozco la maestría de la dirección de Arantxa en El esfuerzo y el ánimo, donde ha conseguido que el público pudiera respirar la profunda tensión, la presión, el inagotable esfuerzo, el ánimo exacerbado y por último, el cansancio. El gran cansancio... sobre el escenario de estos bailarines. En una ocasión, en el documental, tras ser testigos mudos de durísimos ensayos, de horas eternas escuchando la voz de Gil decir una y otra a sus bailarines, Os lo prometo, ésta es el último ensayor por hoy, y así hasta quince veces, Gil confesó algo así como que es realmente desde el cansancio, desde el gran cansancio, desde la extenuación, cuando sacas lo mejor de ti mismo, cuando pones inexplicablemente toda la carne en el asador y llegas a calmarte, ahí es donde desaparecen tus nervios, tus tensiones, tus tendones. Desaparecen tus piernas, el dolor de tanto dolor, tus venas y entonces es cuando te abandonaa al viento en una danza perfecta. De golpe asenstí en mi asiento y miré a S. recordando exactamente lo mismo, ese mismo planteamiento principal enLa casa de la fuerza, de Liddell, la cual mantiene que desde el agotamiento, desde la extenuación se llega a la calma, ya que te olvidas de ti misma, de tu propio dolor. No las mismas palabras, pero rotundamente la misma idea. Eso me gustó.



Yo juraría que este Adagietto perteece a la 5 de Mahler, y eso me trae a la memoria de golpe la película Muerte en Venecia



El “Béjart Ballet Lausanne”, la compañía que bajo diferentes nombres fue dirigida por Béjart durante cincuenta años, afronta hoy un futuro incierto en el que una serie de problemas acuciantes se impone de manera avasalladora. La municipalidad de Lausanne les ha prorrogado el contrato hasta 2010. En apenas dos años el nuevo director elegido por Maurice Béjart, el bailarín Gil Román, tiene que demostrar que son capaces de mantener el nivel o bien encontrar un nuevo lugar de arraigo para su tropa. El sacrificio, los sueños y esperanzas de todos ellos están en juego. Todavía desolados por la desaparición del maestro, con el reto de mantener la compañía como homenaje a su figura, con la incertidumbre personal a cuestas… ¿Serán capaces de conseguirlo? ¿Estarán a la altura? ¿Les ayudará la suerte? - lopezlifilms

La proyección de El esfuerzo y el ánimo se ha prorrogado otra semana así que id a verla en el Pequeño Cine Estudio. Disfrutaréis.

*las fotos son de internet. La del equipo del film son de la Galería de montreal-film-festival