jueves, 6 de noviembre de 2008

La mitad de Rubenimichi

Ya sé que es tarde para hablar de esto, pero en realidad nunca es tarde para hablar de todo. Si tuviera el tiempo en mis manos, no dejaría de hacerlo. Aún tengo tantas cosas pendientes... Tenía ganas de hablar de esta cita con el arte pero entre unas cosas y otras me ha sido imposible. En fin, basta de excusas. El último jueves de octubre estuvimos en Casa de Vacas en la inauguración de una exposición colectiva. Uno de los artistas -que en realidad son tres- era Rubenimichi. Compañero de trabajo y amigo, Michi nos hizo un rápido recorrido por la exposición, al que luego, no mucho más tarde, no dejaríamos de volver.
Del trabajo finalmente nos juntamos casi diez en ese mismo espacio. El rincón destinado a Rubenimichi era sin duda el que nos inundaba de luz. A veces tenías que llevarte las manos a la frente para que hicieran de visera con el único fin de salvaguardar tus ojos, y que la luz que invadía no nos quemara la retinas. Fue emocionante ver los cuadros suspendidos junto a otros tanto. Emocionante ver desfilar libres, extralimitados de los límites de un cuadro, a alguno de los modelos que sirvieron a este ya conocido grupo de artistas, por los pasillos de la Casa de Vacas.


Esto es de su página: "REVELACIÓN"

Los cuadros de Rubenimichi (un todo con muchos brazos) son ventanas abiertas a un mundo invisible en busca de una belleza no convencional que queda reflejada en sus personajes, una galería de modelos idealizados, escogidos por la atracción y fuerza especial que transmiten.
Su obra pictórica se conforma de una colección de instantáneas en las que muestran, como si fueran inquietantes fotogramas, fragmentos de una historia inacabada que comienza en la mente del artista y continua de forma abierta en la libre interpretación del que lo observa.
Conceptos como la belleza y la crueldad, la naturaleza o la magia, la vida y la muerte, son tratados en sus obras desde un simbolismo puro, aparentemente ingenuo pero demoledor en su fondo.
De este modo, Rubenimichi invitan a una reflexión sobre las obsesiones que atormentan al creador a lo largo de su vida, a la manera de los pintores flamencos pero desde un prisma actual.

Detrás de la representación naturalista del mundo se esconde en su obra la búsqueda de un universo más profundo con otro estado de significación. La negación del mundo real se plasma a través de escenas que nos remiten al mundo de la fantasía mediante una alucinación en ocasiones desasosegante.
Un diálogo poético se establece entre los cuadros y el ojo del espectador que queda hipnotizado ante el detallismo y la meticulosidad que caracterizan sus retratos solemnes y paisajes figurativos, repletos de colores brillantes.

El proyecto fue coordinado por Machines Desirantes dentro del FEM "Festival Edición Madrid de Nuevos Creadores"

* fotos de S. y mías



* foto: Eduardo B. Muñoz

Ha pasado casi una semana desde la entrada en la que hablaba de mi último descubrimiento musical. Aún sigue en mis oídos, de momento sólo fiel a ellos.

2 comentarios:

Ana Espinosa dijo...

Nuria:
Qué buena pinta tienen esos cuadros, ay la de cosas hermosas que se pierde una, buano al menos nos dejas aquí las imágenes.
Siempre he pensado que las artes se complementan, por eso es una fiesta cuando poetas y pintores se reunen.

Ana Muñoz dijo...

Mil gracias por ti felicitación Nuria, un detalle.

Muak! Feliz tarde.