miércoles, 9 de marzo de 2011

morir para todo lo de ayer

*La muerte es para los que tienen un lugar de descanso. La vida es un movimiento en la relación y el afecto; la negación de este movimiento es muerte.

No son las experiencias las que corrompen la mente, sino lo que dejan tras de sí, el residuo, las cicatrices, los recuerdos. Estos se acumulan, se amontonan unos sobre otros y entonces empieza el dolor. Este dolor es tiempo. Donde existe el tiempo no hay inocencia. La pasión no nace del dolor. El dolor es experiencia, la experiencia de la vida cotidiana, la vida de angustias y placeres fugaces, de temores y certidumbres. Uno no puede escapar de las experiencias, pero éstas no necesitan echar raíces en el terreno de la mente. Tales raíces originan problemas, conflictos y lucha constante. No hay otra manera de salir de esto que morir cada día para todo lo de ayer. Sólo la mente clara puede ser apasionada. Sin pasión no podemos percibir la brisa entre las hojas ni ver la luz del sol sobre el agua. Sin pasión no hay amor.

El ver es acción. El intervalo entre el ver y la acción implica pérdida de energía.

*Es importante comprender la naturaleza y la belleza de la observación, del ver. Mientras la mente esté distorsionada en alguna forma -por impulsos y sentimientos neuróticos, por miedo, sufrimiento, falta de salud, ambición, snobismo y la persecución del poder- no será posible que escuche, observe, vea. El arte de ver, escuchar, observar, no es cosa que pueda cultivarse, ni es una cuestión de evolución o desarrollo gradual. Cuando uno se da cuenta del peligro, hay acción inmediata, la respuesta instintiva e instantánea del cuerpo y de la memoria. Uno ha sido condicionado desde la infancia para enfrentarse al peligro de manera que la mente responda instantáneamente porque, de lo contrario, habría destrucción física. Es posible actuar en el mismo instante del ver, en el cual no existe condicionamiento alguno? En otras palabras, la percepción, la acción y la expresión son todas una, no están divididas, fragmentadas.

El ver es en sí la acción, y ésta es la expresión de ese ver. Cuando uno se da cuenta del temor, debe observarlo tan íntimamente que la observación en sí implique librarse del mismo, lo cual es acción.

*dos extractos de Jiddu Krishnamurti del libro encuentros con la vida

IMPRESCINDIBLE y para toda edad sexo raza condición y un larguísimo etcétera. empecé a leer a este pensador hindú hace muchos años y aún hoy y con este encuentros con la vida, nunca dejo de aprender de él. a pesar de leerlo una y otra vez.

V. empiezo a necesitar este libro... anímica y vitalmente

1 comentario:

Guzmán. dijo...

¿Por qué no debería uno sentir placer?

"Vemos una bella puesta del sol, un árbol hermoso, el movimiento amplio y curvo de un río, o un bello rostro, y mirar eso nos da un gran placer, nos deleita. ¿Qué hay de malo en ello? A mí me parece que la confusión y la desdicha empiezan cuando ese rostro, ese río, esa nube, esa montaña se convierten en un recuerdo, y ese recuerdo exige entonces una continuidad mayor del placer; deseamos que tales cosas se repitan. Todos conocemos esto. He tenido cierto placer, o usted ha experimentado cierto deleite en algo, y queremos que eso se repita. Ya sea que se trate de algo sexual, artístico, intelectual, o de otro carácter, queremos que se repita; y yo pienso que ahí es donde el placer comienza a nublar la mente y a crear valores falsos, irreales".

"Lo que importa es comprender el placer, no tratar de librarnos de él; eso es demasiado tonto. Nadie puede librarse del placer. Pero es esencial comprender la naturaleza y estructura del placer; porque si nuestra vida es tan sólo placer, y eso es lo que deseamos, entonces con el placer llegan la desdicha la confusión, las ilusiones, los valores falsos que creamos, en consecuencia, no hay claridad".

5 DE ABRIL OCK- Vol. XV. Jiddu Krishnamurti.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/