sábado, 8 de octubre de 2011

temblor

no me interesa cómo se mueve el ser humano, sino aquello que lo conmueve ... [pina bausch] o les splendides excès de la danseuse islandaise erna omarsdottir o un cuerpo que ya no será nunca el obstáculo que separa al pensamiento de uno mismo [deleuze] o sentir la vida no solo con el pensamiento sino con la respiración con el cuerpo [zambrano]

 

yo de mayor quiero ser bailarina o caballo y que mi cuerpo sea desembocadura de mí misma. mi cuerpo conmoviendo pinamente los arcenes de mi alma. que las pulsiones de mi cuerpo sus vibraciones su anatomía y todos sus huesos y músculos y tendones me tiendan a la convulsión. al destino fisiológico de mis filosóficos mundos. pedirle al músculo que se mueva elegantemente como un músculo bajo mi falda. que haga cosas que le son propias. desgastar mi cuerpo con la fricción del aire y poder imprimir sobre esa misma falda y con sudor gritos éticos y estéticos de ese modo tan vigoroso y elegante y heroico... y tan lleno de viento como hace pina o erna o todos aquellos caballos salvajes cuya desembocadura son el sudor de sus consecuentes cuerpos.

me pregunto cómo es posible que amando tanto la música y la danza sea este cuerpo mío tan arrítmico (de arritmia) y que esta alteración de una caprichosa frecuencia cardíaca se acelere y disminuya de la manera más irregular...

temblor. el único movimiento rítmico que hay en estos músculos. pero el temblor es más fuerte que el mismísimo cuerpo y esa es la deficinión del deseo. por lo tanto tautológicamente yo de mayor deseo ser bailarina o caballo.
en cualquier caso el cuerpo humano y el del caballo es radical y poéticamente movimiento.

*música del video del compositor islandés johann johannson