sábado, 13 de junio de 2009

La mascarada de Laura Rosal










Tuve que convertirme en estatua de sal.
De veras, tuve que congelar los segundos
que goteaban distraídos, sin percatarse
del terror que me esposaba.
Tuve que mirarte de reojo
soportando en mi pecho
los puñetazos del oxígeno
pujando
contra mis huesos estrechos.

Tuve que borrarme el rojo
de los labios. El rojo
de las uñas. El rojo
de mi dulce estrategia
derrotada.

(Sólo me predices noche)

Las espirales deshechas
con el meñique mudo.
Tuve que gritar,
tuve que callarme las encías,
flanquear la estatua salada
de las vértebras.

(Me susurras noche, me susurras noche)

Los niños, etcétera, se marchan.
Volveremos siempre.

* L*, me encanta esa foto con el reloj marcando las 8.30, la marcarada. Todavía me quedo con la duda de qué lees. ¿Algún romántico?

LauraRosal

4 comentarios:

Bletisa dijo...

"Sólo me predices noche"
¡Cuanta tristeza Nuria!

Anónimo dijo...

Santiago dijo:

Ese poema...no es una copia de otro.

Ojo!

Un abrazo Nuria.

Nuria dijo...

Sí, Bletisa, triste pero hermosísimo

Santiago no sé a qué te refieres, para mí ese poema salió de la cabecita dorada de L*

Marcus dijo...

a mi L* pues como que sí, y mucho. es grande como persona y más.

ymegusta versus juntas

muas