lunes, 12 de marzo de 2012

experimento sociológico: palabras y silencios en el teatro real

yo no tengo ideas, solo tengo palabras y silencios [marguerite duras]


c(h)oeurs, un proyecto del coreógrafo alain platel

uno desea pertenecer al grupo pero teme perder su personalidad dentro de él. la masa puede ponerse en contra tuya [alain platel]

el coro es a la sociedad como el corazón del bailarín es a la individualidad. coros contra corazones. masa contra individuos. ideas enfrentadas. pero a pesar de esta correspondencia de conjuntos, el viernes en el pre-estreno de aquel conmovedor e innovador c(h)oeurs del teatro real, fui testigo de un hermosísimo trabajo humano de unidad, de una unión entre coro (sociedad) y bailarines (corazones goyescos convulsionados e individuales) sin perder un ápice la personalidad de cada ser. coro y corazón unidos en aras de la humanidad. coeur + chorus enfrentados. cuerpos rotos en busca de una masa que sujete la verticalidad perdida de cada individuo. manos rojas corazones blancos, manos blancas corazones rojos... música y movimiento desde el sentimiento nacionalista verdiano y wagneriano, pero sin perder ese carácter indiviual e intransferible que viaja con cada persona. corazones y coros. palabras y silencios. italias y alemanias, el mundo en masa enfrentado a la soledad del mundo. la política y el hambre. la democracia de marguerite duras: como el punto de inflexión en el que se pasa de ser individuo a ser persona, e integrarse en los mecanismos sociales y la democracia del envejecimiento y posterior muerte. el mundo dentro del mundo. lo personal unido a la política. el ser humano de lo uno interactuando con el ser humano de lo otro. la danza coreografiándose con la voz y siempre viceversa. el globo terráqueo de marguerite duras en el cerebro -magistral globo terráqueo- de alain platel, sentencias como margaritas duras -de dureza no de duras- como que la democracia es compartir con siete mil millones de personas el fin del mundo. los indignados de hessel. el fatalismo en unas imágenes apocalípticas llenas de humanidad y de unidad. el hombre por y para el hombre. tensiones entre el individuo y su masa. un revolucionario verdi junto a un revolucionario wagner en un revolucionario espacio. el ataque directo de marguerite duras a aquel simplismo que mantenía que una mujer de limpieza es una mujer de limpieza...



sentencias schlegel en solo es un caos aquella confusión de la cual puede surgir un mundo. un caos reorganizado con maestría máspera de la mano de andrés máspero en un escenario real. bailarines tensionados como el tensionado mundo al son de las voces de un coro que se estrena en el real, no solo con voz sino con cuerpo también. cuerpos contra cuerpos. y qué bien tener cuerpo además de voz. una bella historia de unión. cruces de caminos.


soy un ser privilegiado, no hay duda. soy un ser privilegiado no solo por estar viva sino por vivir experiencias transcendentes y profundamente emotivas a mis ojos… para una amante de la música clásica como yo, tener la oportunidad de haber asistido a un acto así, que confronta la individualidad contra la masa y bajo el telón de fondo de la música.... fue conmovedor.
c(h)oeurs es mucho más que una ópera, es un homenaje a la especie humana. un experimento –a mi modo de ver- sociológico, psicológico, humano, demasiado humano (como diría nietzsche), un proyecto que sube al escenario del real la sociedad actual en al que vivimos con todas sus protestas, los indignados, los activistas de wall street. grecia, irlanda, siria, banqueros del mundo. un proyeto agotador, psíquicamente hablando. todo un pulso entre corazón y coro, entre la sociedad actual (la masa) y el individuo. un trabajo circular de y hacia las emociones, un espacio donde conviven en el mismo escenario los corazones de los bailarines y los corazones del coro…. pero es que todo parece tener corazón en el real.


hay que ir al teatro real (estarán en el real del 12 al 26 de marzo) a sentir en la piel este espectáculo, ya que, como diría marguerite duras, muy pronto en la vida es demasiado tarde.

en el libro vivir para contarla, gabriel garcía márquez decía: las mujeres son las que sostienen el mundo, mientras los hombres lo desordenamos con nuestra brutalidad histórica. y para mí la música es una mujer, no tengo la menor duda.

Andrés Máspero, director del Coro del Teatro Real