miércoles, 24 de agosto de 2011

pensando el pensamiento... más cioran

Si la fuerza fuera contagiosa, la debilidad no lo es menos: tiene sus atractivos; no es fácil resistírsele. Cuando los débiles son legión, os encantan, os aplastan: ¿cómo luchar contra un continente de abúlicos? dado que el mal de la voluntad es además agradable, uno se entrega a él gustoso. nada más dulce que arrastrarse al margen de los acontecimientos; y nada más razonable. pero sin una fuerte dosis de demencia, no hay iniciativa alguna, ni empresa, ni gesto. la razón: herrumbre de nuestra vitalidad. es el loco que hay en nosotros el que nos obliga a la aventura; si nos abandona, estamos perdidos: todo depende de él, incluso nuestra vegetativa; es él quien nos invita a respirar, quien nos fuerza a ello, y es también él quien empuja a la sangre a pasearse por nuestras venas. ¡si se retira, nos quedamos solos! no se puede sr normal y vivo a la vez. si me mantengo en posición vertical y me dispongo a ocupar el instante venidero, si, en suma, concibo un futuro, es a causa de un afortunado desarreglo del espíritu. subsisto y actúo en la medida en que desvarío, en que llevo a bien mis divagaciones. en cuanto me vuelvo sensato, todo me intimida: me deslizo hacia la ausencia, hacia mantiales que no se dignan afluir, hacia esa postración que la vida debió conocer antes de concebir el movimiento, accedo a fuerza de cobardía al fondo de las cosas, completamente arrinconado hacia un abismo en el que nada puedo hacer, ya que me aísla del futuro.

*adiós a la filosofía [pág. 22; e.m. cioran]

martes, 23 de agosto de 2011

pensamiento extrangulado

leyendo a cioran
el pensamiento es destrucción en su esencia. más exactamente en su principio. se piensa, se comienza a pensar, para romper lazos, disociar afinidades, comprometer la armazón de lo "real". solo después, cuando el trabajo de zapa está ya muy avanzado, el pensamiento se apoltrona y se insurge contra su movimiento natural.

sábado, 20 de agosto de 2011

mañanas

soy diurna. eminentemente diurna. me gusta la mañana, cuando aún de arcilla no se la puede llamar ni mañana ni eminencia ni arcilla. hoy quiero subir este morning de peer gynt. para todos aquellos amantes de la mañana y de peer gynt o lo que es lo mismo, de las mañanas de Peer Gynt, o de sus caballos, o de las pájaros que anidan en esa otra garganta-norman o de los bosques repletos de orquídeas, de la música que hay en ellas y en todo, y sobre todo, sobre todo, para todos aquellos que coleccionan cromos como estos.

*adoro ambas mañanas


 

martes, 16 de agosto de 2011

cgr en cba

Anonimato. Magia. Realidad. Pensamiento plástico. Movimiento. Antropología. Seducción. Misterio equino. Cotidianeidad. Animismo. Transfiguración. Transformación. Trans. Trans. Trans. Más allá de... Al otro lado. Cristina García Rodero -fotógrafa del movimiento de lo inmóvil- ofrece todos estos apelitivos en su Transtempo. Inalcanzable describir su arte "cotidiano" con palabras. Su obra estará en el Círculo de Bellas Artes hasta octubre. El otro lado de este Transtempo, este in-temporal término, Galicia. Galicia re-estructurada en ojos de la fotógrafa. El ojo-Rodero tiene un halo especial, tiñe con su blanco y negro la realidad más cercana que no se ve de lo real que es. Las particulares imágenes de una Galicia repleta de religiones, rituales y mitos paganos. Pudiendo centrar ese ojo en la naturaleza gallega que parece sacada de otro mundo, en edificaciones rurales que se agrupan en las orillas de los ríos, esta geógrafa de los sentimientos, dirige su mirada hacia un "yo anónimo y a la intemperie" y cuyo techo son sus propias pieles. Y todo ello subida al vehículo de la sencillez -porque en la sencillez reside la profundidad-, siendo su motor, la emoción en plena combustión. Ya lo dijo Lisette Model: me interesa la superficie, porque la superficie es el interior.
Pienso que la consecuencia de su mirada, el objeto final al que llega, requiere largos minutos de observación para empatizar con aquello que antaño vio o vivió. En Rodero no creo que existan personajes principales y secundarios, tanta importancia tienen los unos como los otros, a veces incluso los secundarios a grandes zancadas llegar a ser principales protagonistas en la historia y viceversa. Hasta lo invisible es visible. Lo inaudible en ella se escucha. Y lo intocable se toca, porque su arte es ante todo, palpable, dando latido hasta la más bella inmundicia inanimada, y donde un estercolero bajo su mirada, puede llegar a ser un paraíso extraño y extrañado. A mí me gusta detenerme durante un tiempo más extendido del estrictamente requerido ante sus fotografías, siempre descubre una algo que tocar y que a primera vista le pasó inadvertido. Todo, hasta el más ínfimo detalle adquiere una importancia vital una vez descubierto.

Manuel Rivas, en la introducción del catálogo de la exposición, dice: cada foto “concierta un nuevo acuerdo, un nuevo relato, entre la mirada y el tiempo, un tiempo extra, un transtiempo”. Las fotografías reunidas aquí, fruto de más de 30 años de trabajo en diversos lugares de Galicia, que abarca hasta el mismo 2010, muestran una sociedad que expresa el éxtasis y la alienación en el paroxismo de la ritualidad de las fiestas y de las tradiciones y en la catarsis de las celebraciones religiosas. Enseña sin pudor el dolor de la pérdida y de la enfermedad, la alegría de las verbenas y las romerías, la transgresión de los carnavales, las tragedias, ya cotidianas, de los incendios forestales. La cultura enfrentada a la naturaleza. La miseria frente a la belleza. La vida contra la muerte. Sin saber bien dónde están unas y otras.

En 2009 se convirtió en la primera fotógrafa española admitida como miembro de pleno derecho en la prestigiosa agencia Magnum y, a lo largo de su carrera, ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Fotografía (2006), el Bartolomé Ros de PHotoEspaña (2000) y el World Press Photo (1993, 1997 y 2008)

Con esta fotógrafa hay que abrir bien el ojo... no tardará el mío en ir a verla.

domingo, 7 de agosto de 2011

...

el poema es siempre una evidencia
como el calor que despierta a la semilla
como el aire que sostiene al pájaro
como el niño que susurra "mira" durante el sueño
como la lucha que nace de la opresión
como la risa que calienta las solitarias celdas de las casas
como el conocimiento que crea la intención
como la intención que obliga a la acción
como la gota de rocío que hace estallar la montaña
como la verdad fabricada en el troquel de la mentira
como la bala que es arrojada de nuevo dentro del fusil
como las palabras que se llenan de la fuerza del sentimiento
como la mano dirigida por la amistad y la atención

nuestra tarea es siempre una evidencia
como la lucha que eleva nuestra vida
a su dignidad humana

claes andersson


domingo, 24 de julio de 2011

en el corazón de noruega

Anders Breivik tiene una piedra en el enorme hueco donde debería latir su corazón. Pero una piedra en su hábitat natural tiene más latido que el que le puede dar a su pecho. Solo espero que llegue el día en el que esa piedra se humedezca por la lluvia, que se desgaste erosionada, vuelva a latir a su orilla y ese hueco desnortado en él vaya tomando carnalidad y sangre y vena y color.

adiós a las armas
adiós a los hombres grises


jueves, 21 de julio de 2011

lo que sé de mí

pequeñas obsesiones, o lo que es lo mismo, lo que sé de mí. escuchar voluntariosa una misma pieza de música 70 veces 7, durante 7 días seguidos y no ser un castigo a mi autismo. no tener voluntad para pasar de la sábana de un libro, y querer dormir allí, acampada. schopenhauer. meter el azucarero en el frigorífico y la mantequilla en el armario. la mirada de cualquier animal. pedir perdón hasta cuando soy yo la pisada. bucearme a mí misma. la lluvia. que me cueste pedir mis propios libros prestados. subrayar los libros y que digan que mis libros están sucios, cuando para mí laten, ya lo creo que laten, será que latir mancha. no terminar nunca nunca nunca el último sorbo del café, para no ser yo quien lo mate. los despistes, que se escapan como arena entre los dedos. los libros de ensayo. el arte de mirar, sobre todo. observar. un verbo precioso. las ballenas. pasarme de parada en el metro como castigo por observar obsesivamente al mundo que me rodea y re-inventar sus vidas. llorar. la belleza. no ser capaz de decir no. las amistades nuevas. la música que hay en ellas. compartirlo todo, hasta estas pequeñas obsesiones, o lo que es lo mismo, lo que sé de mí. las sumas. escribirlo todo. la multiplicidad de las palabras. hacer matemática con ellas. kierkegaard. porque es bello desear la belleza. mirar al cielo. la velocidad de lo lento. la velocidad del agua. el agua. ver películas y olvidarlas completamente. el universo que hay en una cerilla. encender la televisión en cuanto entro en casa y taparle la boca para escuchar la música. la belleza otra vez. tener los pies lo más alejado de la tierra (esto es algo físico) a pesar de ser ella y no otra la que me sostiene la caída. holan. abrir las ventanas para que entre el mundo de afuera aquí dentro. la hierba bajo esos pies alzados. septiembre. las pequeñas cosas. correr. el viento que golpea como un látigo la cara. lo suave también. mi exaltación siempre. las ballenas de antes en alta mar. la belleza que hay en no conocerme más. correr hacia un autobús para no perderlo aunque esté a punto de salir. las vacas que hay a las afueras de cualquier ciudad. hacer de la ciudad una colina. los de mí y los no de mí. aventurarme siempre hacia el sí porque el no ya lo tengo. el eco. la voz de los otros. la belleza, claro. saltar del blanco al negro en vida y dormirme en el gris. despertarme a media noche con un par de palabras que barajar y escribirlas para poder enredarme en ellas -fuente de versos-. leer en alto aquello que me ha atravesado. la belleza, como no... la belleza

Bernarda & Marcos Fink - Canciones Argentinas (Piazzolla, Guastavino & Others)



como un ciego entre espinas voy cruzando tu olvido; tu recuerdo es la ruta donde sangran mis rastros, de todos los dolores del mundo dolorido, como un ciego entre espinas voy cruzando tu olvido. Triste pájaro errante que desertó de su nido y se perdió en la noche tan engañosa de astros, como un ciego entre espinas voy cruzando tu olvido; tu recuerdo es la ruta donde sangran mis rastros. Para mi cualquier camino desemboca en tu recuerdo, empalma con tu destino para mi cualquier camino. Ya que seguirte es mi sino con mi sino estoy de acuerdo, para mi cualquier camino desemboca en tu recuerdo. Lauro Viana

jueves, 14 de julio de 2011

28010 un proyecto de alfabetización

Intento de descodificación de un código. U (imposible no pensar en una madre extenuada) otro proyecto de alfabetización que me trae a la memoria -porque quiero que me traiga- al proyecto de alfabetización de angélica liddell en su maldito sea el hombre que confía en el hombre. A de estructura.  I de orgullo. E de inicio. La célebre U de las madres extenuadas (esto me pUdo). Y una O que no alcanza a despedirse. Maravilloso diccionario más agudo que la misma Marta Agudo. Mar de Mar-tas malabaristas pobladas de botellas naufragadas. Perseguida por oníricas grafías que la visten. Habitándola. Habitándonos. Jugadora de letras que en extraño sueño ganó al poderoso lenguaje. Cuando se tiene valor, no se lucha más. Por eso echa las cartas sin necesidad de batallas campales, y en ese pulso agudo, lanzarse con uñas lingüísticas a esta tierra muda y alimentar  la nada. Su propia nada *[...frotarme las manos para que desaparezcan las huellas dactilares]. Su no-espacio [...porque todo resbala y va nutriendo el carro de las ausencias]. Su Marta-yo [...hacia el sumidero del yo]. Su Marta-nosotros [el Mundo y el yo, inicio y fin]. Su sociabilidad [fracasa la luz en los balcones...] y su intrínseca individualidad. Autismo. Pero también urbanidad y salvajes naturalezas ¿por qué no? Agudo se lanza para arañar ese otro geográfico territorio que mapea mucho más allá de un simple nombre-objeto. 28010. Cabales números en cabalísticas manos. Y en estas laberínticas las letras son números y los números letras [dadme mis letras para recomenzar / dadme mis paredes y adiestraré siete granos de arena]. Después, disfrutar. Verbo que conlleva en sus letras el sentido de este libro. 28010 podría haber un còdigo postal donde viviera la sujeto. Pero qué más da que sea su código, de ser que fuera? Qué más da cuando este código engloba todo un diccionario de países? Del lenguaje silencioso? Matemática pura es el efecto visual en su cubierta, pues cubre el mundo y sus esquinados vértices en un espacio predefinido. Despacio en el espacio. Horror vacui más allá del límite radiante de esa morada de coordenadas exactas. Por eso. Casa. Casa. Casa. Las afueras, en cambio, palpable agorafobia. Por eso Casa crucigrámica. También Casa-Luz. Remanso. Casa-útero. Casa-libro. Barco vasto para vivir en una orla. Con la sabiduría del encrucijado silencio que no deja señales en el agua. Las afueras y el miedo de afuera. Y sin embargo, es tan inútil intentar huir a otra ciudad. A otro distrito. A otro código que nos decodifique. Que nos con-dense como estos versos condensados.

...y me da miedo el espacio, le dice un crío de seis años a su madre cuando cruza la puerta del colegio. Aquí, en mis calles, la angustia se acentúa: veintiocho cero diez.

cinco números condensados en tres letras

subo estas líneas porque se me antojan el todo del libro. el porqué de su por qué. enhorabuena por esa pictórica casa recientemente escrita.

*pinceladas de 28010


28010 Marta Agudo
Calambur, Madrid, 2011