...he cambiado mi vestido
esta noche veo la vida en blanco y negro
como la ve mi gato
pero no esta noche sino todas las noches
en blanco y negro
sólo así distinguiré mejor los contornos
igual que los distingue mi gato
dicromáticamente
sólo así descifraré lo gris
espero que el negro
me siente como a Electra el luto
martes, 5 de enero de 2010
demasiado tarde para ser pesimistas
es demasiado tarde para ser pesimistas
vivimos en un sistema de bestialismo
donde la miseria es una aguja
que se clava –eficaz- en la órbita de nuestros ojos
mientras tanto, los lobos que no somos
seducen a la mitad del hombre que somos
es demasiado tarde para ser pesimistas
las ciudades arden en altura
mientras incendiamos con explosivas manos
la horizontalidad de los prados
-nuestras futuras tumbas-
somos árbol anclado a tierra
somos sangre, grano, azufre y también barro
es demasiado tarde para ser pesimistas
los barcos están naufragando
y nos cercan como el tiburón
cerca el charco de sangre
de órbita cementerio
vivimos en un sistema de bestialismo
donde la miseria es una aguja
que se clava –eficaz- en la órbita de nuestros ojos
mientras tanto, los lobos que no somos
seducen a la mitad del hombre que somos
es demasiado tarde para ser pesimistas
las ciudades arden en altura
mientras incendiamos con explosivas manos
la horizontalidad de los prados
-nuestras futuras tumbas-
somos árbol anclado a tierra
somos sangre, grano, azufre y también barro
es demasiado tarde para ser pesimistas
los barcos están naufragando
y nos cercan como el tiburón
cerca el charco de sangre
de órbita cementerio
lunes, 4 de enero de 2010
La gallinita ciega
Llueve en Madrid. Llueve sobre mojado. Toda la noche. Y cuando llueve toda una noche la tierra se desentierra. Llueve sin descanso. S. se fue de madrugada y hoy, de anochecida esos seres grises asesinos volverán de nuevo a secuestrarla. No sé por qué pero esta lluvia me recuerda aquel juego de la infancia de la galllina ciega. La gota fría que me recorre como si yo fuera un tobogán infantil -embarrado de tanto cruzarlo- me recuerda también a ese animal sin futuro, a ese ave de corral desnucado, víctima ciega de la ruleta rusa.
Reciclo fotos para inventar palabras. Desgasto las yemas de mis dedos para no manchar los trajes de aquellos tapados sin ojos. Compro extensiones de cabello para ahorcarme en letras que nos griten sus nombres. Para des-ahogarme con ese otro infantil y cruel juego del ahorcado. Llenar de apóstrofes las aceras apócrifas de todas las gallinitas ciegas asesinadas. Comprar lo que no soy, aquello que quisiera ser pero sin tiempo para serlo, para des-ahorcarme con aquellas iniciales borradas y olvidadas que hoy parece que no forman ni sus nombres en este damero sin damas ni caballos que es la vida. Pero tú no mires. Escóndete el rostro –el enrojecido-. Esconde bajo una venda tu mirada y tu miedo. Escóndete en esa otra acera donde antaño jugabas a la gallinita ciega. Pequeña gallina ciega, animalillo sin tiempo lleno de días rojos, que el garrote de la vida última nunca estrangule tu cuello con su necia corbata roja.
Gallinita, gallinita
¿Qué se te ha perdido en el pajar?
Una aguja y un dedal
Da tres vueltas y la encontrarás
definición
Se trata de reconocer a una persona del círculo por el tacto.
materiales
Pañuelo o venda para tapar los ojos.
desarrollo
Todos los participantes se colocan en círculo cogidos de las manos menos la "gallinita ciega" que se encuentra en el centro y con los ojos tapados. Después de dar tres vueltas sobre sí misma se dirigirá hacia cualquiera del circulo y palpará su cara para reconocerlo. Si lo consigue, intercambiaran su papel
notas
El grupo puede desplazarse para impedir que la gallinita lo atrape pero no vale soltarse de las manos.
Hay que evitar que permanezcan mucho tiempo con los ojos vendados
Un juego tan infantil donde el material que se usa es un pañuelo o venda para tapar los ojos, cuánta siniestralidad encierra. Crecemos con juegos depredadores que asustarían a cualquier héroe. ¿Por qué nos sorprende la crueldad que hoy encontramos en otros?
Y ahora me viene a la memoria La gallina ciega d e Max Aub un libro que presenta una detallada descripción del franquismo tardío.
domingo, 3 de enero de 2010
ah, ch'infelice sempre
la noche que vi la película Sympathy for Lady Vengeance tuve intensos sueños. Sueños de sangre sin tener sangre. Sueños de venganza sin querer vengarme. Sueños sin sueño. Sueños de colores pero en blanco y negro. Sueños vacíos llenos de gente queriendo vengarse con sangre y sin sueño. Eróticos sueños sin rostros amantes. Sueños de amor. Sueños de guerra. Fértiles sueños pero esterilizados. Sueños patógenos. Sueños intrumentales con instrumental estéril pero llenos de gérmenes. Hoy profundizo en ello y me limpio y me topo con algunas de las piezas de música de la película, y me vienen de golpe aquellos espacios oníricos con los me crucé en aquellos oscuros pasillos del sueño y ahora me dejo llevar por la banda sonora de esos mismos sueños. Esta primera es de la Cantanta Cessate, omai Cessate de Vivaldi, exactamente el aria ah, ch'infelice sempre, Vivaldi. Adoro a Scholl.
Ésta es una canción de Montserrat Figuera donde junta su voz magistral a la también magistral voz de su hija, Arianna Savall, otorgándole toda la ternura que la madurez de la voz primera reclama. Es una especie de Lullabay o canción de cuna. Mareta Mareta no'm faces plorar, no se sabe bien si es catalana o alicantina, aunque he leído que también con origen en diferentes países del Mediterráneo así como Inglaterra, Alemania y Rusia.
Mareta, mareta, no ‘m faces plorar,/compra’m la nineta ahui que’s el meu sant./Que tinga la nina hermosos els ulls,/la cara molt fina i els cabells molt rull./Marieta, Marieta jo es cantaré/una cançoneta que t’adormiré./Dorm-te, neneta, dorm si tens son./Dorm-te, neneta, dorm si tens son.
Y ésta, el Concerto Op. 3, No. 2, in G minor RV 578, Adagio e spiccato del maravilloso Vivaldi
Por último, esta pieza es del propio Yeong-wook Jo aunque creo que es una adaptación de otra pieza de Vivaldi
Vuelvo a tener hambre de esta película, a pesar de que sé que volveré a soñar. Pero que es un sueño sin sueños. Volveré a ella, seguro. Con detención. Con conocimiento. Con conciencia. Con venganza. Con estrambóticos sueños. Con dolor y con sangre también.
*mi nueva lista de música, de Yeong-wook Jo
Ésta es una canción de Montserrat Figuera donde junta su voz magistral a la también magistral voz de su hija, Arianna Savall, otorgándole toda la ternura que la madurez de la voz primera reclama. Es una especie de Lullabay o canción de cuna. Mareta Mareta no'm faces plorar, no se sabe bien si es catalana o alicantina, aunque he leído que también con origen en diferentes países del Mediterráneo así como Inglaterra, Alemania y Rusia. Mareta, mareta, no ‘m faces plorar,/compra’m la nineta ahui que’s el meu sant./Que tinga la nina hermosos els ulls,/la cara molt fina i els cabells molt rull./Marieta, Marieta jo es cantaré/una cançoneta que t’adormiré./Dorm-te, neneta, dorm si tens son./Dorm-te, neneta, dorm si tens son.
Y ésta, el Concerto Op. 3, No. 2, in G minor RV 578, Adagio e spiccato del maravilloso Vivaldi
Por último, esta pieza es del propio Yeong-wook Jo aunque creo que es una adaptación de otra pieza de Vivaldi
Vuelvo a tener hambre de esta película, a pesar de que sé que volveré a soñar. Pero que es un sueño sin sueños. Volveré a ella, seguro. Con detención. Con conocimiento. Con conciencia. Con venganza. Con estrambóticos sueños. Con dolor y con sangre también.
*mi nueva lista de música, de Yeong-wook Jo
La metanoia de Rappoport
Oliver Rappoport. Ya hablé de él aquí y aquí también, cuando fui por vez primera a escucharle al Auditorio del Reina Sófía. El neopercusionista de este siglo. Hoy vuelvo a Oliver porque me reservó personalmente una invitación -lo cual, no hay duda, ha aportado felicidad al momento-, para el estreno de esta mañana en el Auditorio Nacional. Se estrenaba Metanoia , palabra griega que significa algo así como un "cambiar de modo de ser", de raíces, literalmente, una profunda conversión en su sentido más religioso, a veces hasta un arrepentimiento repentino, un cambio de dirección, algo ortodoxo. Palabra con claras raíces religiosas, yo veo en ella pura metamorfosis, aunque en cualquier caso creo a pies juntillas en la belleza de esa palabra y de su significado concibiéndolo como ese movimiento interior del músico a la hora de componer esta magnífica pieza. Magnífica también la dirección de Kwamé Ryan, director canadiense de la Orquesta Nacional Bordeaux Aquitaine.
Y si lo pensáis, todo no es más que eso, un viaje. Trascendemos de una etapa a otra, un sólo paso nos separa del siguiente y éste del aquel más próximo. Somos corcheas en el pentagrama del mundo, peatones-notas que se persiguen una a otra, figuras en movimiento pero figuras musicales. Somos las notas que componen todo esto, los instantes de la vida. Somos encrucijada para nosotros mismos y a veces ¡cómo no! la clave del sol para otros. Somos lenguaje, soporte y espacio. Fórmulas del compás donde conviven silencio y alteración. Entonces pienso que sí, que somo música y por eso viajamos, nos descorchamos. Nos des-corchea-mos. Viajar nos convierte. Nos reconvierte. Somos metal en movimiento. Calcio metamorfeseado. Cambio. Pura metanoia. Todo eso fui yo esta mañana, gracias a la metanoia de Rappoport. Metamorfoseado fue mi cuerpo y mis oídos haciendo de todo un todo cuando escuché ese movimiento interior de Rappoport hecho notas, hecho texturas. Le vaticino si sigue así notas futuras como aquellas notas polacas pendereckianas o lutoslawskieskas o aquellas otras más soviéticas shostakovichescas, (no sé ni cómo adjetivar estos nombres) en fin, que me encanta la propuesta de su música. En definitiva y para mí, la música de Rappoport es orgásmica, orgiástica, oligoeleméntica, de otromundo, es orgánica. Original. Obscura, octágona, ocurrente, te ofusca. La música de Rappoport es olorosa. Onomatopéyica. Oválica y espiral. Es todo esto y más, es todo menos optimista y consigue atravesar toda tu osamenta. Es puro oxígeno para los pulmones. Es ozono tras la lluvia.
Os dejo un Penderecki y un Lutowslaski ah y un Rappoport
*según me dijo Oliver, el final de la obra no es del todo el final, está terminada con una cierta y magistral anticipación. Así que promete extender en segundos esa particularísima y para mí novedosa Metanoia. Por mí como si la exiende hasta el final de nuestros días... para nuestro goce.
Luego sonó alguna danza sinfónica del West Side Story de Bernstein. Fantástico. No me pude quedar tras el descanso para disfrutar Rachmaninov pero me vine bien contenta.
Un dato curioso: Tras una peregrinación de metro -pues en uno o dos despistes desvié mi rumbo por esos subterráneos- llegué al auditorio, tras recoger ya con mucha prisa la invitación, casi me llevo por delante a Antonio Gala. Llevaba un sobre como el mío así que supongo que también debió asistir, o quizá no. En fin, que ya dentro, y tras ver casi un lleno total, en la butaca, justo a mi lado, como caído del cielo de ese auditorio, se sentaba el hermano de Oliver. Tres amigos de él -o conocidos- a mi derecha han dicho, es el hermano de Oliver. Yo no he podido menos que mirarle y puntualizar, es cierto, sois bien parecidos. En el descanso, cuando marchaba, le dije que le transmitiera a Oliver mi felicitación por su Metanonia. Me ha parecido tan mágico ver alguien tan parecido a él justo al lado.... Miraba las manos del trío de mi derecha que hablaba de partituras e imaginaba qué instrumento podrían tocar. La chica que iba con el hermano-doble de Rappoport las tenía tan finas como para dominar un piano.
*creo que uno de los chicos que se sentó a mi lado es Iñaki Estrada. Internet es el futuro.
sábado, 2 de enero de 2010
aterrizaje del pez y despegue de L*

Su aterrizaje en mis manos coincidía con el despegue de L* al sur, el punto más alejado de mis manos, así que preferí centrarme en lo primero para olvidar lo segundo.
Hoy soy yo la recién aterrizada, tras un día y medio inolvidable en Valencia con S. volvemos a estas paredes que tanto guardan y a tantos. Comienzo con esa Biografía del hambre, que es, en cierto sentido, lo que me ha entrado a mí a pesar de estas exageradas fechas.
*fotos de Laura Rosal
miércoles, 30 de diciembre de 2009
pierre gonnord, L* y lady vengeance


“Mis paisajes son retratos de energía, igual que los rostros son territorios”
Primero fueron personas que huían de lo convencional, luego minorías marginadas, y ahora, comunidades rurales aisladas de la vida urbanita. De eso trata Terre de personne, el nuevo proyecto que el artista francés Pierre Gonnord presenta en Madrid. Una nueva alusión a la mirada pero esta vez, no sólo desde el rostro, también desde el paisaje. Esa tierra de nadie donde también hay máscaras.
*Fuente: El Cultural
He tenido a mi querida L*,, en casa, así que ayer fuimos a ver la exposición de Gonnord. La lluvia no nos dio tregua, pero entrar en el mundo de Gonnord secó nuestras humedecidas almas. Escrutador e instigador de éstas, Gonnord nos recordó la humildad y los quehaceres de las gentes del campo. Ahondando en la belleza extrema nos espetó en nuestro acomodado rostro el otro lado, esto es, la incomodidad, la dureza de la vida del campo, los rostros duros, cansados, inolvidables. Los nada capitalistas. Los que soportan lluvia incendio y viento.
Tierra de nadie, paradójico título, tierra de ojos. De los olvidados, los desapacibles, los aplastados por el progreso de este otro lado del mundo, los testigos que arrastramos. Los nadie. El mimetismo de todos estos nadie. En definitiva, la intimidad caminando hacia atrás.
Toda una experiencia ir acompañada de esta gran L*, entendida o entendedora de la fotografía, la cual me desveló secretos bien guardados. Me obligó a mirar el haz de luz que desde arriba incidía, la luminosidad inundando ese mundo encerrado en un marco, el reflejo idéntico en todas las pupilas de todos estos nadie. El porqué sí y el porqué no del diafragma.
A la tarde, casi sin quererlo nos descubrimos, aún con lluvia, viendo con asombro Sympathy for Lady Vengeance, donde la violencia era palpable. Y pensaba en la insatisfacción de la venganza, donde su ejecución es totalmente inútil dejándote un cuerpo vacío, pero aún así, tan necesaria. Una trama que entrama. Que sitia. Sí, dicen que la venganza es un plato pero es un plato que indigesta. Maravillosa pero dura película que volvería a ver una y otra vez.
Ahora la lluvia persiste pero L* salió de lluvias, es decir que ya no persiste revoloteando por la casa como revolotea la lluvia a todas horas. .
jueves, 24 de diciembre de 2009
homenaje a la fatiga, al hambre
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