miércoles, 23 de abril de 2014

eme. una nueva colección de poesía y ensayo


Elsa López, poeta y editora de Ediciones La Palma ( www.edicioneslapalma.com), editorial que cuenta con un amplio catálogo de autores a sus espaldas, ve necesario crear una nueva colección específica. En este sentido nace 'eme::escritura de mujeres en español', cuya creación y dirección depende de la poeta y editora Nuria Ruiz de Viñaspre (galardonada este año con el Premio Racimo de Literatura 2013), según se informa en una nota de prensa.

El propósito de esta colección es "visibilizar la buena literatura escrita por mujeres y con el único afán de ofrecer un amplio catálogo femenino de voces españolas junto a otras hispanoamericanas de gran calidad, que avalen el prestigio que ya arrastra del pasado la editorial", explican.

La editora acaba de sacar a la calle los tres primeros títulos, y espera editar otros tres en octubre, cubriendo así el año con seis títulos como máximo. Dentro de este intervalo de tiempo, la colección garantizará la inclusión de autoras hispanoamericanas muy reconocidas en su país pero casi desconocidas en España.
En este sentido 'eme' contará, entre otros nombres, con la poeta y estudiosa en la materia, Esperanza López Parada, profesora titular de literatura hispanoamericana en la Universidad Complutense de Madrid, que preparará para un futuro próximo una antología de estas voces.

 Los tres primeros títulos de la colección son 'El Emparrado' de María Antonia Ortega, 'Jardín de arena' de Julia Otxoa y por último, 'La jaula bajo el trapo' de la argentina María Negroni

La colección 'eme' tendrá también un espacio para textos ensayísticos o filosóficos.

El 27 de mayo presentarán la colección en La Central de Callao (Madrid), interviniendo en el acto Elsa López (poeta y editora de Ediciones La Palma), Nuria Ruiz de Viñaspre (directora de la colección) y las autoras María Antonia Ortega (Madrid), Julia Otxoa (Guipúzcoa) y María Negroni (Rosario, Argentina).

'El Emparrado' de María Antonia Ortega
Aborda la temática del lenguaje en lo que respecta a su entonación, cuestión de suma importancia en el tiempo presente, sosteniéndose que en esta etapa de la Historia la palabra ha de ser modulada de otra manera diferente, suavizándose, ahora que por haberse desarrollado todavía más la conciencia no se puede eludir la visión total de las cosas. (María Antonia Ortega).

'Jardín de arena' de Julia Otxoa
Jardín de arena habla del desierto y del jardín como espacios en diálogo de un mismo tiempo circular. Desde la circunstancia extrema del ser expulsado de todos los lugares, desde el destierro, en el que todo se detiene para renacer en el jardín como descubrimiento iniciático. Desde la radicalidad del vacío, el alumbramiento. Perder el lenguaje para hallarlo al fin, en llamas. Tránsito de arena hacia la raíz y la palabra, desenterrando el canto. (Julia Otxoa).

'La jaula bajo el trapo' de María Negroni
Negroni hace gala, en este largo poema de amor, de una distancia samurái, oponiendo a la lírica intrauterina de Luce Irigaray en 'Jamás la una sin la otra' (también teatro entre una mujer y su madre) la meticulosa puesta en escena de una tragedia que nunca se desencadena. 'La jaula bajo el trapo' tampoco permite una lectura en clave autobiográfica. "La biografía –dice– no es más que una oportunidad para ciertas conclusiones, una desesperación, solo eso". Como en 'Fragmentos de un discurso amoroso' de Roland Barthes, se trata más de un discurso estructural que psicológico. Tanto así que podríamos parafrasear el acápite de aquel libro ("Es pues un enamorado el que habla y dice") y reescribir: "Es pues una hija la que habla y dice" (María Moreno).




Más información de la colección:
www.coleccioneme.wordpress.com
coleccioneme@edicioneslapalma.com
https://www.facebook.com/pages/Eme/252130414960944?ref=hl
https://twitter.com/coleccioneme








lunes, 31 de marzo de 2014

pensatorium en revista tamtampress

por inés marful
ver artículo en tamtampres

pensatorium, el nuevo poemario de Nuria Ruiz de Viñaspre (Logroño, 1969), décimo en su ya larga e intensa trayectoria, parece empezar su recorrido poético en la figura de ese caballo negro que cae y se disuelve en la cubierta, los belfos rozando el nombre de la autora y el no-prólogo de Luz Pichel. Si un pensatorium habría de conceptuarse, tal como la etimología nos permite, como un espacio donde o para pensar, un pensadero, esta imagen de equino descendente que deja tras de sí una madeja de restos deshilachados parece indicar que quienes se adentren en este recinto poético no será para asistir a la puesta en escena de un discurso lírico más o menos entero y completo, al estilo de las fábulas aristotélicas, sino, acaso, al cataclismo de su disolución.
El poema que abre la primera parte de pensatorium, titulada los caballos del lenguaje, es, en este sentido, una declaración de principios:
El lenguaje corporal del caballo es el lenguaje corporal del lenguaje corporal del caballo es el lenguaje corporal del lenguaje […] Ambos son animales de presa que nacen desde el lenguaje corporal del lenguaje corporal del caballo […] Y cuya supervivencia depende de la habilidad de percibir incongruencias como esta.
Sorprendidos por esta declaración que atrapa los lenguajes corporales del lenguaje y del caballo en el cepo de una tautología, nuestro ingreso al pensatorium de NRV empieza por enredarnos en un discurso circular, dibujando, de paso, la cartografía de su región poética. Dar vueltas a las palabras. Darles la vuelta a las palabras. Dejarlas piafar, corvetear, amblar, marchar, encabritarse. Saber que tanto el caballo como el lenguaje –o su figura de síntesis, el caballo/lenguaje– son animales de presa. Que podemos darles caza e incluso darles la muerte si no les infundimos el arte de la des-automatización, la dis-locación, la carambola o el juego… A partir de aquí, todo lector avisado sabe que en este singular pensadero habrá vida y habrá juego, puesto que hay lenguaje. O, más precisamente, que NRV ha hecho del caballo del lenguaje su presa y está dispuesta a ejercer de amazona y cabalgar a pelo sin que eso presuponga cumplir con los requisitos de corrección léxica y sintáctica al uso, sino, por el contrario, cabalgar en libertad. pensatorium es, pues, antes que nada, un ejercicio de liberación de la escritura, una maquinaria diseñada para que el homo/mulier ludens se solacen desembridando el potro del orden simbólico y echando los arreos por la ventana.
Hay en NRV un gesto de rabia auroral, genesíaca, que amasa la materia lingüística para insuflarle el soplo de una re-creación. Si todo en nosotros es el fruto de un logos spermatikos, las razones seminales de los latinos, es preciso –parece decir la autora– no sólo renovar las semillas del lenguaje para hacer posible una gramática nueva, emancipadora, sin silla ni aparejos que la constriñan, sino abarcar en el gesto el barro de la carne sin cuyo concurso el lenguaje perdería su razón de ser y su única morada. Recordar, pues, que sin cuerpo no hay lugar donde incardinar la lengua. Desvelar el lenguaje en su condición circular de lenguaje corporal que gira sin cesar de la emanación a la inscripción. Precisar que toda lengua des-encarnada es letra muerta. Que sin el cuerpo del hablante no habría lengua. Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, se dice en el Evangelio de Juan. En su correlato pensatorio el propio sujeto lírico se dirige al libro que está en trance de escribir para decirle: pensatorium / no me engaño / sin el cuerpo de un jamelgo / somos niebla desbrozada de lenguaje. Es decir, que, al menos a mi entender, el único lenguaje del que podemos hacer presa ha de ser un lenguaje que remita al cuerpo/caballo en que NRV alcanza a experimentar la lengua como verbo encarnado en quien poner su fe. Apenas hemos transitado por los primeros poemas de pensatorium cuando nos damos cuenta de que asistiremos, por tanto, no sólo a un discurso metalíngüístico –el lenguaje es la realidad suprema– sino también a los fragmentos de un discurso amoroso: me subo en caballos disolventes / que son un lenguaje de amor entre piernas (p. 21). En esta doble latitud, erótica y metapoética, se sostienen las tres secciones que componen el libro.
El “pensadero” que es mi casa (p. 26), tal como la autora apostilla, no es otro que el cuerpo inhabitado por el lenguaje, postulación que nos acerca tanto a las filosofías del giro lingüístico como a los hallazgos del psicoanálisis. Cuerpo eternamente re-inscripto por el grafo del deseo. Cuerpo verbal, sonoro, cuerpo que escribe, cuerpo que susurra, cuerpo que silabea y se libera para una logolalia autoconsciente que sabe, perfectamente sabe, que la morada del heideggeriano ser-para-la-muerte, pero también para-el-amor, no es otra que el lenguaje: mi cabeza es tu mansión y así la habitas. O: entre la carne del lenguaje y nada / me inclino más hacia la carne [del lenguaje].Si el cuerpo, amado y amante, hablado y hablante, nos abandona, circunstancia que parece aquejar al sujeto lírico en su breve paráfrasis del Cántico espiritual: ¿adónde te marchaste y me dejaste? (p. 21), la voz es “voz muerta”. El pensadero no es más que un “cementerio de palabras”, “nada”: tu palabra rodará tras el descendimiento / y los cascos chirriarán por los hipódromos del lenguaje / siendo pista y hielo del nuevo mundo no dicho (p. 24).
La muerte de la carne en el decaimiento de la pasión comporta, pues, el suicidio del lenguaje y la muerte, coextensiva, del amante: he muerto haces dos días cerca del lenguaje. El poemario eleva su cota lírica y se torna en elegía, en bellísima y sorprendente elegía, por el cuerpo/lenguaje del amor perdido. Muerte provisional de un lenguaje metamórfico que se restaura pocas páginas después: hay algo en ti / –verbo mío– / que se abre a mis caricias. Y, ya en la segunda sección, cámara obscura, en la que escuchamos reverberar ahondándose los motivos que articulan la primera: existo / insisto / persisto / y coexisto en ti / desisto de todo de lo que aquí resta.

¿Qué somos, al fin, y aquí el esbozo de una ontología perfectamente à la page? Únicamente materia significante que acontece en un cuerpo y que únicamente puede sobrevivir si es recogida e interpretada por el verboluz de un/otro lenguaje. Desplegar ese acontecer dia-léctico al que, para seguir a Heidegger, hemos sido arrojados, supone, en buena lógica, dar soporte y expresión a la carne que nos soporta produciendo dis-curso: la gana del sujeto de ser torrente / empujará mi predicado.

La tercera y última sección de pensatorium, antífonas, empuja el predicado de la autora y lo hace recalar en multitud de motivos en los que vuelven a reflejarse, como la luna en un río de tiempo sin retorno, las que son las paredes maestras del pensadero: el lenguaje como lenguaje encarnado o incardinado, ahora matizado por su condición evanescente en el seno de la más amplia evanescencia de todo ser en la caverna del devenir, y la presencia de un Eros en cuyos desplazamientos podemos ver, cum grano salis, los desplazamientos del signo a lo largo de los miles de cadenas que lo componen. Sintagmas y paradigmas, metonimias, metáforas, representámenes e interpretantes, interpretaciones, derivas… La presencia, torrencial, del sujeto lírico arrastrando al lenguaje en su caída; dejando atrás, como el caballo negro que se desploma sobre el nombre de la autora en la cubierta, filamentos bruscamente interrumpidos por el cierre pragmático del texto o de la vida.

Habeas corpus, parece decirnos NRV, y ese corpus es un corpus textual incapaz de otro ser que el que descansa en su condición retórica. En la condición retórica de todo lo que existe: escribir escribir escribir escribir para no morir morir morir morir para volver a escribir escribir escribir escribir escribir.

Lenguaje, cuerpo, amor y muerte. Las cartas están echadas. Creo que Nuria Ruiz de Viñaspre no ha olvidado ninguna de las fundamentales en este lúdico e inquietante manual de filosofía portátil. Hagan juego, señoras y señores. Hagan cuerpo de amor. Cuerpo de muerte. Hagan lenguaje. Quiten el bocado a su caballo íntimo y déjenlo vagar por las majadas, patear la gramática y recostarse luego en las dulces praderas del sent-ido, como el ciervo huiste mil gracias derr-amando de ti me van mil gracias ref-hiriendo… Pero…
Pero blablablá.

viernes, 27 de diciembre de 2013

ingeborg bachmann



Todos los días

Ya no se declara la guerra,
se prosigue. Lo inconcebible
se ha hecho cotidiano. El héroe
permanece alejado de los combatientes. El débil
ha avanzado hasta las zonas de fuego.
El uniforme de diario es la paciencia,
la condecoración, la mísera estrella
de la esperanza sobre el corazón.

Se concede
cuando ya no pasa nada,
cuando el fuego nutrido ha enmudecido,
cuando el enemigo se ha hecho invisible,
y la sombra del armamento eterno
oscurece el cielo.

Se concede
por abandonar las banderas,
por el valor ante el amigo,
por revelar secretos indignos
y desacatar
toda orden.

De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada

jueves, 19 de diciembre de 2013

la latitud de los caballos

la carga que sobra por la borda. dehacerse de todo peso. deshacerse por los aires. por la borda si no hay viento barlovento ni dominante sotavento que contradiga. por la borda si el no-viento inmoviliza tus naves. por la borda los caballos. todos los caballos del mundo por la borda. que nos hunden. aunque su latido de galope en tráquea siga vivo. por la borda los ancianos. los enfermos. los más débiles. por la borda lo no-válido, lo sobrante para no hundir este gran barco encallado en Mundo. al atlántico con todo. lanzadlos al espacio llenos de inconsciencia. caballos dibujados a mano alzada. con las alas de sus patas apuntando cielos. por la borda su danza a ese mar sagaz de los sargazos. aunque nos quedemos solos y muramos como ellos pero sin danza ni acogida. que sé qué no seré capitán de barco ni grumete. sí caballo-depredado. sí caballo-bailarina por la borda.

*qué dura historia la latitud de los caballos. siempre ahí, merodeando como una nube por encima de las cabezas nuestras. es hasta poético ese lugar que existe. que existió. punto exacto donde el viento te detuvo. pero los caballos por la borda... pero el viento... pero los caballos por el viento y por la borda... si dehacerse de todo peso es deshacerse por los aires.

équma. La Latitud de los Caballos from Nicolas Haro on Vimeo.


fotos: nicolás haro
canción: the doors. horses latitude

martes, 3 de diciembre de 2013

el perfecto feminismo humanista

ya está en la calle el nuevo cd-libro de la capella de ministrers. se titula la citè des dames y verme inmersa en este proyecto ha sido una prolongación del disfrute que ya sentí con el libro tabula rasa. la prolongación de la música y la poesía como un todo. oído y puño ocupado. amorosamente colmado. manos y puños que gestaron en estos últimos siete meses. manos sietemesinas.

la citè des dames es un libro de christine pisan (filósofa, poeta, humanista, la primera escritora profesional de la historia. la protofeminista) escrito en 1405, que habla de un lugar creado por y para mujeres, un lugar utópico -o no- en el que las mujeres eran las gobernantas de ese bello micromundo. pisan fue quizá la primera feminista de la historia que abogó por incidir e insertar en el núcleo del pensamiento masculino el pensamiento femenino....


en esta bellísima propuesta de carles magrener, director de capella de ministrers, nos encontramos mujeres compositoras de la edad media y altas voces como hildegarda von bingen, ana bolena, herrada de landsberg... así hasta 20 piezas musicales repartidas en dos cd preciosos.

en el interior del libro, hermosos y esclarecedores textos de isabel morant, y de josemi lorenzo, dos grandes historiadores que nos acercan a aquella época desde todos sus matices y nos abren la compuerta de nuestras limitadas mentes. junto a ellos y como cierre del libro, 20 poemas míos. una pasión por cada pieza musical arrancada, arrancadora de pasiones.

Portada del CD-Libro

la citè des dames será el regalo perfecto. pues, qué mejor lenguaje que la música y la palabra? la  lucidez de aquellas músicas y su consecuencia?

eternas gracias a la capella de ministrers por este cd-libro y a mi traductora personal, claudia routon, con la cual, la constante comunicación para trasladar estos poemas a su idioma, ha sido perfecta y fluida, no podía ser de otra manera. atravesar el idioma...

aquí os dejo una bellísima canción incluida en él, mareta






una mañana de frío invierno
un pajarillo me fue a cantar
era mi madre que en forma de ave
a su hijo amado iba a consolar
prisionero de San Juan de Ulúa. D.P.

no me llores al sur de los ojos
llórame al norte o de frente
que al sur me desconsuelo


mater amatísima
poemática-mente madre que caíste a un nido de hienas
y a la inesperada claridad del canto
 

en tu desconocido pecho amamantado
–desde la boca infante hasta el pezón arrebujado–
el sentido del mundo era una bolsa de palpitaciones
y tu adentro la pulsión de un caballo malhablado


mareta murmullo marullo oleaje de rumores exaltados
cómprame una muñeca de hermosos ojos
o cántame esa cancioncita titulada

            m a r e t a
para que lleve inmersa la palabra
            a m a r t e


one cold winter’s morning
a little bird sang to me
my mother, feathered creature
come to console her son
prisoner of San Juan de Ulúa. D.P.


don’t cry for me in the south of your eyes
cry for me in the north or up front
for in the south I am inconsolable


mater amatísima
poemama mother fallen into a nest of hyenas
and into the unexpected clarity of the song
 

in your novice breastfed teat
—from infant mouth to swaddled nipple—
the meaning of the world in a pulsating sack
and inside the riding throb of a foul-mouthed horse


murmuring mareta in the high waters swell of glorified rumors
buy me a doll with beautiful eyes
or sing me that little song

            m a r e t a
swathing the word
            a m a r t e


Textos:
Josemi Lorenzo
Isabel Morant
Nuria Ruiz de Viñaspre

Ingeniero de sonido, mezclas y edición:
Jorge García Bastidas (dbc estudios)
Portada: "Queen and ladies". Manuscrito Harley 4431
Diseño y maquetación: Annabel Calatayud
DDD: 50'37'' + 52'47''
Depósito legal: V-1837-2013
ISBN: 978-84-616-5451-2


voces en la citè des dames
Pilar Esteban, soprano
Elisa Franzetti, soprano

Carles Magraner, viola, viella, rabel
David Antich, flautas y aulos
Juan Manuel Rubio, zanfoña/arpa/úd/salterio
Ignasi Jordà, exequier/clave
Pau Ballester, percusiones, tintinabulum


Con la colaboración de:
Mara Aranda, voz
Ruth González i Queralt, Amparo Maiques, Carla Mayer (sopranos) y Adriana García (mezzosoprano)
Jota Martínez, cítara
Spyros Kaniaris, lira griega





jueves, 17 de octubre de 2013

alejandra pizarnik en la sala triangulo

Se prohíbe mirar el césped. Premio Estación Norte.
Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle. TAC 2013.

tras aquel mayo en el que tuve la oportunidad de ver este nuevo montaje de ghetto 13/26, y después de haber rodado por festivales como FETAL o AESCENA, al fin podremos disfrutarles en madrid....

será en la sala triángulo los días 26 y 27 de octubre a las 22.30 (ir al evento)


el montaje de la compañia gira en torno a la poeta alejandra pizarnik y su piedra de la locura. muerta un 25 de septiembre de 1972 por una sobredosis de seconal y a la joven edad de 36 años.

se prohíbe mirar el césped es una autopsia psicológica de alejandra pizarnik, la reconstrucción de su vida, enfermedad mental y comunicación de ideas de muerte [fuente: europa press].

la obra recibió el premio al mejor espectáculo de la sección estación norte del pasado TAC (valladolid), ex aequo con rayuela lab, freak cabaret circus.

junto a félix fradejas, director del espectáculo y con el papel de forense, que vive en su propia piel la catarsis no solo de la poeta sino la suya propia, están marta ruiz de viñaspre, multiplicada en alejandra niña alejandra hija alejandra hermana alejandra mujer alejandra poeta alejandra viva alejandra muerta... y pau de nut, que con su voz rota lanzada contra su chelo, ayuda a que el aire de la sala se descuartice lentamente.


FICHA ARTÍSTICA
título:          se prohíbe mirar el césped
colectivo:    ghetto 13/26
actores:       marta ruiz de viñaspre - alejandra
                   félix fradejas - forense
música:       pau de nut - voz y chelo

lugar:          sala triángulo
día:             26 y 27 de octubre a las 22.30 h
duración:    60 minutos

algunas críticos han dicho de ella

Fernando Herrero. El Norte de Castilla

Carlos Toquero. El Mundo

Virginia T. Fernández. El Norte de Castilla

miércoles, 9 de octubre de 2013

brodsky

Un poema de Joseph Brodsky
He entrado en una jaula

He entrado en una jaula en vez de una bestia salvaje,
quemado mi oración y apodo con una uña en una choza prisión,
vivido junto al mar, jugado a la ruleta,
cenado con el diablo sabe quién vestido de frac.
Desde lo alto de un glaciar he inspeccionado medio mundo,
me he ahogado tres veces, dos veces descuartizado.
Abandonado el país que me nutrió.
Con aquellos que me han olvidado es posible hacer una ciudad.
Me he descolgado por estepas que recuerdan el grito del huno,
vestido con aquello que vuelve a estar de moda,
plantado cebada, cubierto con papel alquitranado el suelo trillado
y no he bebido sólo agua.
He admitido en mis sueños la pupila azul del carcelero,
mordisqueado el pan del exilio sin dejar una miga.
He hecho que mis cuerdas vocales profieran todo tipo de sonidos aparte de un aullido ;
he descendido al susurro. Ahora tengo cuarenta.
¿Qué debo decir de mi vida? Que ha sido larga.
Sólo con el dolor siento solidaridad.
Pero hasta que rellenen con arcilla mi boca, de ella sólo resonará gratitud.