domingo, 29 de noviembre de 2009

la lluvia y la islandia más visceral

Llueve y vuelve a caer Islandia. Caigo. Y con Islandia cae conmigo Johann Johannsson. Sigue lloviendo y con Johannsson cae también Omarsdóttir, la blancanieves de Johannsson. Más animales escénicos en un día lluvioso. Gracias a la lluvia he recuperado Islandia.

En el video la bailarina Erna Ómarsdóttir, y Jóhann con la música. La obra es IBM 1401 a user's manual, una de las mejores junto a Fordlandia. La música en este caso está basada en los sonidos emitidos del primer ordenador que llegó a Islandia en 1962, y que llevaba el nombre de IBM 1401. En definitiva de cómo ha tenido lugar la simbiosis entre hombre y máquina. Realmente fantástico. Radicalmente poético, como dicen. Poéticamente convulsivo. Definitivamente provocador.







*la foto creo que es de Pierre Coulibeuf, sí, creo que es del documental de Couibeuf Los guerreros de la belleza...

sábado, 28 de noviembre de 2009

La guinda de la buena vida

El jueves estuve con S. en la presentación-homenaje a Ángel Guinda. Fue en la buena vida y la velada estuvo llenita de eso, buena vida y buenos momentos. El bar estaba hasta arriba no sólo de libros sino de lectores que querían escuchar a Guinda y su fantástico séquito.
Yo ya conocía la librería, es más, creo que allí conseguí al fin comprar Una noche con Hamlet y Dolor de Vladimir Holan. Ya había gente cuando llegamos, así que nos arrinconamos delante de un estante -curiosamente el de poesía- y mantuvimos toda la presentación nuestro cuerpo erguido sujetado por nuestros pies. Yo no suelo parar en mirar si está o no El pez místico en el sitio al que me dejo caer sobre mis pies, pero S. mi querida S., que es toda una buscadora y conoce bien ese plateado lomo del pez, en cuanto se dio cuenta de que el cartel del estante rezaba "Poesía" se agachó sin decirme nada y en cuatro segundos lo encontró. Cuando me lo enseñó, le dije extrañada ¡anda qué gracia! ¿pero qué hace el pececito aquí? como si fuera algo del otro mundo que un libro estuviera en una librería.....
Entre la gente y en un rápido cruce de miradas, Isabel Miguel y yo nos reconocimos, al unísono. Y reconocí su propio reconocimiento en el rostro y viceversa. Fue divertido por eso, por la rapidez de ambas a pesar de que era la primera vez que coincidíamos, también conocí a su hijo, un ser aparentemente tímido, silencioso en sociedad y apocado, pero de esos que una piensa que tienen todo un mundo interior para el disfrute del resto. A ella me alegró ponerla piel, que no rostro.... Vi también a Raquel, a su hermana y su hijos, todo un desencadenamiento de rostros muy grato. Gonzalo caminaba también por allí así como tantos otros.

En fin, en cuanto a la presentación fue todo un disfrute para ojos, oídos y todos los sentidos que una puede tener bien despiertos en un acto así. En primer lugar habló Trinidad Ruiz Marcellán editora de Olifante, me alegró mucho verla. Creo que no la veía desde la presentación en Zaragoza. Dijo unas palabras y dio paso a Martín Forega, al que no conocía en persona pero al que sigo desde no hace mucho. Expuso su propio ensayo sobre la poesía y el modo de Ángel Guinda, debe ser una experiencia fantástica contar con un ser que además de ser amigo es un estudioso de tu obra. Un ferviente seguidor. Un crítico también, un arrojador de luz. Un iluminador en la oscuridad en la que a veces bucea el poeta.

Éste le paso el testigo a mi ya querido Octavio Gómez Millán y Luis Cebrián, de Experimentos In Da Notte, que junto a esa mujer de ceñida cintura, su guitarra, nos deleitaron con uno de los poemas más importantes para mí desde hace mucho. Cajas, ya hablé de ellas hace siglos en este rascacielos. A Octavio no lo conozco profundamente pero es un encanto y ya le adoro. Es un crack y me río mucho con él. Luis también es todo un animador de personas y además tiene una voz inesperada. Creo que tendrían la capacidad de arrancarme una sonrisa abierta como un pecado mortal en cualquier ambiente profundo y sobrio.

Por aquel micrófono ya caliente pasaron voces como la de la actriz Itziar Miranda (Amar en tiempos revueltos) una mujer muchísimo más joven que lo que una piensa si la ve en la televisión. Personalmente me costó reconocerla pero no defraudó su realidad más palpable. Según dijo Ángel, amiga de siempre y por ese motivo importante acompañante en esa tarde de buena vida.

Pasaron Liberto Rabal y la también actriz Adriana Davidova, cuya belleza me recuerda a la Ofelia de Millais -de nuevo aparece Shakespeare- (video de Panda de Tolos), dando sus voces propias a las letras de Ángel. A ella tuve el gusto de escucharla junto al poeta en su Entrevista a sí mismo en el Instituto Cervantes (en un vídeo). Y por último, José Luis de la Vega, poeta-amante de Guinda que nos emocionó con su romance guindalero.

La "guinda" de la noche la puso Guinda leyendo unos poemas estratégicamente escogidos, por lo menos desde mi punto de vista. Los mejores. Los aplastantes. Los aplastados. Los revolucionarios. Los más comunistas. Los que remueven. Los que revuelven. Los necesarios. Aquellos que testifican. Los supervivientes. Los políticos. Los anarquistas. Los de los corazones explotados. Los materiales. Los útiles -de herramienta- como diría Ángel. Los que sacan lo mejor de cada uno de nosotros.

Transcribo aquí uno de los poemas más importantes para mí de estos Poemas para los demás y un par de videos que hizo S., mi mano izquierda.

Lo que le pasa a la Historia es la mentira
Al sin techo le pesa el cielo encima
Lo que le pasa a la paz siemrpe es la guerra
A la economía le pesa la ambición
Lo que le pasa al Poder es no poder
A la Religión le pesa el fanatismo
Lo que le pasa a la vida es la muere
A mí lo que me pasa eres tú

A Guinda sencillamente se le quiere



* fotos y videos de S. (excepto los videos que enlazo).

jueves, 26 de noviembre de 2009

El tren vertical

Este domingo cenaremos a la carta. A las 21 h en Malatesta (C/Olmo 2) comeremos pescado del plato del día El pez místico y carne roja del menú a la carta de Tablas de carnicero. Gracias a Alfonoso López su coordinador... por el cartel fantástico y su invitación.

¡Bon appétit!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

vocalise op 34

La voz humana es el instrumento más perfecto. Arvo Pärt

una canción sin texto donde la voz humana se expande por ese conocido camino abierto de nuestras venas, rastreándonos al fondo, como si estuviéramos anudados a ellas, a nuestras venas, fatalmente, arrastrados por esa fuerza desconocida, ese encadenamiento que es el destino; una bella canción sin texto donde convive esa mezcla de dolor, ese algo de lamento, con un hermoso desenlace que permanece misteriosamente en la parte más alta de nuestra garganta.



Canción para soprano o tenor que compuso Sergei Rachmaninoff en 1912 y que dedicó a la soprano Antonina Nezhdanova. Rachmaninov es quizás más conocido por su música para piano, caracterizada por esos aires melancólicos de su Rusia natal pero sus canciones son impresionantes. Este Vocalise fue escrita originalmente para voz y piano y está repleto de sonidos cálidos que acompañan y arropan tiñéndolo todo de melancolía, sensualidad y un algo de eternidad.

una canción sin texto, paradójicamente, como lo es la vida...
soprano: Kiri Te Kanawa ...

domingo, 22 de noviembre de 2009

sigur ros

Hay tardes que llega S. a casa del trabajo con un nombre mágico anotado en un trocito de papel sin esquinas. Un trocito de papel que huele a chocolate o a nata recién montada. Algunas tardes de verano he llegado a ver algún dibujo de chocolate o macadamia deshaciéndose en el centro de alguno de estos papelitos. En los alrededores del ordenador aún ahora mismo puedo descubrir estos hijos pequeños de los folios con palabras de su puño y letra. Y resulta muy difícil no llevarse alguno de estos vástagos chocolateados a la boca. A veces ese alimento en tinta son dudas que le han surgido en una conversación con los compis del trabajo, otras, la mayoría, son músicas nuevas que ha escuchado en Radio 3 y ahí descubro verdaderos hallazgos. Ahí me aleja un poco de ese otro mundo más arcaico-musical en el que yo siempre ando inmersa. Sigur Rós ha sido una de sus últimas anotaciones. En cuanto me ofreció algo para escuchar me dijo te va a encantar. Me conoce. Me encanta.

Sigur Ros es un grupo islandés de post-rock, con elementos de minimalismo. El nombre es islandés, significa "rosa de victoria". Toca una gran variedad de instrumentos como flauta, flauta irlandesa, oboe y bajo...

Su página es igualemtne toda una delicia para la vista y el oído



Gracias S. por ampliar mi olfato acústico

Poemas para los demás

El jueves 26 de noviembre Angel Guinda presentará en Madrid, a las 20.15 en el Café del Libro La Buena Vida (C/Vergara 10, metro Ópera) sus Poemas para los demás. Habrá intervenciones de Manuel Martínez Forega (poeta), Itziar Miranda (actriz), Adriana Davidova (actriz y escritora), Liberto Rabal (director de cine y actor) y José Luis de la Vega (poeta). Con la actuación musical de Experimentos In Da Notte.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Un pez telúrico

Ángel Guinda en la última presentación de El pez místico dijo entre otras cosas algo así como que era un libro de poesía útil, porque sirve al lector moralmente para vivir, estétitcamente para gozar y culturalmente para incrementar y afianzar su conocimiento... El otro día pude masticar realmente esta frase. Dijo también que si un verso, si un solo verso conseguía arrugar la piel de un lector, de uno solo, atraparle, entonces esa obra era totalmente válida, De nuevo pude por vez primera sentir de cerca todo esto que aquí expongo.

El otro día una compi y amiga del trabajo me contó una fantástica y hermosa historia. Era corta pero finalmente para mí, intensa. Una amiga suya, M. le contaba cómo un amigo suyo, C. se encontró un día un libro en el rastro de una ciudad que no es Madrid. En el suelo. A su anterior dueño le nacieron alas en las manos. Lo aferró para sí, como el que se aferra a esa tabla que salva en un naufragio. Estuvo leyéndolo casi convulsivamente. Inmerso en él, que llevaba junto a él una semana fue sitiando el espacio que él ocupaba en el mundo. Hasta aquí bien. Yo la escuchaba con atención. Me decía que C., en el momento de su lectura, estaba pasando una racha extraña, de esas en las que no sientes que tienes cuerpo y necesitas que te golpeen en el metro para descubrir con asombro que aún existe esa cobertura de piel y huesos que conforman eso, tu cuerpo. Que pueden pisarte y tu pie sentirlo, pincharte y sentir tu vena, abofetearte y de nuevo sentir el rostro que habías considerado hasta aquel momento invisible, roto, ausente. Que pueden tocarte el hombro y girar la cabeza corroborando tu existencia. Un de esas rachas en las que encontrarte un mero libro en el suelo es toda una señal que hay que seguir. En definitiva, alguien inmerso en una casi absoluta incomunicación y que sólo había consentido agarrarse a tierra gracias a ese dichoso libro, como si fuera una especie de vela de foque. Hasta aquí bien de nuevo, aunque la historia estaba despertando toda mi curiosidad.
Mi amiga continuó diciendo que ese libro en el que andaba buceando C. le estaba ayudando mucho, personalmente, humanamente, pero una noche lo perdió. Se le fue de su lado. Se le escapó de las manos. Perdió como su primer dueño el mismo libro, aquel acompañante que había decidido recorriera con él una misma senda bajo el agua. Yo abría los ojos sorprendida e intrigada, necesitaba saber cómo terminaba esa historia.

Mi compañera, tras relatarme tal historia me dijo lento: ¿A que no sabes de qué libro se trataba? Yo pensé que estábamos hablando de un gran escritor, uno de esos que te dejan meditabundo, uno de esos escriores que sabes que jamás llegarás a ser ni por asomo. Uno de esos escritores de cabecera que siempre tiene uno cerca para cuando apriete la sed. Uno de esos que tienen en mi caso nombre propio. Un Schopenhauer, un Holan, un Hölderlin, un Rilke. Una de esas ediciones antiguas que uno siempre lleva consigo en un bolsillo de su piel. Pero no, qué va, ella continuó diciendo: El libro es El pez místico, tu libro. ¿No es bonito? Que un ser que desconozco por completo perdiera el libro en el rastro, que otro ser de idénticas formas al primero lo rescatara de una baldosa del suelo. Que fuera su terapia en ese tiempo... Que ese segundo fuera amigo de la amiga de una amiga mía... Y yo pensando: con lo grande que es el mundo, y fíjate qué cosas ocurren. Tiene alas el pez. Me gusta pensar que pasa de una mano a otra de ese modo, tan inesperado, sin buscarlo, sin quererlo si quiera. Qué ganas de seguir para eso, para eso que decía Guinda, para que tan solo un verso, un único verso pueda evitar que la baldosa donde uno vive se hunda, su isla. Ahora me da por pensar en el tercero que lo encontró, el tercero que recogió ese testigo. Me da por pensar que el pez es eso, como un testigo que va de mano a mano en una carrera de fondo, la vida, eso sí, sin eternidad alguna pero va. Sencillamente va.

La soledad es un escándalo dijo una vez la certera Liddell. Esta frase es tan escandalosa como la propia soledad. La soledad que hay a veces en nuestra baldosa es un escándalo. ¡Qué razón tiene!
Gracias C. por poder hacer realidad en cierto sentido aquellas palabras de Guinda. Por haberlas sentido casi de cerca. Por todos los peces terapéuticos. Los de tierra. Los ahogados. Los salvados. Por compartir nuestras baldosas, por dejarnos bailar sobre la tuya y tú invadir el resto.

Por otro lado, Rebeca Yanke, nuestra querida u, se hizo el otro día con estas instantáneas tomadas en un instante en la Casa del Libro de Gran Vía.

Le agradezco por mi parte este par que subo hasta esta altura. Gracias mil porque no tenía ni una del librito allí. Hoy lo enseño aquí más satisfecha.

El pez místico (Olifante Ediciones 2009)