miércoles, 30 de diciembre de 2009

pierre gonnord, L* y lady vengeance










“Mis paisajes son retratos de energía, igual que los rostros son territorios”


Primero fueron personas que huían de lo convencional, luego minorías marginadas, y ahora, comunidades rurales aisladas de la vida urbanita. De eso trata Terre de personne, el nuevo proyecto que el artista francés Pierre Gonnord presenta en Madrid. Una nueva alusión a la mirada pero esta vez, no sólo desde el rostro, también desde el paisaje. Esa tierra de nadie donde también hay máscaras.
*Fuente: El Cultural

He tenido a mi querida L*,, en casa, así que ayer fuimos a ver la exposición de Gonnord. La lluvia no nos dio tregua, pero entrar en el mundo de Gonnord secó nuestras humedecidas almas. Escrutador e instigador de éstas, Gonnord nos recordó la humildad y los quehaceres de las gentes del campo. Ahondando en la belleza extrema nos espetó en nuestro acomodado rostro el otro lado, esto es, la incomodidad, la dureza de la vida del campo, los rostros duros, cansados, inolvidables. Los nada capitalistas. Los que soportan lluvia incendio y viento.

Tierra de nadie, paradójico título, tierra de ojos. De los olvidados, los desapacibles, los aplastados por el progreso de este otro lado del mundo, los testigos que arrastramos. Los nadie. El mimetismo de todos estos nadie. En definitiva, la intimidad caminando hacia atrás.

Toda una experiencia ir acompañada de esta gran L*, entendida o entendedora de la fotografía, la cual me desveló secretos bien guardados. Me obligó a mirar el haz de luz que desde arriba incidía, la luminosidad inundando ese mundo encerrado en un marco, el reflejo idéntico en todas las pupilas de todos estos nadie. El porqué sí y el porqué no del diafragma.

A la tarde, casi sin quererlo nos descubrimos, aún con lluvia, viendo con asombro Sympathy for Lady Vengeance, donde la violencia era palpable. Y pensaba en la insatisfacción de la venganza, donde su ejecución es totalmente inútil dejándote un cuerpo vacío, pero aún así, tan necesaria. Una trama que entrama. Que sitia. Sí, dicen que la venganza es un plato pero es un plato que indigesta. Maravillosa pero dura película que volvería a ver una y otra vez.



Ahora la lluvia persiste pero L* salió de lluvias, es decir que ya no persiste revoloteando por la casa como revolotea la lluvia a todas horas. .

jueves, 24 de diciembre de 2009

homenaje a la fatiga, al hambre

espero poco a poco ir entendiendo la razón de la fatiga, del hambre
mil gracias por la foto (mi otro s.) iré componiendo piezas hasta formar un rompecabezas, mi rompe-cabezas, la razón.
el mundo está llenito de eses, de curvas


*en la foto mi otro s. con pipilotti rist, ¿no es maravilloso?

martes, 22 de diciembre de 2009

Vacas en huelga

El otro día iba yo con S. en el metro, y S. que sólo ve vacas desde que estoy inmersa en Tablas de carnicero me dijo con la mirada que desviara la mía hacia la mujer que estaba sentada enfrente. Miré y me sonreí. Vi esta imagen encerrada dentro de la libertad que hay en el marco de una bolsa. Me encantó, claro.

maridajes perfectos, música y poesía










El sábado fue un día intenso. No hay duda. Por la mañana al Auditorio al estreno de Rappoport y por la tarde, y a pesar del frío de este primerizo invierno, a la Librería Arrebato a ver a Antonio García Villarán, más conocido como Cangrejo Pistolero, el cual presentaba junto a la joven voz de Elena Medel su libro Nocaut.
No hace ni dos semanas que estuve en Sevilla recitando en Las Noches del Cangrejo así que cuando Antonio nos dijo que venía a Madrid y por vez primera, a presentar su Cangrejo Pistolero Ediciones, no lo dudé un momento. Iría. Y eso hicimos. Ir. Volver a verle, con su báculo que casi forma parte de su estampa, al que arrima su peso aunque ya por poco tiempo. Elegante y accesible, Antonio nos deleitó, porque es todo un recitador, con un puñado de poemas que como puños nos espetaba en la parte más izquierda de nuestro cuerpo.

Os dejo un poema del libro Nocaut, uno de los que más me gustan, con su permiso.

Mi casa se llama piso
y es humilde
porque es un bajo.
Destruí con una maza sus paredes
para abrirla a los visitantes
y estuve un mes entero
tirando bolsa a bolsa
sus escombros,
para no alarmar a los vecinos.
Mi piso
sabe latín
y sabe esperarme
cuando llego a horas borrosas
y con un simple gesto de llave
en su matemático agujero
se me abre.
Nunca me puso un pero.
Mi cueva tiene paredes que arden
cuando se me encienden las dudas.
Posee una especial capacidad
para hacerme llegar
la vida de los vecinos.
Mi casa es tan pequeña
que a veces ólo quepo yo,
y otras veces cabemos dos.
Sus techos son desiguales,
nunca lo entendí.
Ocurrieron en mi piso muchos partos
y también abortos
antinaturales,
también arropó culebras
y mujeres sin alma,
mi casa a veces
no sabe lo que se hace.
Mi casa a veces se piensa
que no es mi casa
y yo la limpio,
la pinto,
le pongo nuevos muebles
si la economía lo permite.
Le pongo música de Satie
y canciones de Calamaro
de cuando vivía Miguel Abuelo,
también le pongo Soul y Tango,
y es entonces cuando me duerme
entre sus cálidas esquinas
y me dice al oído
sólo yo seré tu casa.

Hay que hacerse con él porque además de poesía es un reducto-objeto bañado en oro, ilustrado magistralmente por el autor, así que todo huele a cangrejo. Además, se hace necesario hacerse con aquello que nos golpea en la cara, como este Nocaut, dejándonos fuera de combate.
He leído que un Nocaut ocurre cuando un púgil es derribado en la lona, contra las cuerdas, y no se puede levantar en 10 segundos.¿No vivimos así la mayor parte de nuestro tiempo?. Me pregunto si al escritor también le ocurre algo parecido, y cuando da por abandonada -que no concluida- una obra, necesita un tiempo de 10 segundos, 10 meses o 10 años para recuperarse de ese Nocaut y volver a la carga. Y pienso entonces que también habrá muchos que mueren tras un golpe así. La vida a veces es un golpe mortal.

*En la foto conjunta, pedida prestada a su autor Lawrence Schimel: Iñaki Echarte, Sofía Rhei, a la que mi despiste le costó reconocer, Gracia Iglesias, Antonio, y cómo no, la presentadora del acto, Elena Medel. Un bonito recuerdo de aquella tarde casi casi lila.

sábado, 19 de diciembre de 2009

En otros mundos

Ayer recibí un bello recuerdo que llega a mi mundo de la artística mano de Miguel Gómez Losada.


Una foto de aquella noche, y otra mezclada entre rosales, losadas, cangrejos, y entre otras religiones de mezquitas, y también iglesias, incorporados todos en el particularísimo mundo de Gómez Losada. ¿Podéis olerlo?


martes, 15 de diciembre de 2009

similitudes

Viendo el video de la Noche 89 de las Noches del Cangrejo, y ttras descubrir -gracias al nuevo dios de youtube- este video de Dalton Trompet (Nuria Mezquita) de golpe y sin aviso me ha venido Dresden Dolls a la memoria. Observad la estética de ambos videos. Esta canción de Dresden -Missed Me- me encanta y la puesta en escena de la ya conocida y querida Dalton Trompet me parece magnífica. Disfrutadla. Con todo mi cariño hacia Dalton os muestro esta pequeña travesura que generó mi cabeza. Esta similitud.

Recital de Nuria Mezquita dentro del Bestiario Perfopoético en la Sala Fli. Sevilla, 21/11/2009



sábado, 12 de diciembre de 2009

de perros, gatos y demás animales del montón

He vuelto de Sevilla. Emperrada. Emperrada en un AVE. Emperrada en volver siempre a esa ciudad llena de animalitos artísticos. Emperrada por ese perro andaluz. Emperrada y engatusada. Engatunada. Encangrejada. Enjaulada. Emperrada en transformarme literalmente en un cangrejo que avance caminando hacia atrás para coger empuje y afrontar día a día el futuro que depara. El Perro andaluz para mí es un arca de Noé. Y el otro día estuvo lleno de animales vivos. Ser presentada en el perro por el señor cangrejo Antonio García Villarán, porque es señor, y es cangrejo, porque es todo un iniciador de ideas, incansable e inagotable como el propio cangrejo que encierra su nombre, arropada también por la también cangreja Nuria Mezquita, la meca a la que todos quisiéramos peregrinar para visitar su verdadera mezquita, la cueva de su inteligencia y su buen hacer; ambos todo carne bajo su cobertura crustácea de su caparazón: ambos, como bueno cangrejos, vagando siempre sobre el fondo, hacia atrás, al revés del mundo, el camino recto.
Ver salir del agua a ese pez marino que parece Ana Arcas, ese otro animal acuático, ese pez-hormiga siempre construyendo con su zurda-mano-diestra, burbujas que sostengan este mundo para que no decaiga. Conocedora por tanto de la responsabilidad con este mundo.

Ser testigo activo de la explosión interna que supone ser a veces pájaro-a veces jaula pizarnikiana, Laura Rosal, blanca ella pero también sangre, roja-sangre siempre ceñida a su cámara que es su vestido... alocado vestido con ideas claras.
Al gatunísimo Javier Gato, negro hasta la primera primavera que entre por la puerta de este mundo, donde el viento se llevará lo negro, toda una promesa de amor y que nos acompañó a Gracia y a mí casi todo el día del viernes haciendo de nuestra velada un recuerdo casi gótico de angostas calles...

Ver el espacio CREA, emborracharme de pintura, de óleo, ser nariz, solamente, hundirme en los mundos de Gómez Losada, ese otro animal de tierra, sociable pero discreto y silencioso, a veces pez en agua a veces lobo en la niebla, que rastrea otros mundos, hundiéndote en su mundo, su bosque, su espacio que lo envuelve todo, hasta lo involvente, un ser al que admiro mucho más desde que es carne a mis ojos y del os dejo una muestra del olor de su epidermis.



Tocar los libros del Cangrejo con el par de patas-pinza en que se habían convertido mis manos...
Ver a Sergio, ese otro lobo con los ojos de bosque... buscadores siempre, a veces despertado a la vida por la fatiga, otras por el hambre... como él mismo aseguró-
Ver también a Nacho Montoto, a Carmen Herrera, que para mí fueron puro placer a mis ojos y oídos. Conocer a Lola Crespo, la de la mirada madura, la serena, a Vicky, delicado ser subido a unos zapatos, a Chivite.
Reconocer en esas tierras al madrileño Cenamor fue también todo un lujo, como todos aquellos que conocí y me dejo aquí.

A la llegada a Madrid me esperaba S., mi tierra. Hacía siglos que no la veía, nos contamos de todo, S. me hablaba de su intenso día mientras yo le hablaba del mío. Entre medias, macadamia y chocolate. Me dio un paquetito pequeñito con un jeroglífico que abrí casi al instante, era un llavero con una vaca hermosa y feliz a la que se iluminaban los ojos irradiando mi particular mundo y mugía con toda la vida que puede tener un llavero... se me escapó un inicio de lágrima y dije: mis vacas, S,. es tan paciente con todos mis amores... más tarde, en el restaurante donde cenamos me dio otro paquete, esta vez su forma me recordaba un libro o un cuaderno. Un cuaderno cuya ilustración es un pez-carpa y una flor de Loto. Entonces susurré: mis peces... Leeré en alto lo que allí escribió.

Te regalo esta libreta con una carpa japonesa como la de la película Lluvia negra..... Hasta aquí puedo contar...

¡Cómo cuida S. mis peces, mis vacas! a veces pienso que viven y perviven por la mirada de S. Sus papeles de regalo pintados a mano, rotulados a mano dan aire y vida a todo esto. Por supuesto, volvieron a suicidarse algunas lágrimas desde el precipicio de la montura de mis gafas.

Brindo por todos los animales vivos de aquel jardín de las delicias, sin obviar a los muertos por olvido. Un lujo compartir esa noche diferente con Agustín García Calvo y Gracia Iglesias.

*prometo inlcuir fotos entre estas palabras cuando un alma caritativa de los que allí estuvimos me envíe algo..... Lau*, Gracia ¿estáis leyendo esto?



*fotos: Laura Rosal (éstas dos últimas me encantan, una porque es una explosión estética y otra porque es toda una explosión de color)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Las noches del cangrejo en el Perro Andaluz

Este jueves 10 de diciembre viaje relámpago a Sevilla. A las 22 h de la noche en el café El Perro Andaluz (Bustos Talavera 11, Sevilla) recital de Agustín Calvo Galán, Gracia Iglesias y yo misma en el ciclo de Las Noches del Cangrejo.

¡Qué ganitas de volver a Sevilla!