viernes, 11 de enero de 2013

el dios de cioran

ojalá dios hubiese hecho este mundo tan perfecto como bach lo hizo divino... [cioranizada o izando a cioran]

viernes, 4 de enero de 2013

el instinto del agarre

subo a rascar cielos este poema aún inédito del libro tabula rasa (la garúa, ener-febr 2013). imposible no hacerlo tras leer esta sorprendente noticia mientras suena la música 

          [pieza 15]

mientras me agarraba con uñas al junco de tu pecho
me decías entre juegos de campana

por miedo a morir
nacemos con tres instintos
succión      agarre     y el reflejo a no caer
 

trinidad de estímulos que persiste tantos siglos después
en la cama de este hoy



Morir con un haiku en los labios

Cuando Joan me envió esta ordenada agrupación de haikus [365 haikus y un jisey] me atrajo la sola idea del concepto de jisey… Profundicé en su estructura y me entusiasmé. Todos sabemos que el haiku es una composición concisa pero bien intensa donde temas como la muerte o la naturaleza (elementos químicos que Joan domina para sus aleaciones) son motor y eje de la propia composición. Suele estar formado por tres versos de cinco siete y cinco 575 sílabas, y aunque muchas veces el poeta puede no regirse por estas leyes matemáticas, Joan lo ha hecho en sus 365 días/haikus…. en fin, que tras tanta exactitud me dio por restar esas 575 sílabas de los 365 días del año planteado, y en el día 210 resultante me encontré con la incipiente vida.

Siento un esbozo.
La buganvilla fiel
a cada paso.

Confieso también que la estructura “tan vital” de sus 365 haikus y un jisey me fascinó. Uno por cada día transcurrido, como si fueran páginas de un calendario lanzadas al aire una vez caducadas, vividas, des-vividas. Al final, más allá del último día, la despedida, el jisey, para volver a empezar. Un testamento tras una herencia de tres a tres versos como pequeños golpes de vida. Vida y muerte, filosofía japonesa.

Sabemos que un haiku resulta laborioso y su proceso de elaboración es muy detallado, pero una vez conseguido esto -y Joan lo consigue con creces- el resultado es de suma belleza, provocando todo un deleite en su contemplación. El ritmo y la sonoridad que acompañan a la liviandad hace de sus sílabas su propia esencia. He leído que en la cultura japonesa todos componen este legado, a veces a años luz de sus muertes otras incluso poco antes de morir. Como si fuera una prolongada esquela pero sin ese cariz triste que arrastra la ausencia. Tener conciencia de que esa voluntad se ha desarrollado o se está desarrollando, les da mucho sentido a su vida espiritual.

El cíclico Joan, gran poematizador de la naturaleza, sintoísta que ya dejó claro su amor en La montaña efímera, aquí vuelve a recuperar esos espíritus desde su lado filosófico más oriental. Desde su propio sotobosque. espacio arbóreo que aparece y reaparece en múltiples de sus anuales días.

Su título 365 haikus y un jisey me recordó aquella filosofía de Heráclito que encierra esa estructura global del todo permuta al instante, donde ningún día es igual a otro, ningún río tampoco, ni esas hojas de calendario caducas como las hojas de otoño… todo fluye, todo cambia, nada permanece (excepto el espíritu). No podemos bañarnos dos veces en el mismo río, ya que ni el río ni nosotros seríamos los mismos. El devenir es el Principio de Todas las Cosas y el devenir está regido por el logos, el cual de nuevo regula el devenir como una ley inmanente al mundo. Filosofía cíclica. Movimiento que retorna eternamente sobre sí mismo. Al terminar el gran año solar todo vuelve a comenzar y a repetirse (eterno retorno).

Eterno retorno, con esas dos palabras definiría la esencia de este libro. Todo un entendimiento del Universo a través de la metafísica y la física y al igual que el antiguo Heráclito de un cripticismo y oscurantismo no propios del haiku

Por otro lado, al leer este libro he sentido como si el transcurso de la vida que todos conocemos fuera a la inversa, como si comenzara en la muerte, le siguiera la sangre y la herida, como si la trayectoria fuera de la edad vetusta a la edad non nata pasando por la adolescencia del amor. Como si las estaciones fueran inversas al transcurrir que todos conocemos… como si los años fueron hacia el pasado en lugar de hacia un futuro incierto. Así Joan dibuja en círculos concéntricos el universo, su universo propio, una filofosía de vida…. Todo se inicia en un punto -transcurre y muere- para volver a iniciarse en ese mismo punto… el jisey es el hilo que tiende Joan para volver a comenzar… como si fuera una cremallera y sus dientes estuvieran llenos de vida. Extraños poemas que hacen de la propia rigidez toda una virtud.

Otro tema recurrente en Joan es la soledad, la soledad del viaje… y aquí, en este viaje al revés, se hace muy patente… un viaje desde lo perenne y lo pasajero.


Nació de la muerte un día 1

Un hombre ha muerto.
¿Lo acogerán sus raíces?
Luto en el aire.


365 haikus y un jisey
Joan de la Vega
Rúbrica Editorial, 2012
Comprar aquí

sábado, 29 de diciembre de 2012

la desobediencia

el verso de la desobediencia

somos naciones
no         somos na[z]iones
    iones de nazis
subpartículas de electrizantes nazis
una ración de naciones
no         somos la desnación sinrazones
fragmentos de tierra y de nadie
racion-es       razon-es
somos raciones de lógica
la raza que hay en el pulmón del tiburón
     y de su hambre

raciona-miento
raciocinia-miento
razona-miento     miento        miento       miento
naciones de miedo y de miento

somos obedientes súbditos 
que creen crecer cuando solo cavan y cabal-mente cavan
para enterrar ese verso de su cabal mente
           la desobediencia       


*pensatorium

martes, 11 de diciembre de 2012

tabula rasa

ya casi está aquí. tabula rasa. un libro conjunto de música y silencio escrito mano a mano junto a ana martín puigpelat y que se inició como un juegoloco-juegológico.

materializado el sueño, quiero dar las gracias a mi querido andrés máspero, director del coro del teatro real y a mi no menos querida maría antonia ortega, nuestra poeta más justa con las palabras..., por la generosidad de ambos al anteceder con letras este libro. 
el libro pisará el nuevo mundo en un año nuevo-finales enero, si el mundo siguiera adelante. gracias también a la fotógrafa cecilia de val, por la fotografía que con idéntica generosidad nos cedió. una bella dormeuse III para ilustrar-nos y que ahora yace eterna y en-cubierta.

gracias a la garúa libros y a su soldado joan de la vega, por hacer sólido el estado gaseoso de este bello experimento musicolexicográfico

*a principios de año informaremos de futuras presentaciones

Tabula Rasa. Imagen cubierta: Dormeuse III. Cecilia de Val

jueves, 6 de diciembre de 2012

nosotros no sabíamos

la mística luz de tus ojos
iluminando la mediocridad del mundo

nosotros no sabíamos que los árboles hacían pie en tu
       fotografiado bosque
nosotros no sabíamos que la tensión de ese bosque ya existía
nosotros no sabíamos que fuimos el hachazo en su núcleo
nosotros no sabíamos hacer rimar principio y fin
por eso nos sabíamos mortales
nosotros no sabíamos que nuestras almas militaban insolubles
    como ese bosque    como ese hachazo      
    como ese tajo en la espesura
 
éramos el hueso que olvidó la carne pero no lo sabíamos

nosotros no sabíamos que éramos fotogénicos
materia fónica que acontece pero sensible a la luz del sol
seres atravesados por el fulgor de un faro de coche
como si fuéramos viscerales plantas atropelladas
herméticos sacos amnióticos de un vidrio negro que nos fue asfalto
nosotros no sabíamos que éramos una expedición de espeleólogos
fetos inflamados de ambrotipos

fuimos la fe de la escultura rechazada
de aquello que nosotros no sabíamos de nosotros mismos

*mi porción de noche para carmen en federico o federico en carne, quise decir, en carmen

viernes, 2 de noviembre de 2012

las tres hermanas en FCPJH

este jueves 8 de noviembre ana martín puigpelat y yo hablaremos de esa trinidad de música-palabra-imagen en un acto titulado pas de deux: perforaciones musicales. leeremos poemas del libro tabula rasa que saldrá a la calle a principios de año y mostraremos ese triunvirato en imágenes gracias a la colaboración de las fotógrafas Pilar Pequeño, Cecilia de Val y Patricia Anzola. será a las 19.30 h en la fundación del centro de poesía josé hierro (c/josé hierro, 7, Getafe-Madrid). os esperamos.

 ¿Quién perforó la tierra primero? ¿La imagen, la palabra, la música? Hay quien piensa que la imagen es una entidad superior a la palabra, incluso a la ancestral música. Otros creen que es la palabra el ente superior a ambos, y otro resto pensará que la música es madre y voz de toda la voluntad cósmica, ya que concibe el mundo humano como un mundo originariamente de sonidos… Pero ¿por qué no aunar en este acto a estas tres hermanas? Schopenhauer mantenía que la música cargada de significado se podía entremezclar con la imagen o el texto, y a la vez envolverla, saturarla, excederla. Un ejercicio de convivencia. Una conexión de lenguajes. Una correspondencia de conjuntos en la que podamos articular sonidos a través de las imágenes.