miércoles, 10 de noviembre de 2010

...en traficantes de sueños

mañana jueves 11 de noviembre a las 19.30-20 h haremos una mini-presentación lectura del libro tablas de carnicero (luces de gálibo 2010) junto al también poeta óscar martín centeno . Será en la librería Traficantes de Sueños (embajadores, 35) a las 19.30-20 h. asimismo adelantaremos algunos poemas inéditos de órbita cementerio. os esperamos.

sábado, 6 de noviembre de 2010

cartografía de orejas y fetos

dicen que la forma que coge nuestra oreja una vez aderezados como personas es el feto invertido que fuiste. que la disposición de la primera es casi mágicamente idéntica a la posición fetal invertida que tomábamos en el útero, y si lo pienso, es una de las posturas predilectas a la hora de dormir. la memoria es silenciosa. silenciosamente prodigiosa. los lóbulos de unas serían las paredes o los bordes del útero. por tanto, siguiendo dicha ecuación, a lóbulos gruesos le corresponderían paredes gruesas de útero y a lóbulos finos, paredes finas.

órganos y entrañas vinculados a través de vasos comunicantes. como si cada órgano tuviera asociado matemáticamente una entraña. esto me trae a la memoria a los griegos que consideraban el hígado como el órgano del corazón, ya que el término cardíaco hacía referencia al corazón -en griego kardia.

he leído que Aristóteles, por su parte, se dedicaba a observar la regeneración animal en colas de lagartos, serpientes o en los propios ojos de las golondrinas, deduciendo que los órganos humanos más ocultos se regeneraban automáticamente. se curaban por sí solos. Incluso llegó a un argumento bien argumentado. La razón por la que no todos los animales tenían cerebro pero sí corazón, como los invertebrados. Incluso los babilonios, creían que el hígado era el centro del cuerpo, de la vida, por ser una masa enorme, informe e inmóvil pero llena de sangre quieta en animales y hombres.

así que no es metafórico decir que la oreja es nuestra cartografía embrionaria, como si fuera una instantánea del feto que formábamos en nuestros respectivos úteros maternos. nuestro mapa auricular. a mí esto me parece precioso y creo en ello como creo en los posos del café, así que cuando voy en el metro o charlo con amigos o descubro rostros nuevos en amistades recientes que una desea preservar, es inevitable buscar con ojos sus orejas lanzadas al aire a veces, otras enterradas amorosamente bajo una manta de cabello lanzada a ambos lados. una vez descubiertas, elucubro topográficamente -esto es, sin verlas- cómo sería esa persona antes de ser persona, cómo sería el embrión de ese ser que tengo enfrente. su aspecto casi casi antes de nacer. mi cabeza entonces va creando mapas de embriones de todos aquellos con los que me cruzo, y juegan a saber si eran o no hermosos en ese país sombrío y confortable, el útero. y si no, ¿no es exactamente nuestra oreja como el vientre materno conteniendo el feto?

apuesto por ejemplo a que orejas afiladas y enfiladas hacia arriba desencadenan en seres igual de afilados, intelectualmente hablando y hasta traviesos como aquellos antiguos elfos, dioses menores que vivían en los bosques. apuesto igualmente que serían igual de desconfiados que estos seres diminutos. y que aquellas orejas más redondeadas, serían más de seres sociables, más afables, pues lo redondo siempre es afable ya que no tiene vértices ni esquinas ni espinas.

en definitiva, que tenemos la inmensa suerte de disponer de una instantánea gradual y descubierta al mundo -como descubiertos están los genitales de los animales-, de cómo éramos cuando no éramos.

dime qué oreja tienes y te diré qué feto fuiste

chantal maillard

los gestos
reducir los gestos
el de los ojos,
entreabiertos para
la claridad, y a veces
cerrados. Prolongar
el tiempo entre el abrir
y el cerrar.
reducir los ciclos
del párpado.

aquietar el aliento.

querer menos.

sábado, 23 de octubre de 2010

un buitre en libertad

no sé porqué pero el nombre de bárbara butragueño me trae en ese mismo tren, en ese vagón oscuro, la imagen de un buitre negro. me trae a la memoria a una cría de buitre negro. puede que sea la cadencia de su nombre butragueño que casi casi marida con buitre negro o carroñero, y eso es bárbara para mí. un buitre negro que merodea y se revuelve hacia sus adentros. hacia mis adentros. hacia la carroña. dulcemente hacia ese lado. que escribe a esa carne corrompida que rezuma de nuestra piel primera…. a esa carne putrefacta que somos al fin y al cabo los presentes los ausentes. o puede que me recuerde a un buitre sencillamente porque su poderoso y prodigioso pico me rasgó ayer los tendones-

ayer mis oídos, que no me pertenecían, escucharon una tira de poemas que me tiró al suelo. partida y sin fuerza. me dejó indefensa. la voz de bárbara tiró de mí como el carro es tirado por una pareja de bueyes ancianos. tiró de esos tendones con toda la voluntad que ponía en su voz, con su inocente nervio tensando mis músculos.

casta ella pero lince al fin, esdrújulamente ingeniosa, maliciosamente inocua otras, espontáneamente experimentada, infantilmente hábil y por otro lado llena de otredad, eso es bárbara para mí, un buitre negro en libertad que sobrevoló ayer nuestras cabezas en libertad 8.

el antecesor en esa silla eléctrica preparada para una ejecución de poemas fue batania, que canturreó unas palabras que una hubiera querido no terminaran nunca, pero que al llegar a su fin nos permitió subir a esa misma silla a bárbara. y como si fuera realmente una silla eléctrica, bárbara, tintineando y tintineante nos abordó a todos con su poética.

lo que me gustó
-que sus poemas son traidores sin ella saberlo, porque entran en ti como si fuera una granada inocua que sabes que explotará una vez se acomode en tus órganos
-su naturalidad que nos recuerda que la inocencia existe y no siempre se mimetiza en un niño
-la manera en la que hundía los ejes de su mandíbula en un vaso de diámetro enorme a sus manos, con el único fin de enterrarse dentro. de ahogar lo recién dicho. de desdecirse huyendo. como si beber de ese vaso asido por ambas manos le refugiara del mundo como se refugia el feto alimentado en la placenta.
-la concentración y el tiempo que dedicaba a cada despunte de poema. a cada amanecer en su boca.
-conseguir que no aplaudiera tanto como mis palmas hubieran querido, porque el ensimismamiento en el que me encontraba me dejó sin cara ni cuerpo ni manos. siendo sólo oídos.
-la manera de mirar batania a bárbara. azulejo en el que se refleja a él mismo a través de ella. la manera de escucharla y de escrutarla, no sólo en su presentación sino entrados en materia.
-la materia de la que está hecha bárbara, este pequeño buitre, poético cóndor, rapaz con garras que nos secuestra cuando nos enseña sus medidas.
-la medida del aire. el ritual inconsciente de medir con las manos, como si fuera invidente, los márgenes de la página que sujetaba. como si tuviera que tomar constancia y conciencia de aquello a lo que se enfrentaba. de medir mentalmente palabras, versos enteros antes de descargarlo en sonido. como si tras esa medida con el cartabón de sus ojos y sus manos, tuviera una sola oportunidad para coger aire, el aire suficiente para descargar con toda detención el poema que rezaba la página. como si tuviera que medir los límites de la página para que sus ojos no se despeñaran una vez llegado al precipicio del vacío, de la última palabra que tocaba el margen. acotar sus ojos.

bárbara, me confieso fiel lectora. ávida de la carne que tiene la palabra palabra, porque la deshuesas, le arrancas la carne que le rodea dejando el hueso, como el buitre despluma a su presa, yaciendo en el desierto el esqueleto solitario de tu poema. bendita digestión porque aún me duras….

no tengo fotos porque no tuve manos pero os dejo un poema de bárbara bárbaro -el nombre le va como anillo al dedo- quise decir, la anilla a la garra.
con él me quedo

artífice sucia mentirosa la vida
y este miedo al aire como si vivir fuera sobreexponerse
una temeridad un ser el blanco el muerto tieso en la camilla no
la potencia de ser muerto sin serlo ese segundo de casi muerte más doloroso

como si mi cuerpo dátil en la casa útero
mi cuerpo dátil pequeño se arriesgara constantemente a la vida
un salir al aire a la muerte a la orfandad
en este mundo de lobos donde los otros tan otros siempre

*descubro ahora que no hablo de la poética de bárbara. hablo del buitre.

viernes, 22 de octubre de 2010

in principium erat verbum



In principio erat Verbum
et Verbum erat apud Deum
et Deus erat Verbum.
Hoc erat in principium apud Deum


En el principio existía el Verbo,
y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios.
El estaba en el principio con Dios.
Todo fue hecho por El,
sin El nada se hizo.
Cuanto ha sido hecho,
en El es vida,
y la vida es la luz de los hombres;
la luz luce en las tinieblas,
y las tinieblas no la sofocaron.


San Juan 1: 1-16

*nuestro querido estonio arvo pärt
para pau y albert

domingo, 17 de octubre de 2010

traficando sueños

ayer, esther ramón arturo borra laura giordani y víctor gómez traficaron con los sueños en esta ciudad sin sueño. fue fantástico ver a ese grupo de amigos aterrizados en madrid. a esther no la conocía personalmente así que fue emocionante ponerle movimiento, poder mirar las manos que empuñaron unas letras que montadas y enfiladas una a una, dibujaron reses hace años... porque las miré con detención y conciencia. igualmente emocionante fue cruzar palabras con ella y sacarle también voz a aquella cuyo nombre nadaba entrelíneas en el prólogo de Tablas de carnicero, iniciales que ordenaron antaño Arturo y Laura. Tenía muchas ganas de leer su Reses y al final ayer, después de deambular durante meses por esta ciudad insomne buscando reses, trafiqué con ellas a cambio de un puñado de euros en la librería.

leyeron poemas de sus libros de arcilla editados bajo el sello de Baile del Sol. en dos tandas, en dos giros de mesa, de esquina a esquina leyeron ordenadamente grisú, umbrales del naufragio, materia oscura, y huérfanos aún. esther nos ofreció en su segundo giro algunos poemas de un libro inédito -palabra que probablemente en ella caduque al instante- y que me atravesaron como una fleca el esternón ya abierto.


cuerpo

con azadas
la abrimos
y manaron
panes duros
de colores
vivos como
las mantas
que cubren
los rostros
de los muertos
y al morderlos
se borraron
los dientes
y vino el hambre
de lamer piedras
y un antiguo
peso
a impregnar
de arcilla
los cerezos

Esther Ramón- Grisú (Ed. Trea, 2010)


Casi todo

Más tarde supe: sobra
casi todo.

Esta escritura sobrante
sobrevive como una especie
que agoniza. No sé qué lenguaje apagado
invoca. En una grieta
me asomo hasta las últimas luces
y nada veo.

Sólo el desierto es consistente.
Arturo Borra- Umbrales del naufragio (Ed. Baile del Sol, 2010)


El tizne en las mejillas,
el perfume a muerte temprana,
la noche cubriendo la orografía
cárdena de tu cuerpo
con todos los relieves del maltrato,
tu sombra menuda repartiéndose,
haciéndote
cada vez más inconsistente
en el asfalto y las nubes
a contramano, duelen.

El zócalo de almohada,
la bolsita de pegamento,
su nana mortal contra la boca.

Te van endureciendo las esquinas:
sus ángulos cada vez más agudos
decapitan candores, desdicen
las mieles y vas cayendo sin cese
sobre las crestas frías del alba.

Duele la indiferencia:
esa extensión de sien a sien
donde se evapora el llanto tan rápido

Laura Giordani - Materia oscura (Ed. Baile del Sol, 2010)

Para que no

lo vieran

tuvo que
andar
a favor
de los vientos.

Como una daga
(por el cuello)
que hacia adentro se entrega fácil

como un insípido veneno
(por la boca)
que transparente se disuelve

sin saber supo ser
aire
y así nos ganó para la muerte —sin matarnos
todavía
(como un virus)

Así es la mentira.


Víktor Gómez Huérfanos aún (Ed. Baile del Sol, 2010)


*mi lista de libros apilados esta semana por orden de adquisición
El hombre de Jean Rostand
Lo bello y lo sublime de Kant
Kierkegaard vivo
Matar a Platón e Hilos de Chantal Maillard
Dñecada de ANdrés Newman
Reses de Esther Ramón (devoré su tundra hace semanas y también me ahogué con ese gas de mina subterránea que es grisú)
Umbrales del naufragio de Arturo Borra
Materia oscura de Laura Giornadi
y Huérfanos aún de Viktor que entre tanto lío ayer no cogí pero no tardaré en hacerme con él.

*en la última foto y también por orden de aparicón: esther ramón arturo borra laura giordani y víctor gómez

jueves, 14 de octubre de 2010

re-sonancia magnética

escucho la sinfonía 2 resurrección de mahler, magnéticamente. no importa qué número de sinfonía sea, puede ser cualquier otra, o puedo que sí que importe y sea justo ésta la que necesito para silenciarlo todo. en definitiva, que lo que importa es que la escucho a todo volumen con unos cascos que atan mi cabeza y sus ideas, supongo que por miedo a escucharme a mí misma. y sobre todo, sobre todo, por miedo a escuchar lo que los otros quieren decirme. por eso temo bajar el volumen y acabar escuchado en un despiste el eco de todo esto que me digo y me dicen, esa resonancia que tanto me niego a escuchar. qué magnético es el sonido.