Anja Franziska Plaschg es el alma que se oculta tras una capa de oscuridad y drama tortuoso. pertenece a Soap & Skin, cantante austríaca y joven que descubrimos su voz a través de Radio 3.
el nombre soap & skin según palabras de la cantante, “Soap & Skin (jabón y piel) son dos sustancias que reaccionan la una a la otra de distintas formas. No sólo el jabón limpia la piel sino también la protege, y la espuma es tan hermosa mientras desaparece rápidamente…”.
he leído que ya a los 7 años (cabalístico número) comenzaba su relación con el piano y que más tarde se intersaría por el teatro y el lengua corporal, la expresión en la que mejor se mueve. En las canciones de soap & skin acompañan a esa dolorosa voz cuerdas, demás aparatos electrónicos. oscuro timbre de voz me recuerda a veces a Cat power, desgarradora, como el mismísimo vacío. intimista y preciosista.... a veces dulce y melancólica, otras, las más, asfixiante hasta alcanzar la tráquea. os dejo dos canciones Thanatos y Spiracle
Glaucoma on our eye Plague to weather Until they run dry
Ages of delirium, curse of my oblivion
I swell without a scar to end the time A shell without a star at the end of time
Watch the bend of my wandering of hunting with the lightning gun
Tremor on my heaven son Tares above my kingdom come
Torn open tomb I fell in your cold fission bomb I fell in your war
Ages of delirium, curse of my oblivion Tremor on my heaven son Tares above my kingdom come
When I was a child I toyed with dirt and I fought As a child I killed the slugs, I bored with a bough In their spiracle
When I was a child Peers pushed me hard In my head, in my neck, in my chest, in my waist, in my butt
I still beg Please help me
When I was a child I threw with dung as I fought As a child I killed all thugs and bored with a bough In their spiracle
When I was a child Foes pushed me hard In my, in my neck, in my chest, in my waist, in my butt
I still beg Please help me
When I was a child I rend my tongue distraught As a child I killed my thoughts and bored with a bough In my spiracle
When I was a child Fears pushed me hard In my head, in my neck, in my chest, in my waist I never loved
I still beg Please help me
I was a child I am a child
el spiracle o espiráculo es el orificio respiratorio que tienen muchos animales marinos, donde el aire o el agua contacta con su sistema respiratorio interno.
*la foto de la cantante bien podría ser otra ofelia (de millais)
este viernes 10 de septiembre a las 20 h leeremos poemas del libro Tablas de carnicero en Entrelíneas Librebar (Gonzalo de Córdoba, 3, metro quevedo-bilbao). y la noche del día siguiente, en la Noche en Blanco, leeré algunos poemas de Órbita cementerio en Los Diablos Azules (Apodaca 6, metro tribunal)... Será a partir de las 23 h. Os espero
This bitter earth Well, what fruit it bears What good is love mmmm that no one shares And if my life is like the dust oooh that hides the glow of a rose What good am I Heaven only knows
Lord, this bitter earth Yes, can be so cold Today youre young Too soon, youre old But while a voice within me cries Im sure someone may answer my call And this bitter earth Ooooo may not Oh be so bitter after all
dos poemas traducidos al inglés del libro tablas de carnicero *traductora: Sonja Alberdina Martin, antropóloga
I in crescendo “you give beauty to horror, that is your best talent” Djuna said to her friend Emily Coleman djuna barnes
the peace that came from the eyes of the meadow-ox the weight of the love that came from the peace that came from the eyes of the meadow-ox
the shot that pierces the weight of the love that came from the peace that came from the eyes of the meadow-ox
the pile of meat behind the shot that pierces the weight of the love that came from the peace that came from the eyes of the meadow-ox
the girlfriend-fly that bombards the pile of meat behind the shot that pierces the weight of the love that came from the peace that came from the yes for the now dead ox
I in crescendo “das belleza al horror, ese es tu mayor talento”, le decía a Djuna su amiga Emily Coleman djuna barnes
la paz que venía de los ojos del buey-prado el peso del amor que venía de la paz que venía de los ojos del buey-prado
el disparo que atraviesa el peso del amor que venía de la paz que venía de los ojos del buey-prado
la apilada carne tras el disparo que atraviesa el peso del amor que venía de la paz que venía de los ojos del buey-prado
la mosca-novia que acribilla la apilada carne tras el disparo que atraviesa el peso del amor que venía de la paz que venía de los ojos del ahora buey-muerto
II for what reason do horses always seem naked to us when cattle don’t m.a.ortega
don’t touch her any more don’t skin the habit of her suit her body is today the treasure that squeezes the most cowardly hand this animal that lies at your side carries her future cut into pieces in some meadow or bombarded street let go of her small pieces of meat jumping through the air let go of them
II ¿por qué razón habrá el caballo de parecernos siempre desnudo, y no el ganado vacuno? m. a. ortega
no la toquéis más no despellejéis la costumbre de su traje su cuerpo es hoy el tesoro que exprime la mano más cobarde esta res que yace a vuestro lado lleva su futuro despedazado en alguna pradera o calle bombardeada soltad sus pequeños trozos de carne saltando por los aires soltadlos
prefiero dormir agrietada a la intemperie
que en una aquilatada fosa con un acero a cuestas
prefiero la mosca-cebo en el sedal
antes que el arañazo feroz de tus ojos en mi espalda
-soledad maciza que abate como hielo rojo-
prefiero el óxido de la metralla en vena
al disparo anónimo en este asfalto
prefiero tu madera carcomida
a la armadura de mi cuerpo
-tus astillas destruyendo las paredes de mi carne-
prefiero esa carne mía putrefacta
a mi venidera carne putrefacta
prefiero los gatos fermentados
las ballenas encalladas casi agrias
los caballos malhablados con sus crines desbocadas
prefiero los sin tierra y sin latido
con su azufre suplicando cicatrices
prefiero la maraña que le sigue a tu indolente sexo
siendo muralla enmarañada en mi cerebro oblicuo
prefiero lo vil lo más indigno la miseria
lo prefiero para no defraudar ni espíritu ni sexo ni latido
y tener la certeza casi diaria de que el bienestar no existe
su casa era su coche. y en la casa confluían cocina-habitación-salita. el baño a las afueras. una planta baja exterior con seis ventanas y vistas a la calle de este madrid sin mar. a una de sus aceras ennegrecidas. también tenían vistas a un enorme jardín. un parque a las afueras en el que los niños a media tarde columpiaban sus cuerpos mientras sus madres les instaban a tomar la merienda.
su casa, es decir, su coche, estaba construida a las orillas de un barrio, no lejos de otra casa, otra planta baja exterior. físicamente era móvil porque tenía ruedas, pero habían aquilatado los cimientos de aquellos enormes radios a la acera y ni el viento hubiera podido levantarla. una sola llave abría todas sus puertas- casa con más de dos puertas mala es de guardar- y esta casa tenía tantas puertas como ventanas, esto es, seis. y esa misma llave las cerraba todas. no tenían ni luz ni agua. la luz era natural y el agua también, esto es, la lluvia era su agua. tampoco tenían televisión pero bueno, tenían buenas vistas. no parecía que recibieran muchas visitas ni tampoco tenían ninguna alfombra a la entrada con un rótulo que rezara “bienvenidos a la república independiente de tu casa”. allí tenían todos sus enseres, todo aquello que necesitamos para vivir. lo imprescindible. lo realmente imprescindible. ropa y comida. si pasabas por su puerta muy temprano podías ver cómo se iban desperezando y salían a la calle para estirar las piernas. se vestían también en la calle debido al poco espacio de su cocina-habitación-salita. su calle era su habitación. se aseaban también a las afueras. todo excepto dormir y guarecerse del frío y quizás hacer el amor, lo hacían en la calle. si pasabas por su puerta al anochecer podías ver a veces cómo llegaban a su casa o incluso los pillabas durmiendo tras una jornada más dura de lo normal. tenían aspecto de ser felices o infelices, ¿qué más da? de haber tenido problema con las drogas o de no tener problemas ¿qué más da? pero su casa, que era su coche, parecía ser lo único que tenían. eran un hombre y una mujer. la mujer era alta y delgada, quizá demasiado, y un día mirándola pensamos que pudieran irle bien algunas ropas nuestras. así hicimos limpieza en casa.
hace un mes hicimos limpieza en casa. esa otra planta baja exterior. colocamos en una bolsa grande ropa casi sin usar-casi usada pero limpia y pensamos dejarla en la puerta de aquella casa, quise decir, coche aparcado a la otra orilla.
pero ayer pasamos por su casa, quise decir, su coche. de lejos vimos que la ventana principal, es decir, la luna (qué poético, si lo piensan…) estaba rajada. la luna estaba completamente partida, como si hubiera entrado el eclipse en aquella casa. la oscuridad. nos acercamos más y sencillamente nos espeluznamos. no olía a ceniza pero todo su interior estaba incendiado. todo su interior y lo que ese ulterior guardaba estaba color ceniza. no olía a ceniza, insisto, pero parecía haber ardido recientemente. todas sus puertas estaban abiertas, ventanas sin lunas. buscamos hasta sus enjutos cuerpos en aquella cocina-habitación-salita y no los encontramos por suerte. eso sí, ahí, quemados, desvencijados y solos, enseñando impúdicos los esqueletos, estaban los muelles de aquellos sofás-camas donde descansaban cada noche. sus reposacabezas parecían deshacerse ante un inminente soplo de viento. zapatos que sólo conservaban las puntas de hierro asomaban en aquel océano de cenizas. un cepillo de dientes que nunca volvería a cepillar ningún afilado diente descansaba sucio en el fondo. todo estaba negro. buceamos con ojos aquella estancia y no entendimos por qué, sencillamente no entendimos por qué.
supusimos que la construcción de aquella casa, el apuntalamiento de los cimientos de aquella casa con ruedas en aquella orilla molestó a algún des-almado vecino, inquilino de su propia casa, de su comodidad y sencillamente prendió fuego a aquello que le molestaba, aquella casa. como el que destruye un edificio porque no quiero tenerlo enfrente y construye el suyo propio en esos mismos cimientos. aquella casa quemada, lo único que parecía tener esta pareja. me pregunto dónde vivirán ahora.
hay dos clases de pirómanos. los que incendian bosquen y luego están los que incendian casas con el alma de sus inquilinos dentro.
les dedico este poema antiguo del pez místico
la casa está ardiendo
la casa en ruinas está ardiendo
no arde sólo la brasa en este suelo de barro
donde vive uno en su mundo comunista
o en ese otro opulento mundo a las afueras
más aletargado de tristeza
la casa está ardiendo
la casa en ruinas está ardiendo
arden los muebles de esta pecera sin agua
las sábanas de agua arden
las paredes de las calles sudan
arden cocinas y arterias
que desdeñan peces incendiados
la casa está ardiendo
la casa en ruinas está ardiendo
¡qué desorden social!
¡era tan imprescindible vigilar el fuego!
Esta es la Casa del Poeta vista desde los ojos de S., quise decir, las manos. Éste es el dibujo que estampó en el libro de firmas, como el que estampa un sello, es decir, sencillamente, seguido de unas posteriores letras mías que estampé de seguido. Aquí pasé los últimos días de julio y agún iniciado agosto. Ha sido una experiencia maravillosa. Llegamos un 24 y permanecimos por esas tierras hasta entrado agosto. los últimos tres días asistimos al IX festival internacional de poesía del moncayo donde yo haría tres intervenciones repartidas en esos días. Llevaba bajo el brazo Órbita Cementerio para trabajar en él. Regreso con menos versos que los que llevé. pero eso es positivo porque el viento de Trasmoz atizó mis ideas limpiando de paja la sobrante tierra. todo un ejercicio de síntesis, sin duda.
eso sí, también hemos viajado, caminado, leído, reído. hicimos la ruta de bécquer caminando, otra ruta para ver los restos de un pueblo celtíbero, partiendo del monasterio de veruela, maravilloso enclave, así hasta derrotar nuestros tobillos endurecidos por las piedras del camino. hemos traspasado fronteras pisando tierras navarras como tudela, o sorianas como ágreda. hemos comido piedra casi todos los días. pero esa piedra de iglesia antigua, de losa de cementerio envejecido, de casa con ventanas sin vestimentas. hemos aspirado el humo de los puros de los más octogenarios. hemos charlado con los habitantes de Trasmoz hasta cuarenta minutos seguidos. con los panaderos de Vera de veruela donde nos invitaron a sacar fotos del horno, querencia de S., a hablar con el alcande de Alacalá de Moncayo, todo un iniciador de ideas, con la del bar de Vera.... hasta aquí, hasta esta casa nos visitó Octavio Fernández Zotes y su séquito amabilísimo. Un poeta que tenía curiosidad por conocer la casa del poeta y al que abrí las puertas emocionada por su emoción.
mi intervención más amplia fue el segundo día, en el Museo del vino, presenté Tablas de carnicero e hice una lectura de algunos de los poemas-vaca incluidos en el libro. leí también en otro momento un poema de Órbita cementerio y por supuesto, sin dejar caer en el olvido mi querido pez místico del que también unos breves poemas.
Ya en el festival, segunda vez que repito en el moncayo, conocí a gente muy interesante.Juri Talvet, es un auténtico poeta estonio cuya amabilidad y afabilidad sorprendían como sorprende la mismísima belleza, y su acompañante de guerra, Albert Lázaro-Tinaut, traductor de Jüri al que me une algo más que la poesía, profesionalemnte hablando... elena medel, por todos conocida, jovencísima poeta pero de maduro puño y cuyo sentido del humor se asemeja tanto al mío, que fue disfrute su compañía. almudena vidarroeta, otra joven poeta cuyos versos traspasaron la primera cobertura de mi cuerpo para llegar al meollo de la cuestión, a mi propio meollo... y que además es de los fayos, rincón que encandiló los ojos de S. y los míos propios. o mi nunca olvidado Angel Guinda y Raquel Arroyo, a los que siempre me tranquiliza ver.
nacho escuín, cuya compañía y cuyos versos también acompañaron esta que suscribe lo dicho. Carlos vitale, un asentado, en todos los sentidos, poeta y hombre, con todo lo que suscita ambos vocablos. tampoco me olvido del poeta iraní Mohsen Emadi, ya querido por mí pues coincidí en ese mismo festival hará unos cinco años. Descubrí grupos como China Chana que me gustaron tanto que en cuanto terminaron su actuación me fui corriendo a por su disco, el cual nos acompañó a S. y amí en las siguientes excursiones por esas tierras aragonesas.
no me puedo olvidar de alguien importante en todo el festival, María José Moreno, actriz que en su papel de presentadora exprimió el lado más íntimo de cada unos de los poetas allí presentes para dar a conocer su lado más profesional. una presencia sin duda imprescindible en todos los actos que se expusieron allí.
algunas fotos de algunas actuaciones en el monasterio de veruela el último día. Eva Amaral y Juan Aguirre, a los que insté para fotografiar junto a S., Ingrid Magrinya, bailarina que no toca con los pies en la tierra sólo late y que también conocí con anterioridad, Luigi Maráez & Alime Hüma, un dúo espléndido cuya música consiguió elevarnos de nuestros asientos. y cuya compañía vecinal en la casa del poeta fue todo un disfrute.
O el grupo Lousiana, que admiro desde hace tiempo donde tuve la gran suerte de conocer a Ana Muñoz, una especie de Ofelia de Millais y saludarla con cierta prisa pero lo suficiente como para seguir en contacto. Ver a Octavio gómez Millán o a Luis Cebrián ya no necesita comentario, porque son inercia en mí, siempre.
gracias a todos los organizadores, a Trinidad (Olifante) a Marcelo, en su papel de técnico de sonido, y a todos los allí presnetes. y sobre todo sobre todo al maestro Labordeta, homenajeado en este novena edición del festival. a sus hijas y a sus nietas... y que me disculpen todos aquellos que no menciono por una cuestión de espacio en mi memoria rota.