viernes, 8 de agosto de 2008

El laberinto de Dowland y Sting

Maridaje musical

Las obras de John Dowland (1563-1623) son a menudo melancólicas, ese sentimiento estaba de moda ya en esa época. De hecho una de sus obras se llama "Semper Dowland, semper dolens", ("Siempre Dowland, siempre triste"). Él describe exactamente la música. La melancolía que contiene la escala descendente al comienzo de su canción Flow my tears fue imitada por muchos de sus contemporáneos, como el caso de Sting, convirténdose en un motivo musical muy conocido.

El músico británico Sting se dejó llevar por las "complejidades laberínticas" del laúd. En Songs from Labyrinth (Canciones desde el laberinto) Sting presenta su lado más isabelino basándose en la música ancestral de John Dowland. Con total honestidad y después de haber sido “perseguido” varios años por la fuerza musical de John Dowland toma la decisión de grabar estas canciones que hacen parte de la más alta tradición poética y musical del Inglaterra, su acercamiento, como él mismo lo confiesa es humilde. En cierta ocasión dijo: “Para mí estas son canciones pop escritas en los comienzos del siglo XVII, y es así como me relaciono con ellas: tienen hermosas melodías, fantásticas letras, grandiosos acompañamientos… Espero poder darles un poco de frescura”. *información de Internet

Yo creo que lo ha conseguido con creces, adoro las canciones de Dowland pero cuando tuve oportunidad de escuchar casualmente una sola canción de Sting -sin conocer este proyecto musical- dije en alto: Esto es Dowland. Efectivamente lo era, después de indagar en su último trabajo descubrí con ilusión que esa voz británica me traía a la memoria a mi querido y antiguo Dowland y con tanta frescura a la vez... Lo que va a continuación son dos canciones de Dowland junto a sus contemporáneas británicas.

He descubierto también canciones de Dowland con Valeria Mignaco, soprano y Alfonso Marin, laúd. Magníficos http://www.lutevoice.com/canciones_laud_voz_canto.html





Flow, My Tears (Lachrimae)
Written By John Dowland

Flow my teares fall from your springs,
Exilde for ever: Let me morne
Where nights black bird hir sad infamy sings,
There let me live forlorne.

Downe vaine lights shine you no more,
No nights are dark enough for those
That in dispaire their last fortunes deplore,
Light doth but shame disclose.

Never may my woes be relieved,
Since pittie is fled,
And teares, and sighes, and grones
My wearie days of all joyes have deprived.

From the highest spire of contentment,
My fortune is throwne,
And feare, and griefe, and paine
For my deserts, are my hopes since hope is gone.

Hark you shadowes that in darnesse dwell,
Learn to contemne light,
Happy that in hell
Feele not the worlds despite.






Come again
Written By John Dowland

Come again,
sweet love doth now invite,
thy graces that refrain
to do me due delight.
To see, to hear,
to touch, to kiss,
to die with thee again
in sweetest sympathy

Come again,
that I may cease to mourn
through thy unkind disdain
for now left and forlorn.
I sit, I sigh,
I weep, I faint,
I die, in deadly pain
and endless misery

Gentle love,
draw forth thy wounding dart:
Thou canst not pierce her heart;
For I that do approve.
By sighs an d tears
more hot than are
thy shafts, did tempt while she
for scanty tryumphs laughs

Ya sé que se hará larga esta entrada pero esta pieza también es igual de fundamental- de Robert Dowland.

http://www.vimeo.com/696013?pg=embed&sec=696013

lunes, 4 de agosto de 2008

Los cuatro hermanos ciegos

Mis pies, lo más alejados de la tierra, siempre.
Ayer de vuelta a Madrid en el Ave me percaté de un comentario que me hacía mi madre de siempre. Me decía que por qué siempre tenía los pies en alto. Que por qué siempre los llevaba desvestidos, que me iba a hacer daño (no sería la primera vez que me lastimo en un golpe por ir descalza). Bien estando sentada, bien tumbada, los pies siempre van por otro camino, y desnudos, el camino que llevan es la dirección del aire, del viento, del cielo al fin. Tienen una clara querencia hacia arriba. Un comentario que S. también debió hacerme hace ya tiempo, incluso no hace nada me dijo algo parecido. Ayer en el tren me percaté de la razón que tenían. El viaje Madrid-Valladolid dura una hora. Pero en una hora bien aprovechada se pueden hacer tantas cosas... Yo me decanté por leer. E inconscientemente me descalcé. Los muy atrevidos siempre se descalzan aprovechando mi inconsciencia. Mis pies se alzaron a la altura de mis caderas, con las rodillas a la altura de la boca -postura muy recurrida en mí- y seguí inmiscuida en la lectura. Después de cerrar el libro mis pies seguían ahí, encarando más de cerca mi cuerpo y de repente lo pensé. Pensé, soy una mal educada, ¿qué hago descalza y con los pies buscando la mirada de arriba en un tren que no es mío? Entonces recordé las miles de veces que adopto posturas similares donde los pies son las alas sin corbata que más me alejan de la tierra. Desayunando es fácil también que se suban a la silla y coma mi primer bocado en ese abrazo de piernas. Es como si el suelo estuviera repleto de escorpiones venenosos y ellos, hábilmente, treparan hacia arriba para salvarse. Durmiendo igualmente mis piernas abrazan a S. y siempre quedan encima, lo más cerca del cielo, lo más alejado de esta tierra. Viendo una peli también mis pies se descalzan y quisieran tocar el techo de la casa... Es como si, envidiosos, tuvieran que estar a la misma altura que mi cuerpo. Yo supongo que la razón más filosófica de este gesto, inapropiado la mayor parte de las veces, es que no son pies de tierra los míos. Así que les dejo hacer. Aunque todo ello contradiga la segunda ecuación de este cuento, a mis pies les encanta ir desnudos. Podrían ir descalzos por la calle. No son conscientes de las piedras, ni las espinas del camino. Sacrifican su sangre en aras de su libertad. Y a la vez, están tan en contacto directo con esa misma tierra tan llena de dolor de la que siempre que pueden se alejan unos metros... ¡Qué contradictorios son mis pies!

En fin, que en el viaje, en la última página del libro, mi mano derecha, que camina también independientemente de mi cuerpo, al igual que mis pies, escribió:

La parte más débil que hay en mí, es decir, mi mano derecha; la que escribe cuando la izquierda siente, la que toca cuando la izquierda ama, la que da un golpe contra una mesa cuando la izquierda se enrariza, es también la que llora cuando la izquierda se entristece.
Mi mano fuerte, la que gana y ordena a la derecha es definitivamente mi mano izquierda. Me pregunto qué sería de ella si yo hubiera sido zurda.
Aman la sorpresa. No les importa el paisaje. El tren se pone en marcha y la parte más débil que hay en mí, es decir, mi mano derecha, también se va y conversa con mi mano fuerte, la cual adopta la misma debilidad que la primera. ¡Qué contradictorias son mis manos!

Ahora me pregunto si estos cuatro hermanos, estas dos niñas y estos dos niños, manos y pies son sencilla y completamente la parte más débil que hay en mí, la más contradictoria. Me pregunto si debería haber sido construida con un pie y una mano descolgándose de mis brazos y otra mano y otro pie descolgándose de mis piernas. Quizá si tuviera una mano y un pie como brazos y otra mano y otro pie como pies, quizá así, mientras mi rodilla conversa a la altura de la boca, la parte más más débil que hay en mí, mi mano derecha, podría ir escribiéndolo. Quizá también mientras mi pie camina desnudo por la tierra, la mano derecha le podría ir apartando las piedras y las espinas del camino que pisa. Miembros nuevos y más equilibrados, menos ciegos.

Me pregunto por qué no me ceñí al paisaje en ese viaje de vuelta en lugar de pensar en lo que hoy es este pequeño desbarro...

viernes, 1 de agosto de 2008

Oleadas de tristeza

I

Han vuelto a invadirle oleadas de tristeza
Así es como uno empieza a envejecer, ya lo sé
Sin embargo no puedo evitar que me
Invadan oleadas de tristeza
Así es como uno empieza a envejecer, ya lo sé
Al que está sentado a mi derecha han vuelto
A invadirle oleadas de tristeza

II

Todo lo que he escrito sobre nosotros es mentira
No es lo que fue sino lo que yo quise
mis nostalgias detenidas en inalcanzables ramas
mi sed extraída del pozo de mis sueños
bocetos alumbrados.

Todo lo que he escrito sobre nosotros es verdad
tu belleza
o sea una cesta de frutas una mesa en el campo
Cuando me faltas tú
o sea cuando me convierto en la última farola de la calle
del último rincón de la ciudad
Cuando tengo celos de ti
o sea cuando corro de noche entre los trenes con los ojos vendados
mi felicidad
o sea río soleado que rompe sus diques.
Todo lo que he escrito sobre nosotros es mentira
todo lo que he escrito sobre nosotros es verdad.

Nazim Hikmet (Turquía, 1902-1963)

martes, 29 de julio de 2008

Vladimir Holan

Hace muchos años cayó en mis manos el poema dramático "Una noche con Hamlet" de Vladimir Holan. No era libro mío. Me pregunto si algún día lo será. Recuerdo que lo devoré, como el sol devora esta epidermis. En muchísimas ocasiones aquellas letras -que ya no recuerdo, pero dejaron profunda huella- se me han venido a la cabeza. Es un libro de esos importantes para mí y a pesar de ello, aún no me he hecho con él para releerlo una y otra vez y sentir lo que sentí hace aquellos tantos años. Yo supongo que no lo busco por no encontrarme a mí misma.
Encuentro sn embargo muchos poemas hermosos de Holan, pero el destino me tiene reservada aquella eterna noche con Hamlet.
Bueno encontré este par de poemas de ese libro siempre ansiado:

Te digo que el arte es llanto,
algo para uno, nada para todos,
porque con sólo tener esperanza el futuro es tuyo...
Siempre nos está excediendo algo, pues incluso el amor
es sólo una parte de nuestra certeza... Armonía atonal...
Y el dolor como castigo, por ser,
incluso el dolor, pasajero...


Era un muchacho prodigioso, sí prodigio
es lo que amamos, aún
sin comprenderlo...Tenía casi seis años
e imitaba a la sana eternidad... No hace ni una semana
que murió de difteria...No fuí a su entierro...
Pero hoy me lo he encontrado en la taquilla de un cine.
Me ha dicho, en confianza:
"Vi esta película hace una semana
pero tengo que verla una vez más
porque no sé si la princesa que actúa en ella
se habrá ido del balcón".


El resto que arrastro es del libro Dolor entre otros

La Gruta de las Palabras

No entra impunemente el joven con su luz en la gruta de las palabras.
Audaz, presiente apenas donde se encuentra.
Joven, aunque ha sufrido, no sabe lo que es el dolor.
Sabio antes de tiempo, se escapa sin haber entrado
Y alega, como excusa, la inmadurez de su edad.

¡La gruta de las palabras!
Sólo el verdadero poeta, y por su cuenta y riesgo,
Pierde, delirando en ella, las alas
y con ellas, la manera de someterlas, de nuevo, a la gravedad
y no menoscabar esa fuerza que atrae hacia la tierra.

¡La gruta de las palabras!
Sólo el verdadero poeta regresa con su silencio
Para encontrar, ya viejo, a un niño que llora
Abandonado por el mundo en su umbral.


No es

No es indiferente el lugar donde estamos.
Algunas estrellas se acercan entre sí peligrosamente.
También aquí abajo hay separaciones violentas de amantes
sólo para que el tiempo se acelere
con el latido de su corazón.
Las gentes sencillas son las únicas que no buscan la felicidad...


La Voz Humana

La piedra y la estrella no nos imponen su música,
las flores callan, las cosas parece que ocultan algo.
Los animales niegan en sí, por nuestra causa,
La armonía de la inocencia y el misterio.
El viento tiene siempre el pudor de una simple señal
y lo que es el canto, lo saben sólo los pájaros enmudecidos
a los que el día de Nochebuena echaste una gavilla sin trillar.
Les basta existir y eso es inexpresable. Pero nosotros,
nosotros sentimos miedo, y no sólo en la oscuridad,
sino que, incluso en la fecunda luz,
no vemos a nuestro prójimo
y aterrados hasta un conjuro violento
gritamos: ¿Estás ahí? ¡Habla!

Vladimir Holan (Rep. Checa, 1905-1980). Místico y visionario, profundamente humano y reflexivo.

sábado, 26 de julio de 2008

Instrucciones para escuchar a Jessie Norman

Hoy es mi primer sábado sin S. Está trabajando. Y la nostalgia de estas mañanas más solitarias me lanza a la música de siempre, aquella en la que nado constantemente a pesar de mis maravillosos descubrimientos musicales más frescos, más recientes, por decirlo de alguna manera.

Instrucciones para llorar: Hay que escucharlo hasta el final y no perder en ningún momento su imagen.
Samson and Delilah del compositor Camille Saint-Saens (Mon Coeur s'ouvre a ta voix).



Mon Coeur s'ouvre a ta voix
comme s'ouvrent les fleurs
aux baisers de l'aurore!
Mais, o mon bien-aime,
pour mieux secher mes pleurs,
que ta voix parle encore!
Dis Moi qu'a Dalila tu reviens
pour jamais!
Redis a ma tendresse
Les serments d’autrefois,
Ces serments que j’aimais

Ah! responds a ma tendresse
Verse-moi, verse moi l'ivresse!

Responds a ma tenfresse, etc

Dalila, Dalila, je t'aime!

Ainsi qu'on voit des bles les
epis onduler
sous la brise legere,
ainsi fremis mon Coeur,
pret a se consler.
A ta voix qui m'est chere!

La fleche est moins rapise a porter le trepas,
que ne l'est ton amante a voler
dans tes bras!

Por otro lado, he estado buscando las canciones de Satie y acabo de encontrar, gracias a Isabel M. con su ya antigua entrada de Jessy Norman este Je te veux, una de mis preferidas porque me pone sencillamente contenta.

Instrucciones para ser un poco más feliz: Hay que escucharlo hasta el final y no perder en ningún momento su imagen.



J’ai compris ta détresse
Cher amoureux
Et je cède à tes vœux
Fais de moi ta maîtresse
Loin de nous la sagesse
Plus de tristesse
J’aspire à l’instant précieux
Où nous serons heureux
Je te veux

Je n’ai pas de regrets
Et je n’ai qu’une envie
Près de toi là tout près
Vivre toute ma vie
Que ton corps soit le mien
Que ma lèvre soit tienne
Que ton coeur soit le mien
Et que toute ma chair soit tienne

J’ai compris ta détresse
Cher amoureux
Et je cède à tes vœux
Fais de moi ta maîtresse
Loin de nous la sagesse
Plus de tristesse
J’aspire à l’instant précieux
Où nous serons heureux
Je te veux

Oui je vois dans tes yeux
La divine promesse
Que ton coeur amoureux
Vient chercher ma caresse
Enlacés pour toujours
Brûlant des mêmes flammes
Dans un rêve d’amour
Nous échangerons nos deux âmes

J’ai compris ta détresse
Cher amoureux
Et je cède à tes vœux
Fais de moi ta maîtresse
Loin de nous la sagesse
Plus de tristesse
J’aspire à l’instant précieux
Où nous serons heureux
Je te veux

He comprendido tu angustia,
amado mío.
Y cedo a tus deseos,
Haz de mí tu dueña,
Alejemos la prudencia.
Ya no más angustias,
Aspiro al instante precioso
en el que seamos felices,
Yo te deseo.
No tengo más pesares
y sólo un anhelo
estar cerca de ti, muy cerca,
vivir toda mi vida contigo.
Que mi corazón sea tuyo y tus labios míos
que tu cuerpo sea mío y toda mi carne tuya.
Si, veo en tus ojos
la divina promesa
Que tu corazón amoroso
venga a buscar mi caricia
Abrazados para siempre,
Quemados por la misma flama
En sueños de amor,
cambiaremos nuestras almas.
He comprendido tu angustia,
amado mío
y cedo a tus deseos
Has de mi tu dueña
Alejemos la prudencia,
Ya no más pesares,
Aspiro al instante precioso
en el que seamos felices
Yo te deseo.

jueves, 24 de julio de 2008

Cajas

"Me encanta el verano, hay piel por todas partes". Hoy me ha despertado esta frase. He guardado esta primera frase que me ha espetado S. en cuanto ha sonado el despertador diez minutos antes, tiempo que dedicamos a decirnos y escucharnos antes de comenzar el día independientes sólo físicamente pero verticales.
De vuelta a la normalidad. A mi normalidad. Pero es una normalidad anormal. En el trabajo mudanza antes que en casa. Todo se adelanta. Y cómo me cuesta volver... Volver. Volver a las andadas. A la rutina diaria, al trabajo amontonado, al silencio en la oficina pues la mayoría está de vacaciones. Y quien no tardará en marchar encierra hoy de nuevo sus pequeños enseres de su pasado laboral en una caja para moverla de sitio.

Cajas. Cajas zarandeadas. Cajas apiladas. Unas sobre otras, optimizando espacio. Aquellas pequeñas habitaciones cubiertas con una tapa que vive unida a la parte principal, aquel habitáculo de vértices para transportar algo. Vértigo desde dentro. Vértigo desde fuera. Paredes de cajas que me separan del mundo... como un parapeto al dolor de fuera. Me encanta la palabra caja pero su contenido incluye tanto movimiento que no sé si deseleccionarla de mi memoria quieta. Siempre han formado una parte importante en mi vida. Mi pasado y mi memoria está llena de cajas. Todo son vehículos. Mi boca es un vehículo. Mis manos, mi cuerpo zarandeado. Nuestros cuerpos son cajas que transportan ideas, sentimientos. Siempre hay algo dentro de ellas. Aire. Polvo. Humo. Nada. A veces son huecas, otras las llenamos de órganos vitales pero siempre se oye un eco dentro si nos silenciamos. El hueco que forma el aire encerrado. Enrarecido. Somos un vehículo. No dejamos de movernos, somos nosotros quien nos movemos al compás del movimiento de la tierra. La inercia. Mudanzas.

Y hablando de mudanzas, se me viene a la cabeza (no viene a cuento, o sí, qué sé yo) un maravilloso soneto de Lope de Vega que siempre me gustó y que acabo de recordar, junto a aquel otro que decía Vireno, aquel mi manso regalado...

Mudanzas
Lope de Vega

El humo que formó cuerpo fingido,
que cuando está más denso para en nada;
el viento que pasó con fuerza airada
y que no pudo ser en red cogido;

el polvo en la región desvanecido
de la primera nube dilatada;
la sombra que, la forma al cuerpo hurtada,
dejó de ser, habiéndose partido,

son las palabras de mujer. Si viene
cualquiera novedad, tanto le asombra,
que ni lealtad ni amor ni fe mantiene.

Mudanza ya, que no mujer, se nombra,
pues cuando más segura, quien la tiene,
tiene polvo, humo, nada, viento y sombra

jueves, 17 de julio de 2008

Baba y Brusca

Ayer noche, reorganizando fotos, renombrando archivos, poemas, textos perdidos que nadan en un escritorio cada vez más lleno, (hago este ejercicio casi cada semana), eliminando estupideces (nunca elimino fotos, son nuestro pasado) dejo que rezume sólo lo verdaderamente importante en este portátil que cada día tiene menos espacio y más letras. He hecho limpieza. Me he encontrado con estas fotos recientes de tan sólo semanas atrás que descargué el lunes. De un plumazo lo he recordado todo. Y como es una de esas cosas verdaderamente importantes, la homenajeo.

Ésta se llama Brusca. Le pusieron ese nombre porque en sus primeros días era toda brusquedad, carácter que a día de hoy se ha transformado en pura armonía. Yo supongo que los primeros minutos devueltos a la vida te llenan de ira y brusquedad hacia el enemigo. Tenía escasos días cuando mi hermana M. y mi cuñado F. en un paseo por el campo escucharon unos ladridos quejumbrosos a lo lejos. Sus pies guiaron sus cuerpos a fuerza de estos sonidos repetitivos. Donde el corazón te lleve. Cuando encontraron el tesoro, lo desenterraron con la misma avidez que un arqueólogo desentierra con las palas de sus manos su pieza más ansiada y lo hicieron hundiendo sus dedos en una tierra mojada de tanta lágrima junto a otros tantos cachorros. Entraban en la palmas de sus manos. Sus huesos aún de arena se deslizaban ante un leve viento. Cualquier lluvia hubiera sido una tormenta de cuchillos en sus cuerpos. Todos eran hermanos o eso parecía en un primer momento. Sólo tuvieron tiempo de devolver la vida a dos de ellos. Brusca y Baba. A éste le bautizaron Baba porque babeaba no sabremos nunca si por el ansia de querer beber más vida de la que le otorgaban sus verdugos o porque sencillamente babeaba como lo hacen los recién nacidos o qué sé yo, quizá lo hacía mojado con las eternas lágrimas que caían desde el cielo, un cielo que no era más que la propia altura de los ojos de M. y F. Al resto menos a uno los desenterraron sin una brizna de aire en sus diminutos pulmones. Muertos todos. A ese uno lo sacaron echo pedazos, como si alguien le hubiera no sólo enterrado vivo sino golpeado con delicada pero certera fuerza aplastando los pocos días que arrastraba en ese saquito de pelo. Su piel tenía el color tenue de una brisa de aire finito que le envolvía sólo temporalmente. Tuvieron el tiempo suficiente para despedirse de él con todo su amor sin conocerlo. Se reunió a los pocos minutos con sus hermanos más recientes.

A Brusca y a Baba se los llevaron a casa envueltos en lágrimas. Los cuidaron, y de camino a casa enviaron apasionadamente a cadena perpetua a aquellas otras manos anónimas que mataron a toda su familia. Compartieron su vida durante cinco años y convivieron con ellos. Crecieron sanos, altos y fuertes como sanos altos y fuertes son M. y F. Pero hace un año Baba decidió marchar también. Se querían como dos gemelos así que Brusca volvió a quedar desolada. Ante la inesperada ausencia M. y F. multiplicaron su amor destinándolo a ella sola. Brusca superó la tragedia y hoy es el animal más feliz, más agradecido y más correcto que existe en la faz de la tierra. Gracias por ello. Gracias por vuestras manos grandes como palas y por vuestra condena a todas esas manos anóminas, mezquinas y crueles que maltratan o quitan la vida a estos maravillosos seres que son los animales. Quien es capaz de hacer algo así dice mucho de sí sin abrir la boca, sin movimiento alguno.

martes, 15 de julio de 2008

Un estallido de frescura

S. a veces me planta en la cara descubrimientos que me duran poco pero que me son intensos. En este paréntesis fresco que puede durar una semana abandono a mis queridísimos clásicos, no es infidelidad, siempre retorno, sólo que a veces me encanta dejarme llevar por el lado más fresco de la música. El último estallido en la cara ha sido Facto Delafé y las Flores Azules con sonidos llenos de matices y letras frescas. Grupo barcelonés cercano al hip-hopero con letras urbanas, sobre todo cuando se unen las voces para recitar algunos de sus versos con los que se contagia su fuerza y su sentido de ver las cosas. Me pone tristemente contenta.

Mar El poder del mar



Dices que vengo que voy
Que siento que escucho que pertenezco
Que sirvo para mucho que me estremezco
Que mi mirada es limpia suave brisa
Que sientes el deseo de tenerme cerca
Que te distancias por miedo a perderme
Que el barrio es más hermoso desde que aparecí
Que soy la flor que alumbra el jardín
El viento que se lleva la señora luna
Para que luzca el sol, mi amor
Hoy sólo quiero decir

Siento lo mismo por ti
El mismo sentimiento por ti

Que sí que sí que bien
Que me encanta escucharte
Adoro sentirte
Verte moverte y sorprenderte... de pronto
Haciéndote cosquillas en las rodillas
Que sí que sí que bien
Que me encanta escucharte
Adoro sentirte
El barrio es más hermoso desde que apareciste
Que hoy luce el sol en mi corazón
Mi niña mi amor mi rayo de luz
El camino que lleva a tu casa es mi alegría
La primavera ha llegado a la ciudad
Y no sabes lo bien que me sienta mamá
Los días tranquilos transcurren serenos
Tus pasos los míos peinando el sendero
Quién dijo que los muertos no iban a resucitar?
Hoy llego más puro que el agua mineral
Tu cara tu casa tus ojos sonriendo mi cara
La brisa la maana el sol por la ventana
La calma caricias tu respiración
Resuenan campanas desde el control
Las nubes en el cielo y pasa un avión
Dibuja una línea blanca algodón
Tu almohada tus ojos tu mirada
Estoy en tu casa adoro tu casa
Cambio de color
Pasa un avión traza una línea ahora de plata
De plata la medalla del subcampeón
Hoy gano tú ganas ganamos los dos
Hoy gano tú ganas ganamos los dos
Hoy gano tú ganas ganamos los dos
Esto no se para
Esto no se para
Esto no se para
Esto no se para
Esto no se para

Sólo palabras



Creo en la paciencia
Temo la palabra
Odio la mentira
Siempre por la espalda

Creo que te entiendo
¿Esto es lo que opinas?
¿Sabes lo que siento?
¿En tu pensamiento?
¿Crees en las promesas?
Son sólo palabras
Yo creo en los actos
El acercamiento
Bésame si miento
Dame tu saliva
Vives mi deseo
Siempre de escondidas
Aquí la palabra
En segundo plano
Sientes el aroma,
Vida; escucha, mira.
Veo la salida
Siempre afirmativa
Caminaré ciego, porque sé que miras

A-F-A-S-I-A

Dime con tus dedos
Que no habrá más peros
Que siempre seremos
Mientras nos toquemos
Luz entre las ramas
Seis de la mañana
Llegan los colores
Nacen las fragancias
Dime esa palabra
Que tus ojos cantan
Como fluye el viento
Como corre el agua
Entre las montañas
Bésame los labios
Tócame la cara
Que me tiembla el alma

Poseía poesía
Caminaba componía
Comparaba concentrada
Si buscaba encontraba
Contaba y cantaba

cantando hablando,
y quién canta aquí
tu a ella o ella a ti?
es un simple gesto,
quién lo siente
quién lo haría
un terrible amo
un magnífico criado
sientes lo que expreso?
espero que sí...

h-j-calma,
contemplad a las flores
que las flores bailan
que las flores bailan
que las flores bailan

sueñan que vuelan,
alas-almohadas
tantas hermosas...
sobran palabras

todo se inflama.
tantos tobillos...
te tengo atada
-dime cariño..-

creo que siento
que se nos para
críos que sueñan
sueñan que vuelan
alas-almohadas
tantas hermosas
sobran palabras

no tengo a donde ir,
así que iré a cualquier lugar
a cualquier lugar...
porque no tengo a donde ir...