
* Esta entrada la dedico a las princesas de Lamari
El día que vimos la peli de Princesas, de Fernando León, lloramos comos dos plañideras. Nos faltó la taza de chocolate y un bizcocho de manzana, pero lloramos igualmente, así que determino que el nudo gris de la nostalgia que se ancla en la boca del estómago existe también por tantas causas... La moraleja de la peli era que existimos porque los demás existen. Qué bonito verdad? yo rotundamente lo creo, creo que uno existe porque otras personas no dejamos de pensar en esa persona y con las ideas que preconcebimos de ella en la mente la sujetamos en esta cuerda floja que es la vida. Todos existimos por lo mismo, porque los que nos quieren y nos piensan, en algún momento del día, por alguna razón que seguro tiene una explicación sensata, se acuerdan de nosotras, aunque sólo sea una milésima de segundo dándonos vida, y eso les hace sonreír. Existimos por los demás, los demás son los que nos convierten de sapos a princesas, de putas a princesas, las princesas de hoy en día. Somos como un holograma, si ese pensamiento ajeno cae, caemos con él.
Y luego la nostalgia de todo lo que no sucede, el futuro, lo incierto. Nos gustó mucho la peli, no era nada del otro mundo pero la exprimimos a nuestro antojo. Nos gustaban especialmente esas reuniones en un café donde la protagonista Caye se ausentaba y viajaba con ojos largos a través de una ventana que la llevaba a esos sueños que más tarde le proporcionarían la nostalgia ya citada. Me gustaba especialemnte la facilidad que tenía esa mujer para hacer llorar a su amiga de emoción, solo de emoción. Sólo necesitaríamos eso, como decía ella, que alguien nos viniera a buscar a la salida del trabajo, porque eso significaría que existimos para ese alguien. Esas son mis princesas, las prostitutas de hoy en día… En la peli decían que las princesas no tienen equilibrio, que notan la rotación de la tierra. Dicen que son tan sensibles que si están lejos de su reino se enferman, que hasta se pueden morir de tristeza Realmente hermoso y si lo piensan, muy acertado.
Os dejo la letra de la canción de calle (Caye) de manu chao, a mí me vuelve loquita, es de una princesa
Me llaman calle,
pisando baldosas,
la revoltosa y tan perdida.
Me llaman calle,
calle de noche,
calle de día.
Me llaman calle,
hoy tan cansada,
hoy tan vacía,
como maquinita
por la gran ciudad.
Me llaman calle,
me subo a tu coche,
me llaman calle de malegría.
calle dolida,
calle cansada de tanto amar.
Voy calle abajo,
voy calle arriba,
no me rebajo ni por la vida.
Me llaman calle y ese es mi orgullo,
yo sé que un día llegará,
yo sé que un día vendrá mi suerte,
un día me vendrá a buscar
a la salida un hombre bueno
pa to la vida y sin pagar
mi corazón no es de alquila.
Me llaman calle,
me llaman calle
calle sufrida,
calle tristeza de tanto amar.
Me llaman calle
calle más calle.
Me llaman calle
siempre atrevida
me llaman calle
de esquina a esquina.
Me llaman calle
bala perdida
así me disparó la vida.
Me llaman calle
del desengaño
calle fracaso, calle perdida.
Me llaman calle
vas sin futuro
Me llaman calle
va sin salida
Me llaman calle
calle más calle
la que mujeres de la vida
suben pa bajo
bajan pa arriba
como maquinita por la gran ciudad.
Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle
calle más calle.
Me llaman siempre
y a cualquier hora,
me llaman guapa
siempre a deshora,
me llaman puta
también princesa
me llaman calle sin nobleza.
Me llaman calle
calle sufrida,
calle perdida de tanto amar.
Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar.
A la Puri, a la Carmen, Carolina, Bibiana, Pereira, Marta, Marga,
Heidi, Marcela, Jenny, Tatiana, Rudy, Mónica, María, María
Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar.
Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar.
Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar..