Ayer estuvimos en la exposición de Modigliani en el Thyssen. Me encanta la manera perfecta en que S. dice ese nombre, Modigliani, donde la gl casi debería sonar como una doble l. Como si hubiera mencionado ese nombre todos los días. Fue maravilloso tener a la altura de mi brazo extendido los retratos de Modigliani y sus desnudos. Modigliani solía pintar a Jeanne Hébuterne sin ojos, en cierta ocasión ésta le preguntó cuándo podría ver sus ojos reflejados en un cuadro suyo y el pintor le contestó que hasta que comprendiera toda su alma no podría pintar sus ojos, hasta el último que pintó, momento exacto en el que vio su alma y momento que coincidió con la muerte del pintor por tubercolosis. Dos días después, la alumna, ya en casa de sus padres, se suicida tirándose de un quinto piso. Uno podría preguntarse si se suicidió por haber visto su alma o por la deseseperación de la muerte de su amante.*La foto fue tomada por mí, es de la entrada a la exposición, justo debajo está S.
Después de salir emocionadas de tanto Modigliani y tan cerca, nos acercamos al Caixaforum, un poco más adelante. El paseo del prado se llenaba de rostros de mitos perdidos. Todo un adelanto de la exposición del creador polaco Igor Mitoraj. La escultura de la foto es el particular torso de Ikaro.*La foto fue tomada por S. y es la entrada del Caixa Forum de Madrid
Este detalle de Klimt lo recupero en homenaja a G.I. por leerlo antes de suicidarlo. Justo debajo de este detalle, que fue sacado en una tienda del Paseo del Prado, creo que recién inaugurada, también estaba S. y estaba dedicada exclusivamente a Klimt.


