lunes, 22 de julio de 2013

autopsia de una utopía



«De hecho, el mundo es cómico,
pero la broma es para la humanidad»

H.P. Lovecraft

Parafraseando al filósofo Cioran, la utopía sería lo grotesco en rosa, la necesidad de asociar la felicidad, es decir, lo inverosímil, al devenir, y de llevar una visión optimista, aérea, hasta el limite en que se una a su punto de partida. En suma, un cuento de hadas monstruoso.

u t o p í a u t o p í a u t o p í a u t o p í a u t o p í a

u t o p í a

Plan o sistema ideal, pero irrealizable

u t o p í a

Representación de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente. Un cuento de hadas monstruoso donde no hay hadas.


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autopsia de una utopía

Utopía bien podría haber sido aquella isla de Tomas Moro creada artificialmente por sus propios habitantes. Bien podrían estos haber cavado una gran fosa con sus ideólogas manos bajo aquel primer rey Utopo. Pero no, Utopía no es una isla, ni un libro del pensador y visionario Tomás Moro, es una también visionaria serie de televisión británica que bien merece que metamos el mar de nuestro salón en ella. Y no es una serie catalogada de ciencia ficción, pero sí es una serie de ciencia y ficción.
Mapa de Utopía de Tomas Moro
 
Porque ¿acaso no es la utopía un plan ideal pero imposible de realizar? ¿no es una quimera? ¿Y no existe para esto mejor respuesta que el arte del comic, la novela gráfica y todo ello trasladado al cine? Ficción. Mundos paralelos fotografiados en otro estado. Claro que si nos detenemos en la palabra ideal-izada esta, esta otra utopía de la que hablamos es más distopía por el carácter de indeseable y estéticamente grotesca.

Claro es que la utopía de Moro era el no-lugar. Y el lugar de este otro experimento uópico es la realidad paralela. La corrupción, la política y el tráfico de todo ello a través de una novela gráfica. Y es aquí, en estas coloridas páginas donde veo algunas correspondencias... y pienso: si Audrey Tautou es la bella Amelie de Jeunet, Fiona O'Shaughnessy en Utopía es una implacable Amelie en manos tarantinas. Y es que en esta serie confluyen utopías distopías y ucronías… una sociedad ficticia indeseable en sí misma, el mal-lugar, el no-lugar el, no-tiempo. Ficción.

Dibujar una catástrofe cósmica. Grafiarla. Hacerla cómic. ¿Qué es más fácil, confeccionar una utopía o confeccionar una catástrofe? En esta película ambas cosas confluyen en unas visionarias páginas apocalípticas. ¿Locura o genialidad? ¿Dónde está la línea que separa el mapa?


Pero cambiemos el color de la utopía del cromático Cioran con el que nos iniciábamos, aquel que mantenía que la utopía es lo grotesco en rosa.... cambiémosle el color, porque aquí, sin duda, la utopía, sería lo grotesco en amarillo. 
 
Sensaciones asociadas al color amarillo

Leo
El amarillo estimula la actividad mental y genera energía muscular. El amarillo es un color que produce una alta excitación óptica, por lo cual se usa generalmente como fondo en señales de advertencia o peligro. El amarillo atrae la mirada y aclara cualquier habitación. El amarillo es el color más difícil de visualizar para el ojo humano. El amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo el amarillo excita excita excita excita excita... ex-cita extra-cita
 
Mapa de Utopía de Marc Munden y guión de Dennis Kelly

Dennis Kelly, creador de Utopía, dijo: “Cuando empecé a escribir Utopía los medios bombardeaban con noticias sobre la gripe aviar. Recuerdo estar viendo las noticias diciendo que habría tantas muertes por la gripe aviar que el Gobierno estaba planteándose expedir los certificados de muerte mucho más rápido para agilizar y que no hubiera un colapso burocrático. Dos semanas después, estábamos hablando de otra cosa, lo cual resultaba profundamente injusto: ¿qué había pasado
con esa noticia tremendista que habían lanzado? Hoy en día todo parece ficción: los ataques terroristas parecen salidos de una peli. La muerte parece ficción y los virus son como de ciencia ficción”.




Violenta, violentamente pop, violentamente moderna. sin concesiones desde el primer minuto tarantino… pero necesaria. Molesta. Transgresora. Cine catastrofista con altas conspiraciones. Científicos corruptos. La compra de una vacuna para una nueva gripe que oculta otras terribles intenciones para la población mundial. Porque siempre hay otro algo debajo de algo.Un thriller conspiranoico que gira en torno a una novela gráfica de culto titulada Los Experimentos Utopía, y escrita por un maníaco psicótico, un visionario ha predicho escenas apocalípticas. Científicos. Cinco amantes del comic de lo más friqui que tienen en sus manos ese comic pero les quema. Obra codiciada porque desvela las catástrofes que amenazan al mundo. El grupo comienza a ser perseguido por una serie de personajes siniestros. La Red. Y no de internet, sino humana, una red que les persigue sin saciedad para hacerse con el manuscrito. Todo un mundo lleno de simbologías que deberán descifrar para que lo escrito en esas páginas no se haga realidad. Pero, ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde? ¿dónde está Jessica Hyde?


Habitantes en el mapa de Utopía
  

La fotografía de la serie es muy cinematográfica y sorprende muchísimo.  Es toda una catarata visual. A veces son fotogramas tan inviables que son imposibles de que lo digieran nuestros convencionales ojos. La música de Cristobal Tapia de Veer es novedosa y poco pegadiza dada su gran originalidad. Nos aboca al desasosiego.


En Utopía, el futuro no existe. Solo existe una paleta de colores. Pantones. Como un sistema de identificación, comparación y comunicación del color. Del mero e imprescindible color para sorprendernos y excitarnos cuando más relajados estamos.