sábado, 19 de mayo de 2012

pandemia en la pecera

hay un humo denso sobre todas las cabezas nuestras. una fumarada blanca. no es contaminación atomosférica –o sí, también, no lo sé. llueve y mañana el sol atizará esta invisible lluvia que no tardará de nuevo en caer al mundo. todo sigue hasta que deje de seguir. pero este contagio humano. este contagio deshumanizante -pandemia de este siglo- un estado en guerra diferente. una infección humana. un ambiente intoxicante donde los unos se comen a los otros por aquella ley antigua del pez más grande devorando al pez más chico.

hoy la vida es un escaparate de impúdicas peceras. la gran vitrina del desafecto. un sálvese quien pueda en esa pecera sin ventanas. unas de-formas legislativas que nos enturbian la luz. un ojo por ojo y un diente por diente. un mundo ciego y después mudo. un egoísmo supino de creer que somos demasiados en la pecera y empujar al vacío de la superficie a ese vecino que cohabita aunque coma crías. un des-convivirnos. una crisis que desune más que une. un hoy de aceras donde crece el hambre en las esquinas. ese mismo hoy donde todo vale, hasta la sangre de ese hambre. y mientras tanto, allí afuera, más allá de este ser de hombres, más allá de esta pecera -escenario teatrado-, la naturaleza del mundo agonizante. y es una agonía que no alcanzamos a ver ni a oír, aplastados como están nuestros órganos en esta realidad tan cruda de peceras.

es como si le hubieran arrebatado los auriculares al planeta o a todos los peces de este mundo y no sintieran la música. como si ese planeta-pez, corazón con ventrículos y diástoles y sístoles estallara enmudecido. un irracional retorno a las cavernas...

necesitamos mucha más música aún dentro de la pecera

2 comentarios:

Fran dijo...

Y nos acurrucamos entre la almohada con el cuerpo dolido, esperando la belleza, (quizás mañana).

bsos

Elena A. dijo...

Bellisimo post,muy buena tu reflexiòn esa pandemia ha exisitod ,existe y existirà en la tierra porque la naturaleza del hombre es esa "El egoismo". Elena A.